domingo, 1 de noviembre de 2026

Amor


Amor
A J.G.V.

La mujer samaritana me envió a los perros.
Hay un perro que no quiero lastimar, porque su pata cojea, y se inflama de repente. Se equivocó cuando derramó en la casa el agua viscosa que había en mi fuente.
Hubo días, amor, que no quise a la samaritana con tu sangre; me he sentido como quien hace acepción de personas. No quise tu llanto entre mis manos para que no vieras la soga que ponía en mi cuello
La samaritana anda en desnudez, después de haberla visto como un posible edificador sentado en el patio.
El techo colapsó; y a la columna vertebral le crecieron vigas nuevas, se abre como un parasol de hierro forjado y de concreto, ya hay basas de oro en su casa.
Los sueños viejos que me abrumaron años atrás todos se cumplieron, y están por cumplirse otros.
Hace varios años que comprendes lo que pasé y debes perdonarme; mi fe parecía no alcanzar ni a una semilla de mostaza.
No quiero ser dura con la samaritana.
Solo quiero esconderte
Tampoco quiero que seas como un trofeo de venganza.
Sabes que eres lo más delicado que vieron mis ojos
en los brazos del padre.
Ella sabía que tú vendrías y lo olvidó; y me aborreció como quien pisa estiercol con sus zapatos nuevos.
Me aborreció, y ahora, lleva piedras en la mochila que carga en su espalda.
Hay otro perro que me irritó con su vocecita pequeña, achicó su voz como un sofisma, y luego cuando me habló caí en contradicción. Ese perro tiene una vanidad, y también tiene hermosura. 
Cómo quisiera que no fueran perros.
La mujer de la ruleta donde se juegan los anillos me trajo más desesperanza, al igual que cuando me alejó de ti. Hubo momentos que valoré su prudencia, y consideré su dolor, esa lucha que tuvo por cuidar sus alhajas. Para ese tiempo ya la había perdonado.
Hay un tigre que me resulta demasiado extraño. No me gusta como habla del padre; todavía recuerdo lo que escupía. No le guardo rencor, pero es navaja cortante. No te acerques nunca al tigre, por favor.
Por estos y otros es que quiero esconderte. Que tu cielo no sea su cielo; que en tu mansión ellos no estén, aunque los perdonemos a todos; sé en la corona del rey, sé en lo más alto y que nunca te vean. Y si te pasaran por el lado, o si aun cuidaras de todos ellos, hazte invisible a sus ojos, de ser posible que nunca te vean.

sábado, 31 de octubre de 2026

Parte en mi alma


Deja que tenga parte en mi alma 

y el cuerpo calle

Se entró el mar hasta nuestro cuarto 

el mar indaga

tiene una intriga guardada

Se entró el mar 

y me queda la arroba de sal acumulada

Me enseñaste a limpiarla

Blanca sal para la masa no leudada


Deja que tenga parte en mi alma 

y el cuerpo calle

alma inmaculada

En mis manos están las piedrecitas blancas

Saca del cuarto ese mar

y a cualquiera que no vista de boda

Trae aquella brisa de angélicas palabras

el lenguaje de señales sagradas


Deja que tenga parte en mi alma

y el cuerpo calle

jueves, 8 de octubre de 2026

Un día


Un día conocí a un hombre que al tomar mi mano me dio paz, era como si lo conociera de toda la vida

De repente darle la mano a ese hombre era sentir deseo

Y nunca desapareció ese de repente

Hoy necesito a ese hombre. Si al menos en sueños volviera a ese diluvio que me salvaba.

¿Quién enterrará a mis muertos?


El día en que te llega la guerra y no puedes enterrar a tus muertos,

es como ver de frente el lado más cobarde de los hombres;

es ver desde lejos la cara del dictador;

el tanque de guerra apuntando a tu casa;

los hombres a caballo quemando la aldea,

y uno acuclillado, masticando la impotencia mientras se abre una hendidura que te parte en dos.

No sé qué cabe en mi zanja abierta.

¿Quién ha sumado ira a la copa de Dios?

El amor era como tenerlo todo

El despojo fue como hombres necios hollando los frutos.

Y uno tan frutal se va pudriendo hasta volverse gusano

Y luego el gusano abona la tierra

¿Quién reclamará por los muertos a los que mal gastaron sus nombres?

Espera la tierra y esperan los cielos

No conocí justicia entre hombres

Huele a pólvora y a metales pesados

Hay un Chernóbil generando un cáncer,

la indolencia es el virus que lo hizo nacer.

Los que cuidan los frutos jamás serán del mar insolente.

martes, 29 de septiembre de 2026

Arañas en la cama (Ya lo vi todo)



Ellos fueron la soga en el cuello

La guillotina

El garrote despuntando al cacique

El veneno de la serpiente

Fueron el látigo 

y la marca de hierro sobre la espalda

Fueron Babilonia poniendo sitio a Jerusalén

y no sé si yo sea remanente

si ellos quieren ser remanente

Fui el tizón arrebatado del incendio

Fueron la regla dando azote al aprendíz

Le dijeron al campesino en su propio campo:

No toques el cultivo

No siegues la siembra

Luego dijeron de él: es un impostor que vino a robar nuestro campo.

Las piedras afiladas de sus bocas 

las cargo en mi mano

las presento delante del juez

no me culpen si lo que hablo retiñe en los oídos

Yo vi la desfachatez caminar con ropas finas

sentarse a cenar en lugares de personas distinguidas

yo vi la traición maquillar sus palabras con mucho talco

Yo vi cuando desearon la muerte al incauto

cuando le quisieron como paria huyendo 

cuando le quisieron postrado en una cama

sí

yo vi las salpicaduras de todas las humillaciones que le desearon y no estaba solo

esas humillaciones también recayeron sobre los amados

Vi a una mujer a la que llamaban noble  poner arañas en mi cama

Yo vi la envidia juntarse con la mentira 

en la sala de una casa cuando Urías estaba convaleciente y en agonía

y vi cojear a la burla

porque la burla se pavoneaba el día del llanto

frente a los que cantaban el cante hondo

Yo vi a los perros venir a inundar la casa de llanto

los vi antes de que llegaran y se lo dije al profeta

Afuera una fiera se ríe

ella puede comer las carnes de sus esclavos

y no se limpia los dientes

sus palabras hacen llaga y heridas que hieden

ella puede matar y no lo admite

camina apacible por la sabana

ella bebe de la lluvia ajena del pozo ajeno

A la fiera la vi golpear varias veces el vehículo en el safari 

mientras los visitantes decían: la fiera es hermosa

Algunas cosas me hacen vomitar 

Camino al cielo estaba la espada revuelta 

para llegar a la puerta pasé por pedregales

ya vi la jauría y la manada

vi los días antes de Noé

y los días de Job

vi los días de Elías

y vi como pisotearon a Cristo Rey

yo vi como enseñaban a menospreciar al resto de la naturaleza

y la mentira. la idolatría y la adivinación eran los ríos negros en que se bañaban los hombres

Ya lo vi todo

vi a los insectos poner sus huevos en el corazón de los mamíferos

solo les faltó a los infestados cortar mi cabeza y echarla a rodar

Yo vi a los ladrones llegar un martes con el ocaso

y el ocaso era menos negro que la humareda

las motocicletas trajeron espanto

Y vi llorar a la mujer que colocaba los discos de vinilo

por momentos se endurecía como una bala

pero ella tenía la virtud de la fe

ella era más valiente que un ejército de hombres

Ya conocí el camino de la mujer y sus lamentaciones

el llanto por los hijos

Ya vi al esclavista multiplicarse como una plaga que se esparce

como un virus silencioso

y vi al asalariado desafiante jugar con su pan

La arrogancia toca los rostros de los otros como un tornado

parece inamovible pero su destino es incierto

Yo necesito volverme ola cristalina

frente al soplo celeste

Los ángeles me mostraron mis pies

había un poco de lodo en un par de uñas 

y debía hacerme paciente 

estoy cerca de los querubines

quiero estar cerca

traigo en mi alforja las espinas del rosal en que caí

Yo presento delante del juez todas las piedras con que apuntalan a los hombres que no miran hacia atrás (yo las saco de sus cuerpos y escribo las endechas).

29 de septiembre 2026

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Amar a un artista


(Foto tomada por Beatriz)


Fausto,
lo hicimos de alguna manera, y pudiste volar más... Y volamos, y nos chupamos los dedos, y saltamos rayuela en las calles, y te perdiste en la curva de mis piernas, y me decías,: te pasas de tan suave; y yo decía plenitud en las esquinas del silencio; y pensaba en elefantes y en Andrómeda; en el engranaje exacto de un discurso tisular; en perfecciones secretas, en orígenes al vórtice de encantamientos; pensaba en delicadezas como paladares que han probado todos los tiempos de un banquete con estrellas Michelín. Así, nada más así de sencillo fue como nos amamos. Y por eso, con todo el dolor que nos asignaron, con las salpicaduras infames sobre nuestros nombres, con la violencia sobre lo que construíamos a diario; nadie, absolutamente nadie ha ocupado ese espacio vital, y menos ahora sabiendo que uno al otro nos rescatamos. Y me dijiste: si no hubieras venido me hubiera s...; y puedo entender cuán vulnerable fuiste, y aún amé más esa vulnerabilidad entre mis manos; esa ingenuidad tan desnuda y tan exquisita, amé ese tu fuego tan inocente. Nadie puede ocupar ese lugar, y menos ahora... ¿A quién podría ofrecer otra vez tanta dedicación si tú eras música, si fuiste flor diluida en mi boca, una corriente viva?

viernes, 18 de septiembre de 2026

Hija de Babilonia



 "Hija de Babilonia, la desolada" cubriste con mucho talco tus imperfecciones, el soplo de tu corazón, el hueco de tu alma, raíces de amargura te cubrieron y fueron como venas de tu lengua. Cuando abres el corazón, hieres, se te ve la inflamación, la canción de odio de tu infancia, un arrullo abismal en vez de nanas.

Un día, hija de Babilonia, saldrás del mar si eres sincera. La embarcación de la que quisiste que yo naufragara ya explotó, y en medio de aguas revueltas, del mar pasé al río, me quité los trozos de madera que no resisten al fuego; de entre escombros salí de pie sin una lágrima, y tú vendrás tras de mí, y yo seré como un norte para ti si es que tú cambias. A tus hijos no los estrellarán contra las peñas si bebieres las aguas santas. Sal de una vez, reconoce los caprichos que te vendan; sé libre y vendrá la calma, cambia. Cambia antes de que se revierta en ti el deseo destructor con que asolabas; no seas más la flor carnívora.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Panorama triste


Me subí a una escalera a dar aviso a la palmera de que venían vientos gélidos, y tiempos estivales llenos de polvo de desierto. La palmera dijo tú no llegas hasta mí, y no bajó la mirada siquiera. La palmera tiene la  hermosa apariencia de un tigre, y de vez en cuando abre sus fauces para clavar el diente, como masticar un caramelo dulce y al mismo tiempo sentir la humillación de que te está matando; ella no titubea, tiene un lenguaje coqueto por el cual se contonea, y mira con desprecio y risa. Yo hablo como los pájaros, cuando hablo desde el amor, hago sonidos que solo los que aman me entienden; no dejo de moverme porque tengo la atadura del apariamiento y me muevo de aquí para allá, en mi cabeza siempre hay una danza, y también un graznido, en mi cabeza siempre hay un panorama más amplio por eso de la costumbre de conocer el entorno. Leo las hojas de las plantas, leo las ramas, leo los almíbares, poco a poco descifro los ciclos de la flor. Amé como el colibrí que fija la mirada en la ruta del almíbar y se retira sin dejar de ver la flor amada; de hecho, tengo en mi pata el hilo rojo como atadura de amor de la que no he podido desprenderme, y mi flor ha muerto ante los ojos de este campo, pero yo conservo el aroma de su entendimiento.

Puse la escalera y estiré la mano, la palmera desconoce las leyes naturales de los pactos que deben cumplirse. El dolor hizo un nido debajo de mi piel, y he llevado por largo tiempo esa llaga con sus larvas, de ahí han comido los hijos que buscan en mi consolaciones;  y no quiero ver más dolor cuando la palmera empiece a caer y pierda estatura, cuando los suelos cambien y la tierra que vive reclamando el orden cobre la tarifa de humildad. 

Quiero evitar tiempos más duros, y no tengo poder para mudar el corazón de aquellas plantas que prefieren secarse antes que cargar en sus ramas el apacible peso de la justicia. La plaga puede venir repentinamente.

viernes, 31 de julio de 2026

Inalcanzable


Su boca era otra cosa,

su cuerpo era otra cosa:


El aro en la nariz;

la inundación de la ciénaga.


Esa exactitud de una cifra

en esa carne de números;

y yo con mis ojos de auditor,

con mis manos descifrando ecuaciones,

con mi maníaca curiosidad.


Tanta precisión del líder de la tribu;

tanta geografía derramándose,

ahora inalcanzable.

martes, 28 de julio de 2026

Víspera de guerra

 


La guerra dejó de ser la víspera de una estación innombrable;

ahora, espero esa gloria después del llanto como un río donde flotó mi cadáver.

Estar así tan hinchado, tan pálido, tan perdido;

y ver a mi madre poniendo flores en el río, esa corona que me bajaron las palomas hermanas, y la madre heredándome el perfume de su sangre.

Voy río abajo al océano cristalino:

pasé por el mar donde un hombre vestido de blanco me extiende su mano;

perdí la fuerza para incorporarme a la vida.


Mis perseguidores tenían una mancha negra;

un cristal roto atravesándolos como un puñal;

los vi tomar formas de tigres y de perros,

y uno tenía un cascabel pegado a su tobillo.

Ellos abrieron la puerta de la cárcel;

hubo un olor sodomita en el ambiente,

y la humedad propia de los muros grises.

Yo me quedé con el manojo de llaves para abrir sus grilletes,

las llaves quedaron entre las piedras del río

cerca de la orilla. Ellos deberán agacharse;

pero están acostumbrados a mirar hacia arriba,

ellos ni siquiera se pueden mirar de frente,

desvían la mirada, la verdad les duele como espina que hiende en sus gargantas.

Ellos necesitan el tesoro de los designios.

Deberán vender todo lo que tienen,

y tocar fondo como un náufrago.

 

El hombre vestido de blanco es como un amor profano, no puede desearse con esta carne que sabe hincharse y sabe morir.

Estoy segura que esta carne estallará pronto de tanto golpearse en el acantilado, como una supernova en el océano celeste.

Ya no puedo ser esta carne que no entiende de mesura ni de medidas;

ya no puedo ser este cúmulo de agua ahogándome,

secuestrando esa victoria de desvanecerme en lo efímero y convertirme en la escama relampagueante del pez escarlata, de una excelsa albricia.



viernes, 29 de mayo de 2026

Dime el porqué


¿Por qué tienes un rostro afable

si por dentro te crecen raíces de amargura?

¿Por qué tienes la piel tan suave

si tu alforja está llena de palabras ásperas?


Luces como si fueses de la corte real,

con tu traje impecable,

mas tus prendas son solo el envoltorio de un caramelo barato,

y tu corona es de papel.


¿Por qué tu boca parece decorosa

pero es maledicente y terriblemente mentirosa,

al punto de irritar al inocente o al incauto?


¿Por qué tus manos se ven finas

y pusiste arañas en la cama de otros?


Promoviste el espíritu de burla y de odio

que se viste con pijama de seda azul celeste.


Dime, ¿por qué lloras como un niño

si en tu malicia solo buscas satisfacer tu capricho

y no te importa acabar con el pan ajeno?


Los que te sirvieron han tenido sed de justicia,

defraudaste a quien más te amó,

mientras te aliaste con los que falsean la ley

para quitarle al obrero sus derechos.


Dime, ¿cómo haces para dormir?

¿Cómo haces para caminar con tranquilidad

y decir que amas,

si cada vez que juntas tus monedas de oro

a alguien le traes ruina?


Dime, ¿de quién aprendiste a normalizar lo inhumano del corazón, la suciedad de las obras?


¿Acaso no eres un edificio habitable?


lunes, 18 de mayo de 2026

Vulneración de derechos


Los que aman la guerra y la promueven, hacen y generan estas cosas:

1. Planear mentir sobre un enemigo.

2. Generar entorno hostil.

3. Causar división convenciendo a otros del peligro que es ese enemigo.

4. Desestabilizar al enemigo.

5. Desplazarlo o despojarlo.

6. Falsear el derecho tratando de convencer al enemigo que es mejor vivir en otro lugar (desaparecer de su vista).

7. Apoyarse en la Ley mintiendo.

8. Buscar tomar ventaja con la Ley aparentando que no viola ningún derecho. Ni Derechos Humanos aparece.

9. Buscar la manera de que ese enemigo no tenga como abastecerse ni como trabajar.

10. El que inició el plan solo coordina que sus marionetas sigan su deseo.

11. Las marionetas replican el plan mintiendo, sobornando, hostigando incluso telefónicamente.

12. Anulan el buen nombre del supuesto enemigo hasta volverlo una amenaza pública (desarraigo completo).

13. Cuando el enemigo quiere reclamar derechos hacen todo lo que está al alcance para que no coma, ni beba y en lo posible ni viva.

14. El enemigo no sabía que él era un enemigo de alguien y lo va consumiendo una pena, ya no solo le falta el agua potable, la comida, el techo, el trabajo, el buen nombre, las referencias, la justicia ejercida por las leyes de hombre; camina con un vacío y mira al suelo por si recoge alguna moneda.

15. El enemigo busca sobrevivir, pero espera la muerte en cualquier momento sabiendo que él fue aliado del bien.

16. El enemigo ya no tiene fuerzas para odiar, ni gritar.

17. El enemigo tiene sus manos limpias, sus manos limpias, sus manos limpias  Él era enemigo del mal.

 

sábado, 16 de mayo de 2026

Hablaré de los montes



Hablaré de los montes afilados como estoraques;

y veré crecer la casa a aquella altura de los poderosos entre las naciones.


Me uniré al clamor de un país entregado al Dios viviente, cuando millones de manos se alzarán por tu misericordia y miles de rodillas se doblarán por la unción verdadera.


Oiré cantar a la niña de mi corazón “Pon aceite en mi lámpara”; y cada velo de luto será roto, como el velo del templo rasgado para hallar la Eternidad.


El aceite no es el de la costumbre, el de los cocodrilos; es el aceite que conocen los reptiles celestes, el aceite de las semillas de la flor inmensa esplendorosa en el más alto de los cielos.


Una simiente santa morará en el corazón de los que anduvieron entre pedregales.


Hay corazones de piedra que sacarán el llanto que guardaron desde la infancia;

sacarán la rebeldía que vino por el orgullo,

porque cubrieron de orgullo y apariencia

la impotencia por las vicisitudes que ofrece el mundo.


Viene la onda expansiva de tu poder sobre las naciones;

los vasos de ira serán quebrados,

porque de entre los necios,

de entre los insolentes saldrá una heredad

capaz de dar frutos de arrepentimiento.


Mientras tanto, yo me esconderé día tras día en tu sombra,

en ese silencio que canta como quien ha muerto,

porque conozco el refugio seguro

y sé en cuál manantial quitarme las manchas.


Conocí el dolor hasta la llaga;

sin embargo, respiro las misericordias dadas a David.


sábado, 2 de mayo de 2026

Este Amor (JyC)


Hablar sobre este amor no es fácil

ocurre como una serie de milagros

en los encuentros inesperados

después de buscarlo tanto.

Es saber que existe una fruta

cuyo nombre es tan entrañable

que parece prohibido

uno pregunta a los mercaderes

si ellos la venden

pero no tienen idea de lo que les hablo

unos transeúntes asienten moviendo la cabeza

e indican que al doblar la esquina

que al dar la vuelta por la glorieta

y subir por una senda escarpada

uno termina en la falda de una montaña

observa y husmea los huertos

llega al aprisco, al establo, al gallinero

y los animales fijan en ti la mirada

indagan en tus ojos

nadie dice nada.

Bajo al pueblo

pregunto en la tienda de la esquina

y me dicen que es una especia importada

que le pregunte al vendedor de hierbas en el centro

sigo mi peregrinaje y el yerbatero me dice

que esa semilla está en vía de extinción

yo me quedo atónita

regreso a mi barrio

mientras camino las cuatro cuadras

le canto y los perros lloran, aúllan 

llega la noche busco en los luceros

le pregunto a mis hermanas

si Él me ha enviado un recado

ellas me dicen que le hablaron

que lo vieron en un sueño

y se veía tan hermoso

que la primavera a su lado era vana.

Lo reclamo a puerta cerrada

lo llamo, le digo todos los nombres

en varios idiomas

y siento un calor que recorre mi pies

como la espuma

que toma fuerza a lo lejos

y cuando crees que la tocas

se ha esfumado en el acantilado

al lado de una roca

o en mi piel.

Luego me paro frente al espejo

le hablo

noto un cambio en mi rostro

cuando menos pienso

pone sus manos en mi cerviz

me aliviana

me descarga

me carga en su regazo

y yo no sé que decirle

como agradecerle

solo dejo

que duerma en mi silencio.

Mi Consuelo (JyC)


Escucho un pregón

en dialectos antiguos

(me siento luciérnaga en el sol)

me notifica que tengo derecho a tu arrullo

a tu silbido apacible

-concierto de violines-

a que me prestes los colores del arco iris

en las clases de dibujo

a caminar contigo sobre el zumo salobre

para escuchar la voz del trueno

-la que roza las zarzas-

a bañarme en los charcos níveos

hasta volverme filigrana

a girar juntos la rueca en Orión

en el concilio de los ancianos

y hacer retumbar este suspiro

henchido de amor

en tu reserva de cerezos.

jueves, 30 de abril de 2026

Vienes (JyC)


Hay un rumor de tu proximidad

dicen vieron tu barca atracar en el muelle

los soles desteñidos

las lunas rojas

tus ojos de avellana

oyeron tus pisadas de maestro en los andenes

el rugido de un cachorro de león

pasearse por el pórtico

el trotar de los corceles en el norte

las ruedas de los carros

desenvainar los querubines sus espadas

promulgan mi demencia

que por tu causa me hice sibarita.

Cautiva en tu albergue

despierta del letargo

concluyo:

nunca te fuiste

vives conmigo

lo sé, por el hueco en la almohada

y esta embriaguez de tu simiente.

Mi elixir (JyC)


¿Podré yo ser el llano de tu heredad

la mística sazón de tu banquete?

Viviré prendida a ti

como una salamandra

y si tratas de espantarme

prometo escabullirme entre tu traje

en el recinto donde aguardas

por las nupcias.

Si por tu vara de almendras

me diste a beber 

el elixir incorruptible de mi esperanza.

miércoles, 29 de abril de 2026

Mi Amado (JyC)


Mi Amado no es una quimera,

es quedar satisfecho 

con los jugos salubres

de los frutos del firmamento;

quitarse la arena de los ojos

que te aflige;

correrle el botón a la ropa

que te aprieta;

remojar tus pies hinchados

en agua tibia con piedra alumbre,

darles masajes con gotas de lavanda;

y obtener la paga mayor de la jornada.

Mi Amado nombró a la libertad 

libre de borrascas

en la tempestad

junto vientos y tormentas,

y los cordones del viento se anudaron;

restituye lo perdido,

rescata la gran obra,

restaura mi pintura 

en su acuarela.

Petición (JyC)

 


Rodéame con tu escudo

tú que fortaleces al mendigo

al menesteroso das manjares suculentos

debilitas al verdugo

y al ceñirme con tu diestra

acortas las horas.

Guárdame bajo tus alas

tú que defiendes al pueblo

que resiste los agravios

al que ama su bestia le bendices

y el vino refinado

sirves en mi mesa.

Dame el refrigerio

tú que apacientas al redil

aquietas las olas agitadas

afirmas en la peña la vivienda

y me haces crecer 

cual manzano en la campiña.

Vivifícame con tu potencia

en los arroyos de tu Espíritu

tú que alargas los días del humilde

das arrojo a los guerreros

y me haces invisible

ante el peligro.

Satúrame con tu gracia

en el eco de tu magnificencia

tú que sobreabundas en galardones al ciruelo

a la astromelia hidratas

y hermoseas mi balcón 

con veraneras.

Infúndeme denuedo

tú que agudizas la vista de alcatraces

das tesón a los búfalos

rejuveneces a las águilas

y con esmero sanas

la herida que supura.

¡Sea en mí 

desde siempre

y para siempre

la pureza del Amado!

martes, 28 de abril de 2026

Detalles (JyC)


Amo tus detalles

la confusa sonoridad de la Torre de Babel

la separación continental

la imponencia necesaria de los icebergs

la prudencia del sol para el esqueleto

las estaciones con su rotonda

mi luna de queso

los acordes de los trinos

la orquesta en la madriguera

el ejemplo en los animales

el testimonio del sembradío

la travesía de las células

la multiplicación y la resta

la primera muerte si en ti durmiera

las papilas gustativas

los cañones naturales

los distintos maquillajes de la tierra

la aurora con su rosa cromática

los guardianes de las visiones

la astucia de las bacterias

la caja resonante de las cigarras

la estirpe de los flamingos rosados

el garbo de las gacelas

la inocencia de los recién nacidos

la familia de dentro y de afuera

entre otros obsequios que me has dado.

Más hay premio en la vertiente

que supera mis regalos

una cantera inagotable

una constancia inenarrable:

el Amado dador de vida.

Amor

Amor A J.G.V. La mujer samaritana me envió a los perros. Hay un perro que no quiero lastimar, porque su pata cojea, y se inflama de repente....