viernes, 29 de mayo de 2026

Dime el porqué


¿Por qué tienes un rostro afable

si por dentro te crecen raíces de amargura?

¿Por qué tienes la piel tan suave

si tu alforja está llena de palabras ásperas?


Luces como si fueses de la corte real,

con tu traje impecable,

mas tus prendas son solo el envoltorio de un caramelo barato,

y tu corona es de papel.


¿Por qué tu boca parece decorosa

pero es maledicente y terriblemente mentirosa,

al punto de irritar al inocente o al incauto?


¿Por qué tus manos se ven finas

y pusiste arañas en la cama de otros?


Promoviste el espíritu de burla y de odio

que se viste con pijama de seda azul celeste.


Dime, ¿por qué lloras como un niño

si en tu malicia solo buscas satisfacer tu capricho

y no te importa acabar con el pan ajeno?


Los que te sirvieron han tenido sed de justicia,

defraudaste a quien más te amó,

mientras te aliaste con los que falsean la ley

para quitarle al obrero sus derechos.


Dime, ¿cómo haces para dormir?

¿Cómo haces para caminar con tranquilidad

y decir que amas,

si cada vez que juntas tus monedas de oro

a alguien le traes ruina?


Dime, ¿de quién aprendiste a normalizar lo inhumano del corazón, la suciedad de las obras?


¿Acaso no eres un edificio habitable?


lunes, 18 de mayo de 2026

Vulneración de derechos


Los que aman la guerra y la promueven, hacen y generan estas cosas:

1. Planear mentir sobre un enemigo.

2. Generar entorno hostil.

3. Causar división convenciendo a otros del peligro que es ese enemigo.

4. Desestabilizar al enemigo.

5. Desplazarlo o despojarlo.

6. Falsear el derecho tratando de convencer al enemigo que es mejor vivir en otro lugar (desaparecer de su vista).

7. Apoyarse en la Ley mintiendo.

8. Buscar tomar ventaja con la Ley aparentando que no viola ningún derecho. Ni Derechos Humanos aparece.

9. Buscar la manera de que ese enemigo no tenga como abastecerse ni como trabajar.

10. El que inició el plan solo coordina que sus marionetas sigan su deseo.

11. Las marionetas replican el plan mintiendo, sobornando, hostigando incluso telefónicamente.

12. Anulan el buen nombre del supuesto enemigo hasta volverlo una amenaza pública (desarraigo completo).

13. Cuando el enemigo quiere reclamar derechos hacen todo lo que está al alcance para que no coma, ni beba y en lo posible ni viva.

14. El enemigo no sabía que él era un enemigo de alguien y lo va consumiendo una pena, ya no solo le falta el agua potable, la comida, el techo, el trabajo, el buen nombre, las referencias, la justicia ejercida por las leyes de hombre; camina con un vacío y mira al suelo por si recoge alguna moneda.

15. El enemigo busca sobrevivir, pero espera la muerte en cualquier momento sabiendo que él fue aliado del bien.

16. El enemigo ya no tiene fuerzas para odiar, ni gritar.

17. El enemigo tiene sus manos limpias, sus manos limpias, sus manos limpias  Él era enemigo del mal.

 

sábado, 16 de mayo de 2026

Hablaré de los montes



Hablaré de los montes afilados como estoraques;

y veré crecer la casa a aquella altura de los poderosos entre las naciones.


Me uniré al clamor de un país entregado al Dios viviente, cuando millones de manos se alzarán por tu misericordia y miles de rodillas se doblarán por la unción verdadera.


Oiré cantar a la niña de mi corazón “Pon aceite en mi lámpara”; y cada velo de luto será roto, como el velo del templo rasgado para hallar la Eternidad.


El aceite no es el de la costumbre, el de los cocodrilos; es el aceite que conocen los reptiles celestes, el aceite de las semillas de la flor inmensa esplendorosa en el más alto de los cielos.


Una simiente santa morará en el corazón de los que anduvieron entre pedregales.


Hay corazones de piedra que sacarán el llanto que guardaron desde la infancia;

sacarán la rebeldía que vino por el orgullo,

porque cubrieron de orgullo y apariencia

la impotencia por las vicisitudes que ofrece el mundo.


Viene la onda expansiva de tu poder sobre las naciones;

los vasos de ira serán quebrados,

porque de entre los necios,

de entre los insolentes saldrá una heredad

capaz de dar frutos de arrepentimiento.


Mientras tanto, yo me esconderé día tras día en tu sombra,

en ese silencio que canta como quien ha muerto,

porque conozco el refugio seguro

y sé en cuál manantial quitarme las manchas.


Conocí el dolor hasta la llaga;

sin embargo, respiro las misericordias dadas a David.


sábado, 2 de mayo de 2026

Este Amor (JyC)


Hablar sobre este amor no es fácil

ocurre como una serie de milagros

en los encuentros inesperados

después de buscarlo tanto.

Es saber que existe una fruta

cuyo nombre es tan entrañable

que parece prohibido

uno pregunta a los mercaderes

si ellos la venden

pero no tienen idea de lo que les hablo

unos transeúntes asienten moviendo la cabeza

e indican que al doblar la esquina

que al dar la vuelta por la glorieta

y subir por una senda escarpada

uno termina en la falda de una montaña

observa y husmea los huertos

llega al aprisco, al establo, al gallinero

y los animales fijan en ti la mirada

indagan en tus ojos

nadie dice nada.

Bajo al pueblo

pregunto en la tienda de la esquina

y me dicen que es una especia importada

que le pregunte al vendedor de hierbas en el centro

sigo mi peregrinaje y el yerbatero me dice

que esa semilla está en vía de extinción

yo me quedo atónita

regreso a mi barrio

mientras camino las cuatro cuadras

le canto y los perros lloran, aúllan 

llega la noche busco en los luceros

le pregunto a mis hermanas

si Él me ha enviado un recado

ellas me dicen que le hablaron

que lo vieron en un sueño

y se veía tan hermoso

que la primavera a su lado era vana.

Lo reclamo a puerta cerrada

lo llamo, le digo todos los nombres

en varios idiomas

y siento un calor que recorre mi pies

como la espuma

que toma fuerza a lo lejos

y cuando crees que la tocas

se ha esfumado en el acantilado

al lado de una roca

o en mi piel.

Luego me paro frente al espejo

le hablo

noto un cambio en mi rostro

cuando menos pienso

pone sus manos en mi cerviz

me aliviana

me descarga

me carga en su regazo

y yo no sé que decirle

como agradecerle

solo dejo

que duerma en mi silencio.

Mi Consuelo (JyC)


Escucho un pregón

en dialectos antiguos

(me siento luciérnaga en el sol)

me notifica que tengo derecho a tu arrullo

a tu silbido apacible

-concierto de violines-

a que me prestes los colores del arco iris

en las clases de dibujo

a caminar contigo sobre el zumo salobre

para escuchar la voz del trueno

-la que roza las zarzas-

a bañarme en los charcos níveos

hasta volverme filigrana

a girar juntos la rueca en Orión

en el concilio de los ancianos

y hacer retumbar este suspiro

henchido de amor

en tu reserva de cerezos.

jueves, 30 de abril de 2026

Vienes (JyC)


Hay un rumor de tu proximidad

dicen vieron tu barca atracar en el muelle

los soles desteñidos

las lunas rojas

tus ojos de avellana

oyeron tus pisadas de maestro en los andenes

el rugido de un cachorro de león

pasearse por el pórtico

el trotar de los corceles en el norte

las ruedas de los carros

desenvainar los querubines sus espadas

promulgan mi demencia

que por tu causa me hice sibarita.

Cautiva en tu albergue

despierta del letargo

concluyo:

nunca te fuiste

vives conmigo

lo sé, por el hueco en la almohada

y esta embriaguez de tu simiente.

Mi elixir (JyC)


¿Podré yo ser el llano de tu heredad

la mística sazón de tu banquete?

Viviré prendida a ti

como una salamandra

y si tratas de espantarme

prometo escabullirme entre tu traje

en el recinto donde aguardas

por las nupcias.

Si por tu vara de almendras

me diste a beber 

el elixir incorruptible de mi esperanza.

miércoles, 29 de abril de 2026

Mi Amado (JyC)


Mi Amado no es una quimera,

es quedar satisfecho 

con los jugos salubres

de los frutos del firmamento;

quitarse la arena de los ojos

que te aflige;

correrle el botón a la ropa

que te aprieta;

remojar tus pies hinchados

en agua tibia con piedra alumbre,

darles masajes con gotas de lavanda;

y obtener la paga mayor de la jornada.

Mi Amado nombró a la libertad 

libre de borrascas

en la tempestad

junto vientos y tormentas,

y los cordones del viento se anudaron;

restituye lo perdido,

rescata la gran obra,

restaura mi pintura 

en su acuarela.

Petición (JyC)

 


Rodéame con tu escudo

tú que fortaleces al mendigo

al menesteroso das manjares suculentos

debilitas al verdugo

y al ceñirme con tu diestra

acortas las horas.

Guárdame bajo tus alas

tú que defiendes al pueblo

que resiste los agravios

al que ama su bestia le bendices

y el vino refinado

sirves en mi mesa.

Dame el refrigerio

tú que apacientas al redil

aquietas las olas agitadas

afirmas en la peña la vivienda

y me haces crecer 

cual manzano en la campiña.

Vivifícame con tu potencia

en los arroyos de tu Espíritu

tú que alargas los días del humilde

das arrojo a los guerreros

y me haces invisible

ante el peligro.

Satúrame con tu gracia

en el eco de tu magnificencia

tú que sobreabundas en galardones al ciruelo

a la astromelia hidratas

y hermoseas mi balcón 

con veraneras.

Infúndeme denuedo

tú que agudizas la vista de alcatraces

das tesón a los búfalos

rejuveneces a las águilas

y con esmero sanas

la herida que supura.

¡Sea en mí 

desde siempre

y para siempre

la pureza del Amado!

martes, 28 de abril de 2026

Detalles (JyC)


Amo tus detalles

la confusa sonoridad de la Torre de Babel

la separación continental

la imponencia necesaria de los icebergs

la prudencia del sol para el esqueleto

las estaciones con su rotonda

mi luna de queso

los acordes de los trinos

la orquesta en la madriguera

el ejemplo en los animales

el testimonio del sembradío

la travesía de las células

la multiplicación y la resta

la primera muerte si en ti durmiera

las papilas gustativas

los cañones naturales

los distintos maquillajes de la tierra

la aurora con su rosa cromática

los guardianes de las visiones

la astucia de las bacterias

la caja resonante de las cigarras

la estirpe de los flamingos rosados

el garbo de las gacelas

la inocencia de los recién nacidos

la familia de dentro y de afuera

entre otros obsequios que me has dado.

Más hay premio en la vertiente

que supera mis regalos

una cantera inagotable

una constancia inenarrable:

el Amado dador de vida.

lunes, 9 de marzo de 2026

Desplazados

 


¿A dónde se fue su risa y solaz,

a dónde se fue su calma su paz,

el rayo de luz en la oscuridad?

La ronda infantil se fue a senectud,

el salto inmortal se volvió inquietud;

no vio el fuerte golpe venir,

sobrepasó la angustia a fuerza de huir.

Llegó el vituperio, llegó la calumnia,

vino la mentira con su baile de lujuria.

¿A dónde quedó su techo asignado?

Le nombraron paria y desarraigado

¿A dónde se fue la obra de sus manos?

Le armaron la guerra por un tal fulano.

Vinieron con armas al atardecer

y se alardeaban de su proceder.

Tiraron la casa como un vendaval,

le enviaron a traspasar las fronteras del litoral.

Mas ellos no conocen de los nativos,

ellos no saben que el río es camino.

Toman las leyes a su conveniencia,

ignoran la ley de la costumbre y la clemencia. 

El desplazado fue agua y espuma, volvió al río

fue jaguar y fue búho, fue cielo y abismo.

Conoció los montes y el bosque franco; 

un lenguaje indecible vestido de blanco.

Allí se sacudió todas las piedras; 

con frutas sanó todas sus miserias.

Enterró sus harapos, se lavó la cara;

le asignaron un nombre nuevo y hoy se levanta.

Y hoy se levanta como la alborada

Y hoy se levanta.


viernes, 6 de marzo de 2026

Mujer migrante



Soy migrante enfrentada a una especie de apostasía:

conocí los muros infames de la apatía.

Vine de los cuatro puntos cardinales, lo dice mi documento originario y mis rasgos fundamentales.

Fui sentada en el banquillo de los acusados

y me señalaron cien dedos por haber amado

porque vine a amar aunque me encuentre púas;

vine a comerme las fresas, los nopales y las tunas;

vine a recuperar los ríos que se secaron;

vine a rodear las playas con mis caballos.

Soy migrante y me place naturalizarme

en el lugar donde veré los juicios

porque el orgullo caerá de golpe en el precipicio;

la más pequeña cosa envanecida morirá cuando se rieguen las sales,

allí se acabará la raíz de mis males.

Yo arrastraba cadenas que parecían condenas,

me traje una bandera herida en la infancia

y soñé por momentos otra abundancia;

varias veces incendiaron mi nombre,

a veces hay monstruos entre los hombres.

A fuerza de caer ya caigo de pie,

fui una flor tratada a puntapiés;

soy una general que lava su uniforme,

pasé en regla todos los informes.

Celebra si crees tu sangre más limpia,

la mía es mezcla poderosa de todas las insignias;

soy peregrina fértil y viva, 

no vuelvas a despellejar mi carne entumecida.

Soy mujer de toda la tierra

deja de hacerme la guerra.


lunes, 16 de febrero de 2026

No es bueno amar a un gato

 


Cuando aprendas que no es bueno cuidar de un gato:

dejar que se acomode en tu espacio,

en tu regazo,

que salte a tu mesa,

que se meta debajo de tus cobijas,

que haga la ronda por la cocina

para luego doblar rodillas a borrar las huellas necias;

y de repente hay otro techo al que ha saltado.

No es bueno buscar entre las cajas de libros,

en los escaparates,

en las manchas de los muebles;

entrar en ese jugueteo de llenarlo todo y dejarte de la nada tan vacío…

Porque se va mirando de izquierda a derecha  y luego de frente como complaciendo a todos y a ninguno.

Y al final pocos entienden quién era el verdadero amor del gato;

si el gato es un fanfarrón, un ingrato, un soberbio o es una nube, una clara ilusión, un espejo en el que me miraba con certeza.

Hoy que aprieto el cojín blando en el que rascaba sus lomos;

y las rojeces en mi rostro me muestran como el polvo persuade, rompe y oxida al igual que las mentiras;

cuando calculas la dimensión de los daños y al trepar la escalera hasta la reja celeste vislumbras el corazón de los infieles,

aprenderás que no es bueno amar con tanto empeño a un gato que perdía su memoria,

como lo hice yo.


Feb 16. 2026


martes, 27 de enero de 2026

Itinerario



Sabrán que nos amamos…

qué volabas en el trayecto del colibrí negrito

reposando sobre la cuerda frente al balcón

El turpial cantaba en su travesía, vestía igual que papá el día de su muerte;

en el país de la alegría se vencen las penas:

los alcaudones te hablan en la avenida,

los canarios se citan en el andén de  la casa

y los loros son corales indicando el camino de los peces.

Las torcazas vigilan la calle y no faltan las palomas,

el petirrojo visita el papayo, trozo de brasa ardiendo frente a mis ojos;

los azulejos son destellos de estrellas nuevas 

posando en el manto rojo,

el colibrí esmeralda da los buenos días

y las mariposas amarillas celebran el medio día;

los pechiamarillos me recuerdan lo que soy y lo que fuimos y pido que vueles para ver mi danza.

Las abejas callan en la calidez de la reserva,

las marpesias confrontan con su tenacidad 

como persisten las avispas negras y las mexicanas entre el techo de madera y las aves del paraíso;

No se puede narrar al Edén y su paraíso en un día,

solo sé que se canta y se baila, que los pies se mueven solos como picados por bichos que no duelen y hay una corriente que sube hasta la cabeza.

Soy el insecto que siempre busca la luz, los aromas más exquisitos y el agua, y quisiera morir en el agua más cristalina como la hormiga gigante en la tierra donde se comen los chiles más dulces, moverme en medio de la hierba como el escarabajo rinoceronte.

Hay chocolates que saben a selva, a franja ecuatorial, como los que nos comíamos juntos, mas en ese país hay delicadezas que me recuerdan a tu boca.

No diré que es “el país de la belleza”, diré que es el país completo donde nada falta porque faltando tú, tú vas conmigo. Dejarte de amar es anular mi sangre, sería desconocer el soplo de Dios sobre mi nariz. La nostalgia es el primer síntoma cuando tienes que partir.

Empacaste la maleta que no quería… pronto vendrá el temblor y volveremos a sonreír, descansaremos de la ignominia.

Un ángel vestido de cuervo me despidió en el aeropuerto, en el lugar de tu último anhelo siempre se puede ser feliz.

Viste la humildad caleña, esa humildad vital que sabe a champús y a chontaduro, a dulce de coco y a pandebono, esos sabores sencillos en manos sencillas, allí no se suele ser tan pretencioso a menos que bailen, porque en Cali se brilla aunque nos tengan en poco, la humildad en Cali sube a los rostros. La sencillez de Cali se parece a tu piel suave y caliente, ahora partícula; eras especial como el Borojó, auténtico, y podíamos enrojecernos juntos.

Nadie sabe lo que anhelaste mi país, y tú fuiste el país que quise amar, y yo fui un país nuevo para ti, mi mapa en tus manos de cartógrafo.

Las mariposas negras me sonríen al igual que los tambores; 

orquídeas amarillas y catleyas besan mis mejillas;

un río abre paso entre la selva y embellece a las piedras, bien pudieran allí lavarse muchos de sus máscaras, y las duras piedras desvanecerse cuando suenan las voces apacibles.

Decir que todo canta en mi país es verdadero.

Cantan los samanes y los cedros, cantan el guayabo, el mango, el mandarino, y los guayacanes laten florecidos como una exultación creciendo entre nosotros. 

Si tan solo hubieses sido carne palpable en el paraíso, todos sabrían lo que nos amamos,

porque nos amamos como los humedales del Valle que se niegan a morir,

como los gavilanes que se guarecieron en los árboles de aguacate,

como las pavas que hallaron el platanal.

Tú fuiste el postre inacabable del banquete, y ese sabor quedó en mi boca.

Vuela sobre mi país mientras cuido el país que me heredaste.


miércoles, 17 de diciembre de 2025

Todavía

 


Si debiera volver a algún lugar,
volvería al sosiego de tus ojos de miel
desprendiendo esa nube de paz;
reposaría en el principio de las cenizas,
descansaría en los restos de vapor,
te ofrendaría mi costumbre de salamandra.
Volvería a tu sonrisa angelical,
al guiño de tus ojos que cantan,
al tibio país de tus labios,
te donaría mi aire.
Volvería a tu cuello de tequila y de sal,
haría dócil al león sobre tu espalda,
con el rubor de trasegar entre los pétalos;
sería péndulo oscilando en tu pecho.
Si debiera volver a algún lugar,
extendería el tiempo de la plegaría
donde nos arrodillamos a besarnos,
a conquistar con las manos los mapas.
Volvería a ese lugar secreto de la unidad,
al tiempo feliz que nadie manchaba,
a tus manos en mis muslos de ciervo,
a tu candil en mi alma,
y atajaría la puerta para que no escaparas;
todavía regaríamos plantas.

martes, 11 de noviembre de 2025

improvisando




(A Fausto González)

Desde la ventana invento un bosque,

lo levanto con mis manos,

se alza más allá de mis ojos;

y te invento adentro: fiera silenciosa,

trinar de ave, sombra de árbol, 

río, canto de espesura;

y me invento tierra, piedra, fruto, 

miel, zumbido de insecto

entre el ramaje donde supe adorarte;

para decirte que aún te espero

en el lenguaje verde

como la plaga que conoce

lo que conviene devorar.

jueves, 30 de octubre de 2025

Rabia


Hay días que aprieto los puños

porque estoy con rabia

rabia de que me pusieron contra la pared

y no me fusilaron de una vez

Hay días que estoy con rabia

y quiero ajustar algunos dientes

en la boca de las suposiciones

de esas que agudizan los dolores

y me pesan las manos por los aguijones

de palabras necias

por esquirlas de metrallas

en el corazón de las murallas

porque tienen piedras

en vez de huesos

y en sus decisiones uno no sale ileso

Hay días que estoy con rabia

y quiero incendiar algunas cosas

quebrar las espinas de vidrio de las rosas

y me resulta infame 

que expelen su perfume de amargura

y uno de tristeza quede exánime.

Hay días que estoy con rabia

y la escondo en el agujero del patio de la casa

y cuando tengo hambre, grito ¡Justicia!

hundiendo mis pies en el agujero

deseando no haber nacido 

para ver la miseria humana

y me doy cuenta que no hay patio, ni casa

solo una amenaza de bala.

lunes, 6 de octubre de 2025

07 mayo


 

SOS

I.

Andamos con harapos 

y nos arrancaron la ropa.

¿Por qué vienes a ver mi desnudez

a la hora de la siesta?

No me amarres más el vientre

que mis ojos también gritan S.O.S

Salimos a pedir agua y nos dieron azote.

Frente al portón de un hombre humilde

pisoteaste a mis hijos, los estudiantes,

olvidaste que fui un esclavo de los marchantes de blanco.


II.

Sal a barrer por tres pesos,

que los mártires son los desposeídos.

No hay ley para el esclavista.

Bajo la mesa de los contratos abunda el dinero.

¿Por qué tienes envidia del claustro donde aprendo?

¿Te pesan acaso mis letras?

Solo uní mi voz con otros poetas por la lluvia fresca.

Llévate las turbias aguas que arrastran a mis muertos.


III.

En el valle caen los búhos, los mieleros azules y verdes, los copetones, las garzas, y las garcetas patiamarillas.

¿Qué viento fétido vino a nosotros?

El aire nos pertenece 

aunque tengamos la sangre de los nadie.

El aire fue el único regalo que nos dio la vida,

y si olvidas nuestros nombres

tus hijos olerán tu ropa tóxica.


IV.

Canta una cigarra en medio de la asfixia,

pero no es el tiempo del apariamiento,

canta del dolor entrañable que hizo

gemir al pueblo.

¡Corre, corre, esconde a los niños!

que nadie sepa que ellos nacieron cantando.


V.

Los ojos siguen abiertos pese al aturdimiento.

Los votantes maldicen 

mientras otros aman la fuerza.

¿Por qué soltaste a los rinocerontes

cuando lanzamos las piedras a los charcos?

No íbamos a herir a los peces,

queríamos que se multiplicaran,

en nuestro plato no hay carne roja ni blanca,

nos acostumbraron a chuparnos los huesos.


VI

Mi padre se disfrazó para hacerme escarnio.

¿Qué bebedizo te dieron padre?

¿Ya no conoces a tus hijos,

no conoces a tus hermanos?

Soy como tú, un pobre huérfano.

Mírame a los ojos, pero no me los saques

que a mí también me mataron la madre.


VII

Soy tu hijo único, madre

el que heredó la tierra de tus uñas,

el que aró los campos de señores feudales;

me taparon la cara

porque vieron mi corazón de fuego;

me oprimió un faraón,

el que enreda los hilos.

No me esperes mirando con angustia

por la ventana

que morí luchando contra las tinieblas.



VIII

En el apagón, golpearon la puerta de mi casa con varas de hierro,

las mujeres doblaron los cuerpos, llevaron los niños gradas arriba para no ver la barbarie;

al otro lado de la ciudad,

encendieron velas e hicieron mil ruegos; los que debían oír, pusieron música estridente.

Hay una alarma en las calles,

el miedo busca a los débiles

antes de que el sol revele las manchas de sangre.

Se oyen gritos de dolores de parto,

y la jauria, y yo aquí queriendo una vara para volverme invisible..


IX

Catástrofe antinatural:

mirad los escombros 

en las puertas del alma,

mirad el agravio a los recién nacidos

¿Qué afrenta llevará el niño

al que nombraron patrio?

las que dicen matria también huyen.

Abre un hueco bajo las piedras

a ver si sobrevives,

siembra sobre tu cabeza un árbol

porque el hambre apremia,

escarba hasta que encuentres agua limpia,

no te olvides llamar a la curandera, 

la salud está en la subasta,

cuídate de empeñar a tus hijos

que las casas de empeño no te los regresan.


Recordando a marido (Q.E.P.D)


1 de octubre 2025


Epístola 


Quiero romper el pasado

para traer tu presencia,

quiero romper el pasado

y minar la inclemencia.

Quiero cerrar la boca del abismo,

porque eras profundidad,

el nocturno espacio del lirismo;

el rocío en la espesura de los bosques,

el perfume selecto

en la hendidura de los montes.

Quiero romper el pasado

con este amor clandestino,

quiero romper el pasado

pues hoy me deshilo.

Sueño se siembren espadas

en la sima del silencio;

que traduzcas la agonía, el suspenso

en las letras que inspiran las canciones;

y calmar la sed de los espejos

con la tibia luz de las resoluciones.

Quiero matar esta lúgubre inercia

pues ya no siento lo mismo;

volver al vibrato, al melisma de tu voz

guarida, deleite y vicio.

Quiero borrar ese cruce con la muerte,

reservarte en mi hipocampo;

quiero subir a la pendiente,

concordar contigo en el espacio.



Canción para Fausto oct 3 2025

Hay tantas cosas que he tenido que dejar atrás

negándome la posibilidad de encontrarte en ellas…

Está el video con tu voz que no debe borrarse jamás;

están tus bromas y tu inmensa presencia en el desván.

Hay tantas cosas que he debido regalar

desprendiéndome con gran dificultad;

ese lugar atemporal donde los recuerdos se vuelven contusiones,

desarraigando como paria mis emociones.

¿A dónde van los sueños que escribimos?

¿A dónde van las canciones,

la intersección de los caminos?

¿A dónde la conversación que postergamos,

guardando besos en los labios?

¿A dónde la salud que bendijimos?

Inenarrable lo que sentimos y nos dijimos

mirándonos a los ojos,

cerrando nuestra promesa nosotros mismos.

Hay una fosa que se comparte,

o un tesoro oculto que está que arde,

como quien el amor se traga

y a sí mismo se empalaga

para no mostrar las manos vacías,

como cuando un día

la breve distancia resultó en agonía.

¿Cómo sellar el sobre sin tu saliva?

¿Cómo calmar el ansia sin tu sonrisa?

No hay instrucciones frente a la muerte

¿Se debe fingir locura, morderse la lengua

y hacerse el indiferente?

Hay un dolor que es hematoma y va creciendo cuando hacen falta tus aromas.

Dime el porqué

¿Por qué tienes un rostro afable si por dentro te crecen raíces de amargura? ¿Por qué tienes la piel tan suave si tu alforja está llena de p...