Escucho un pregón
en dialectos antiguos
(me siento luciérnaga en el sol)
me notifica que tengo derecho a tu arrullo
a tu silbido apacible
-concierto de violines-
a que me prestes los colores del arco iris
en las clases de dibujo
a caminar contigo sobre el zumo salobre
para escuchar la voz del trueno
-la que roza las zarzas-
a bañarme en los charcos níveos
hasta volverme filigrana
a girar juntos la rueca en Orión
en el concilio de los ancianos
y hacer retumbar este suspiro
henchido de amor
en tu reserva de cerezos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario