¿Por qué tienes un rostro afable
si por dentro te crecen raíces de amargura?
¿Por qué tienes la piel tan suave
si tu alforja está llena de palabras ásperas?
Luces como si fueses de la corte real,
con tu traje impecable,
mas tus prendas son solo el envoltorio de un caramelo barato,
y tu corona es de papel.
¿Por qué tu boca parece decorosa
pero es maledicente y terriblemente mentirosa,
al punto de irritar al inocente o al incauto?
¿Por qué tus manos se ven finas
y pusiste arañas en la cama de otros?
Promoviste el espíritu de burla y de odio
que se viste con pijama de seda azul celeste.
Dime, ¿por qué lloras como un niño
si en tu malicia solo buscas satisfacer tu capricho
y no te importa acabar con el pan ajeno?
Los que te sirvieron han tenido sed de justicia,
defraudaste a quien más te amó,
mientras te aliaste con los que falsean la ley
para quitarle al obrero sus derechos.
Dime, ¿cómo haces para dormir?
¿Cómo haces para caminar con tranquilidad
y decir que amas,
si cada vez que juntas tus monedas de oro
a alguien le traes ruina?
Dime, ¿de quién aprendiste a normalizar lo inhumano del corazón, la suciedad de las obras?
¿Acaso no eres un edificio habitable?






