Ellos fueron la soga en el cuello
La guillotina
El garrote
El veneno de la serpiente
Fueron el látigo
y la marca de hierro sobre la espalda
Fueron Babilonia poniendo sitio a Jerusalén
y no sé si yo sea remanente
si ellos quieren ser remanente
Fui el tizón arrebatado del incendio
Fueron la regla dando azote al aprendíz
Le dijeron al campesino en su propio campo:
No toques el cultivo
No siegues la siembra
Luego dijeron de él: es un impostor que vino a robar nuestro campo.
Las piedras afiladas de sus bocas
las cargo en mi mano
las presento delante del juez
no me culpen si lo que hablo retiñe en los oídos
yo vi la desfachatez caminar con ropas finas
sentarse a cenar en lugares
de personas distinguidas
yo vi la traición maquillar sus palabras con mucho talco
yo vi cuando desearon la muerte al incauto
cuando le quisieron como paria huyendo
cuando le quisieron postrado en una cama
sí
yo vi las salpicaduras de todas las humillaciones que le desearon y no estaba solo
esas humillaciones también recayeron sobre los amados
Yo vi la envidia juntarse con la mentira
en la sala de una casa cuando Urías estaba convaleciente y en agonía
y vi cojear a la burla
porque la burla se pavoneaba el día del llanto
frente a los que cantaban el cante hondo
Yo vi a los perros venir a inundar la casa de llanto
los vi antes de que llegaran y se lo dije al profeta
Afuera una fiera se ríe
Ella puede comer las carnes de sus esclavos
y no se limpia los dientes
sus palabras hacen llaga y heridas que hieden
ella puede matar y no lo admite
camina apacible por la sabana
ella bebe de la lluvia ajena del pozo ajeno
A la fiera la vi golpear varias veces el vehículo en el safari
mientras los visitantes decían: la fiera es hermosa
Algunas cosas me hacen vomitar
Camino al cielo estaba la espada revuelta
para llegar a la puerta pasé por pedregales
ya vi la jauría y la manada
vi los días antes de Noé
y los días de Job
vi los días de Elías
y vi como pisotearon a Cristo Rey
yo vi como enseñaban a menospreciar al resto de la naturaleza
y la mentira, la idolatría y la adivinación eran los ríos negros en que se bañaban los hombres
Ya lo vi todo
vi a los insectos poner sus huevos en el corazón de los mamíferos
solo les faltó a los infestados cortar mi cabeza y echarla a rodar
Los ángeles me mostraron mis pies
había un poco de lodo en un par de uñas
y debía hacerme paciente
estoy cerca de los querubines
quiero estar cerca
traigo en mi alforja las espinas del rosal
Yo voy con todas las piedras que recogí delante del juez.






