miércoles, 29 de abril de 2026

Mi Amado (JyC)


Mi Amado no es una quimera,

es quedar satisfecho 

con los jugos salubres

de los frutos del firmamento;

quitarse la arena de los ojos

que te aflige;

correrle el botón a la ropa

que te aprieta;

remojar tus pies hinchados

en agua tibia con piedra alumbre,

darles masajes con gotas de lavanda;

y obtener la paga mayor de la jornada.

Mi Amado nombró a la libertad 

libre de borrascas

en la tempestad

junto vientos y tormentas,

y los cordones del viento se anudaron;

restituye lo perdido,

rescata la gran obra,

restaura mi pintura 

en su acuarela.

Petición (JyC)

 


Rodéame con tu escudo

tú que fortaleces al mendigo

al menesteroso das manjares suculentos

debilitas al verdugo

y al ceñirme con tu diestra

acortas las horas.

Guárdame bajo tus alas

tú que defiendes al pueblo

que resiste los agravios

al que ama su bestia le bendices

y el vino refinado

sirves en mi mesa.

Dame el refrigerio

tú que apacientas al redil

aquietas las olas agitadas

afirmas en la peña la vivienda

y me haces crecer 

cual manzano en la campiña.

Vivifícame con tu potencia

en los arroyos de tu Espíritu

tú que alargas los días del humilde

das arrojo a los guerreros

y me haces invisible

ante el peligro.

Satúrame con tu gracia

en el eco de tu magnificencia

tú que sobreabundas en galardones al ciruelo

a la astromelia hidratas

y hermoseas mi balcón 

con veraneras.

Infúndeme denuedo

tú que agudizas la vista de alcatraces

das tesón a los búfalos

rejuveneces a las águilas

y con esmero sanas

la herida que supura.

¡Sea en mí 

desde siempre

y para siempre

la pureza del Amado!

martes, 28 de abril de 2026

Detalles (JyC)


Amo tus detalles

la confusa sonoridad de la Torre de Babel

la separación continental

la imponencia necesaria de los icebergs

la prudencia del sol para el esqueleto

las estaciones con su rotonda

mi luna de queso

los acordes de los trinos

la orquesta en la madriguera

el ejemplo en los animales

el testimonio del sembradío

la travesía de las células

la multiplicación y la resta

la primera muerte si en ti durmiera

las papilas gustativas

los cañones naturales

los distintos maquillajes de la tierra

la aurora con su rosa cromática

los guardianes de las visiones

la astucia de las bacterias

la caja resonante de las cigarras

la estirpe de los flamingos rosados

el garbo de las gacelas

la inocencia de los recién nacidos

la familia de dentro y de afuera

entre otros obsequios que me has dado.

Más hay premio en la vertiente

que supera mis regalos

una cantera inagotable

una constancia inenarrable:

el Amado dador de vida.

Nosotros (JyC)


¿Cómo ignorar el don de tu presencia

la gloria evidente en mi desvelo

tu pulsera atada a mi tobillo

el pabilo en el centro de mi vela?

¿Cómo dejar que el desarraigo

me vuelva oruga que desechan

repartan entre buitres mi carroña

y el gusano que no me muere se lamente?

¿Cómo no oír tu elocuente discurso

si el bramido es discreto ante tu mástil

si eres botín por el que luchan los piratas

si ante ti el arrebol se tiñe ocre?

Desconcierto estar sin ti...

¡Ay de mí, sin nosotros!

 

lunes, 9 de marzo de 2026

Desplazados

 


¿A dónde se fue su risa y solaz,

a dónde se fue su calma su paz,

el rayo de luz en la oscuridad?

La ronda infantil se fue a senectud,

el salto inmortal se volvió inquietud;

no vio el fuerte golpe venir,

sobrepasó la angustia a fuerza de huir.

Llegó el vituperio, llegó la calumnia,

vino la mentira con su baile de lujuria.

¿A dónde quedó su techo asignado?

Le nombraron paria y desarraigado

¿A dónde se fue la obra de sus manos?

Le armaron la guerra por un tal fulano.

Vinieron con armas al atardecer

y se alardeaban de su proceder.

Tiraron la casa como un vendaval,

le enviaron a traspasar las fronteras del litoral.

Mas ellos no conocen de los nativos,

ellos no saben que el río es camino.

Toman las leyes a su conveniencia,

ignoran la ley de la costumbre y la clemencia. 

El desplazado fue agua y espuma, volvió al río

fue jaguar y fue búho, fue cielo y abismo.

Conoció los montes y el bosque franco; 

un lenguaje indecible vestido de blanco.

Allí se sacudió todas las piedras; 

con frutas sanó todas sus miserias.

Enterró sus harapos, se lavó la cara;

le asignaron un nombre nuevo y hoy se levanta.

Y hoy se levanta como la alborada

Y hoy se levanta.


Fotografías 10 Quindío

 























Mi Amado (JyC)

Mi Amado no es una quimera, es quedar satisfecho  con los jugos salubres de los frutos del firmamento; quitarse la arena de los ojos que te ...