martes, 3 de septiembre de 2024

Carta abril 15 de 2010




El reloj rayaba las diez

y el desayuno estuvo dispuesto en la mesa

el conserje me acompañó a apaciguar la espera

mientras untaba un trozo de mantequilla a mis ansias

para pasar el alimento que se atragantaba

luego limpié mis labios

quienes serían maestros

en la hora en que emanan los azahares.

La puerta del Hotel traía tu aroma de viajero

ninguna parada de tren fue más precisa en la estación

que ese latido intenso que te presagiaba

en el aire frío

en las corrientes del viento

que erizaban mi piel.

Decidí entonces recurrir a aquellas

señales

que te condujeron a mí por primera vez

Tejí para ti una gran red de araña

empuñé un carbón

y empecé a escribir sobre una piedra

la eché a rodar hasta la puerta

como un sortilegio que besaría tu pies.

Carta 11 abril 2010



Basado en el poema de José Ángel Bues

"ELEGÍA LAMENTABLE" José Ángel Buesa:


"Desde este mismo instante seremos dos extraños

por estos pocos días, quién sabe cuántos años...

yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido

uno de esos que nadie confiesa haber leído.

Y así mañana, al vernos en la calle, al ocaso,

tu bajarás los ojos y apretarás el paso,

y yo, discretamente, me cambiaré de acera,

o encenderé un cigarro, como si no te viera...


II


Seremos dos extraños desde este mismo instante

y pasarán los meses, y tendrás otro amante:

y como eres bonita, sentimental y fiel,

quizás, andando el tiempo, te casarás con él.

Y ya, más que un esposo será como un amigo,

aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo,

y aunque, tras tu sonrisa, de mujer satisfecha,

se te empañen los ojos, al llegar una fecha".

.................................fragmento


Mensaje de marido:

ELEGÍA PARA MÍ Y PARA Tí


I

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,

y tú te irás borrando lentamente de mi sueño.

Un año y otro año caerán como hojas secas

de las ramas del árbol milenario del tiempo,

y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,

se alejará en la sombra creciente del recuerdo.


II

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,

y quizás, poco a poco, dejaré de hacer versos,

bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,

de las desilusiones y los aburrimientos.

Tú, que nunca soñaste mas que cosas posibles,

dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.


III

Y seguirá muriendo la vida, año tras año,

igual que un río oscuro que corre hacia el silencio.

Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,

o una canción de entonces me traerá tu recuerdo.

Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas,

pensaré en ti un instante, pero cada vez menos...


J. Fausto González Martínez

lunes, 2 de septiembre de 2024

Mensajes 26 nov 2011


I.

Que sabes tú del campo de trigo,

de las espigas que acaricia el viento,

de la tierra y el pan que surge de la espera

Qué sabes tú, amor, si la lluvia que humedece

los trigales es levadura que brota de mi alma.

Tú no sabes amor de mi cosecha segada,

de las mieses que la vida ha derribado

con esta espera ansiosa de las lluvias estivales.

Qué sabes amor de este gélido verso en las estepas

de este frio que congela la tristeza, de este andar sin rumbo

No sabes lo que es despertar de madrugada con tu nombre

pegado a mis estrofas, con la esperanza rodando boca abajo.


II.

Regalalame esta noche, amor

para besar la fragancia de tu versos

el dulcísimo néctar de tus pechos,

la azucena que aroma tu intima delicia.

Tu blanca piel de luna mariposa

cálida, tierna, suave, húmeda luz

sabe a sol, a despertar entre tus brazos

emana el sabor anís del cardamomo.


J. Fausto González Martínez

Diatraba de amor para un sueño cansado



Arde el amor porque perdona

no busca perfección en los enojos,

ni en la envidia que irrita sin razón

de los desvelos tu vientre generoso

hecho de ti, de nuestros sueños

de pequeños milagros que adormecen

este tocar tu piel sin acusarme

de abrir las puertas sin cerrarlas.

Reconozco retórica en mis letras,

sé de la redacción en los adverbios

en tu rima, del poema que emana

de tu piel en el perfume de tus labios

sonrosados, dulcísimos de miel.

Amar es llamarte por tu nombre,

recitar en parábolas promesas

transformar tus dones en pasiones

y reír, con llantos de tus frutas.

Eres suspiro y esperanza

alborada que llega apresurada,

para colmar mi aliento con el tuyo

y saciar mis ansias de adorarte

como mi diosa, amiga, amante,

esposa.

Dulce candor de mis mañanas,

¡te amo!

18 feb 2010

J. Fausto González Martínez

Carta dic 2 2011

 


Otra vez no estás, es como si

las burbujas de la vida se dividieran en ciclos;

insomnio deambulando por la casa sin ti,

confusión y desconcierto

con cierto desierto, soledad acostumbrada de dos en dos, enmudecida en sollozos,

bailando con las olas

solos tú y yo en la bañera,

acariciando las soledades de nuestra piel.

Descubrir que existe un verso a punto nacer,

parir cotidianamente el amor en tu cuerpo,

huerto fecundo para sembrar en tu aliento

sediento

el volcán de tu besos ardientes.

J. Fausto González Martínez

jueves, 29 de agosto de 2024

Sobre un árbol sembrado en el viento



¿Qué fue de aquel sueño de la zona fresca donde crece el bambú y el árbol de mango?

Le ansiaba cuando el musgo de los gallineros se extendía frente a mis ojos;

le busqué donde los sabinos besan el lago.

Hay un árbol impronunciable en mi mente:

Le llamaré tormenta lejana,

abedul caído,

¿Cicatrizará los pechos heridos,

sanará las coyunturas inflamadas,

polvo centelleante del mar cristalino?

Le limpié la fiebre cuando estaba dormido;

le llamaré sombra del álamo,

sobre sus hojas escribí esa canción

que canto en el vuelo de la noche.

Llevo tiempos de tiempos reteniendo su sagrado nombre;

sobre estas manos temblorosas me quedó el rocío,

y bajo mi corteza parte de su savia.

Ni fiera ni ignominia cercenaron sus ramas,

fueron limpias y firmes aun sus raíces de mi tierra desprendidas,

y se vistió impecablemente para no volver.

miércoles, 14 de agosto de 2024

Baladí

 


1 mayo de 2010


Estas paredes esconden los jeroglíficos

que sombreamos con la espalda

no habrá rayo de sol

que los evidencie con vidrio

ni tampoco escritura con limón

que se revele ante el fuego.

De nada sirve la luz ultravioleta

ante la sangre que hirvió dentro

ni ADN se encontrará en la espuma de mar

que por osmosis se prendió en mi pecho

No hay interprete que lea tus caligramas

bajo la ropa de la mañana.

Todo es vaga apariencia

mientras no regreses a pagar la afrenta

de robarte la piel del verano

que un día con denuedo te cubrió.

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...