lunes, 2 de septiembre de 2024

Mensajes 26 nov 2011


I.

Que sabes tú del campo de trigo,

de las espigas que acaricia el viento,

de la tierra y el pan que surge de la espera

Qué sabes tú, amor, si la lluvia que humedece

los trigales es levadura que brota de mi alma.

Tú no sabes amor de mi cosecha segada,

de las mieses que la vida ha derribado

con esta espera ansiosa de las lluvias estivales.

Qué sabes amor de este gélido verso en las estepas

de este frio que congela la tristeza, de este andar sin rumbo

No sabes lo que es despertar de madrugada con tu nombre

pegado a mis estrofas, con la esperanza rodando boca abajo.


II.

Regalalame esta noche, amor

para besar la fragancia de tu versos

el dulcísimo néctar de tus pechos,

la azucena que aroma tu intima delicia.

Tu blanca piel de luna mariposa

cálida, tierna, suave, húmeda luz

sabe a sol, a despertar entre tus brazos

emana el sabor anís del cardamomo.


J. Fausto González Martínez

Diatraba de amor para un sueño cansado



Arde el amor porque perdona

no busca perfección en los enojos,

ni en la envidia que irrita sin razón

de los desvelos tu vientre generoso

hecho de ti, de nuestros sueños

de pequeños milagros que adormecen

este tocar tu piel sin acusarme

de abrir las puertas sin cerrarlas.

Reconozco retórica en mis letras,

sé de la redacción en los adverbios

en tu rima, del poema que emana

de tu piel en el perfume de tus labios

sonrosados, dulcísimos de miel.

Amar es llamarte por tu nombre,

recitar en parábolas promesas

transformar tus dones en pasiones

y reír, con llantos de tus frutas.

Eres suspiro y esperanza

alborada que llega apresurada,

para colmar mi aliento con el tuyo

y saciar mis ansias de adorarte

como mi diosa, amiga, amante,

esposa.

Dulce candor de mis mañanas,

¡te amo!

18 feb 2010

J. Fausto González Martínez

Carta dic 2 2011

 


Otra vez no estás, es como si

las burbujas de la vida se dividieran en ciclos;

insomnio deambulando por la casa sin ti,

confusión y desconcierto

con cierto desierto, soledad acostumbrada de dos en dos, enmudecida en sollozos,

bailando con las olas

solos tú y yo en la bañera,

acariciando las soledades de nuestra piel.

Descubrir que existe un verso a punto nacer,

parir cotidianamente el amor en tu cuerpo,

huerto fecundo para sembrar en tu aliento

sediento

el volcán de tu besos ardientes.

J. Fausto González Martínez

jueves, 29 de agosto de 2024

Sobre un árbol sembrado en el viento



¿Qué fue de aquel sueño de la zona fresca donde crece el bambú y el árbol de mango?

Le ansiaba cuando el musgo de los gallineros se extendía frente a mis ojos;

le busqué donde los sabinos besan el lago.

Hay un árbol impronunciable en mi mente:

Le llamaré tormenta lejana,

abedul caído,

¿Cicatrizará los pechos heridos,

sanará las coyunturas inflamadas,

polvo centelleante del mar cristalino?

Le limpié la fiebre cuando estaba dormido;

le llamaré sombra del álamo,

sobre sus hojas escribí esa canción

que canto en el vuelo de la noche.

Llevo tiempos de tiempos reteniendo su sagrado nombre;

sobre estas manos temblorosas me quedó el rocío,

y bajo mi corteza parte de su savia.

Ni fiera ni ignominia cercenaron sus ramas,

fueron limpias y firmes aun sus raíces de mi tierra desprendidas,

y se vistió impecablemente para no volver.

miércoles, 14 de agosto de 2024

Baladí

 


1 mayo de 2010


Estas paredes esconden los jeroglíficos

que sombreamos con la espalda

no habrá rayo de sol

que los evidencie con vidrio

ni tampoco escritura con limón

que se revele ante el fuego.

De nada sirve la luz ultravioleta

ante la sangre que hirvió dentro

ni ADN se encontrará en la espuma de mar

que por osmosis se prendió en mi pecho

No hay interprete que lea tus caligramas

bajo la ropa de la mañana.

Todo es vaga apariencia

mientras no regreses a pagar la afrenta

de robarte la piel del verano

que un día con denuedo te cubrió.

lunes, 12 de agosto de 2024

Logos


¿Cuál fue el logos para levantarme, para resurgir en la intemperie? antes del yo, el elemento; pero, ahora en la caída ha brotado del costado la vida. ¿Acaso te recostaste a mi diestra sin saberlo?

Abr 9 2024

Porque me consumes


Renuncio al frío de la espalda

a quien me arranca el corazón de un zarpazo

a quien me tiende lazo

y me cava tumba

Renuncio a la hiel

que me derrumba

a la raíz amarga que se empeña

en vivir en mi lado oculto

Miraré entonces la puerta que se eleva

con las cuerdas tensas del arpa

que conmueven mis manos

y rinden música en el alma

Beberé arpegios en la cascada

batiré sin cesar las palmas

me haré grana que recorre el almud

al golpe del latido de un rayo

como abeja que zumba y punza

nuevas notas de miel.

No detendré mis pasos

ni se vencerán mis fuerzas

pediré dos ángeles para levantar mis brazos

cuando la ciudad esté sitiada por bárbaros

No temeré al oír pisadas de caballos de guerra

seguro tendré alistado un unicornio azul

seguro ganaré diadema.

Luciré por tanto velo y seda

desataré mis sandalias para la danza

que el amor me espera

donde arden las zarzas

Porque me consumes

sea en mí tu fuego

cual entraña de la tierra

sea yo vapor sobre la rosa

sea yo ceniza de la niebla.


2010

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...