lunes, 8 de abril de 2024

Hiperventilo



¿Bocanadas de aire húmedo

diluirán la ceniza de tu beso,

serán la tinta para el epitafio?

El rubor tiende al púrpura

sin violetas, ni nenúfares.

Tal vez el olor de los ebrios

tiene esta melancolía

de alcatraces sin presa.

Yo era vida antes de la vida.

Un aire sutil movía la marioneta

de los hilos sin filo.

¿O fue la mano tersa y el carbón encendido

que quitaron espinas a la seda?

Almibarado era tu nombre

y tu nombre dolía desde el principio,

se enquistaba en la entraña

como las amorosas llamas

del llanto de un recién nacido.

Hoy hiperventilo tu beso nonato

en este lecho de cemento.


Poema leído en feb 2015

en Acanto y Laurel


Yosei ciudad de mujeres

Mi hermosa mamá a sus 18 años.


PROMESA

Asumo tus muertes y las mías 

en esta llama que vacila en apagarse 

Siempre a punto del naufragio 

una guedeja de Dios me salva 

cual lava de volcán me fertiliza 

y dejo de ser Lea la humillada 

para parir mi consuelo 

Mi fuego tenue 

se acopla al viento 

como un derviche bendecido 

que prodiga a la tierra su esperanza 

En un borde de mi pabilo 

Agar se acurruca bajo el árbol 

con la manta negra 

para que su temor toque

el corazón del Altísimo 

y rompa de sus arcas las fuentes 

que extiendan a Ismael su descendencia 

Creo firmemente 

si el cielo agacha su cara 

y su oído oye mi ruego 

antes de ser ceniza 

yo Sara 

yo Raquel

veré chispas profusas de mis entrañas.


 MADRES

María fiel entre las valientes

entrega las alas para la vigilia 

inaugura la ruta escarpada del incienso 

cuando la estrella de su vientre abre el camino

María de los Ángeles traza los pasos de la abeja 

para alcanzar la elegancia de los cisnes 

en los acordes de gaitas y tambores 

que instruyen saltamontes 

María Luisa profetiza de luciérnagas 

busca el pozo lleno 

en la hora en que la luz lo inunda 

para saciar la sed de los peregrinos 

María Teresa de clavos y de canela 

en las tablas y en el tablero 

abre el cofre de sus ancestros 

y poetiza una sangre nueva 

Ellas, institutrices de alcatraces 

cazadoras de toda cadencia 

son de maíz 

y sobre este monte

se desgrana su canto.


PRESTIDIGITADORAS

Gloria María convida a la comitiva 

donde las manos se inventan rondas

brotan arañas entre los hilos de papel 

para tejer la red que me acuna 

María Margarita agita su vara

me despierta con el halo de la infancia 

a la muñeca de cabello cobrizo

en este tiempo en que ya sé hacerle trenzas

Olga está recamada de orla de río 

me lleva en su corcel azul 

a recoger la tinta de los navíos 

con su voz ondulante de ola 

Águeda borda al derecho y al revés 

punto cadeneta punto 

con la aguja me punza, pica y salpica 

su brebaje de miel en el mar de Venus

Piedad del Carmen lava los versos 

en la fuente de palabras diáfanas 

escudriña en mi corazón de piedra 

el agua del libro que me acrisola


CENTINELAS 

Leonor es reina de hadas transparentes 

alumbra las sendas de alamedas 

robustece en alta mar 

el resplandor del faro 

permanece insomne 

ante el jaguar que la nombra 

María Eutalia cuida la compuerta 

que abre paso a mangles y luminarias 

sus cántaros de la noche 

albergan la sabiduría de niños viejos 

la confianza de nadar desnudos 

en aguas cristalinas y mansas 

Flora en las habitaciones del silencio 

revela las fotografías 

pone a contraluz el caos primigenio 

que inquietó a Pandora 

divide el claroscuro 

con el filo de su pluma fuente. 

Séfora vertiginosa pantera 

guarece en su tronco a las crías 

saca sus garras cual espadas 

heridoras de la muerte 

para que el hálito retorne 

a la vía libertaria. 

Melissa anuncia con su shofar 

las coyundas de invisibles enemigos 

la cascada que quiebra 

el muro de las aflicciones 

los despliegues de falanges 

bajo la voz del trueno.


LAS NANAS

Los pequeñitos que escaparon 

del campo sembrado de abrojos de hierro, 

los que se valieron de una escafandra 

para soportar la intemperie, 

el sopor de la muerte; 

llegan con sus nodrizas a la casa del árbol:

Gloria desarma muñecos de trapo 

para que a sus niños no estallen los sueños 

da la bienvenida con té de caléndula 

les sirve galletas que sanan gargantas 

ata las sandalias de las mariposas 

Diana quita el polvo con agua de rosas

los empapa con cristales de sábila 

donde las esquirlas hurgaron su templo 

y entona canciones de cuna 

para volver a ser ninfas de las libélulas.

Eva les da masajes para espantar el frío 

con esencia de arrayán florido

rescribe sus nombres en los documentos

remienda vestidos rasgados 

pega los botones sueltos.

Bertha cose los encajes a los moisés 

borda las manoplas, los escarpines 

aroma sus frentes con gotitas de jazmín 

espera atenta los gestos primeros 

de algodón y de seda. 

Alexandra vierte aceite en las cuatro lámparas

alista las camas con almohadas tibias 

pone espantapájaros antes de la siesta 

y les da a tomar infusión de ortiga

para que de rojo no tiñan sus sábanas 

para que retorne al árbol la fiesta.


LIBÉLULAS

En la costa sur María Elcina 

advierte en el aire del bosque húmedo 

un nativo que tañe su caracola 

la señal de humo que cruza el cielo 

en su tambora agolpada.

En las notas de la marimba 

Mary se cuela 

se mece como palmera 

como barca en marea alta 

al son de la brisa del litoral.

En las alas tornasoladas de la ribera 

Lida Melba de coral rojo 

sorbe del sol la leña 

luego cuece lo selecto de la pesca 

con albahaca y leche de coco 

en el fulgor de su hamaca. 

En la costa norte Greta

con su pregón de vertiente 

rompe esteros de caramelo

sobrevuela y deja su estela crepuscular 

en el estribillo del horizonte.

Mi sueño


Mi sueño es dormir a tus pies como Rut descubrió a Booz;

ser esa la heredad que el Padre puso en tu sola potestad.

Mi sueño es prenderme de ti, de tu hermoso caminar

para que asida a la pulsera de tu tobillo pueda del mundo escapar.

Envuélme, cobíjame, no dejes que nadie me aleje de ti;

suéñame que también espero tu mirar, la sublime señal cuando a tus pies

yo pueda despertar;

eres la misma eternidad.

Muchos hablarán a tu oído, pero yo quiero ser parte de ti,

amarte y cantarte con frenesí;

podré acariciarte ¡oh mi Redentor! porque tu mereces lo mejor; y tu hija muy fiel seré yo,

aquella que no pretende honores

solo el reposo, libre de sinsabores;

¡eres el perfecto gozo!

y no quiero vacilar porque en tus pies quiero despertar.

Cada vez el mundo es más extraño para mí, no logro comprender la falta de sinceridad, pero tú creaste esta humanidad para gloria de tu nombre.

No me olvide yo del santo sacrificio del Hijo del hombre, que me fue propicio;

quiero andar siempre sobre ti como un lunar, como una gota de lluvia que tu pie absorbe.

Como un aceite aromado déjame siempre a tu lado, ¡excelso Dios!

Y borra mi pasado, que no sé vivir sin tu dirección; mi sueño es vivir a tus pies,

ayúdame a estar contigo de una vez.

Obituario



I.

Desde hoy se diluye la indolencia de esos ojos que me miran con desdén,

empieza la cuenta regresiva para terminar una guerra que no sembré;

y mi lengua deja de tener esa mancha indómita, rebelde.


II.

Tu ausencia apuñala, y no hay quien desenrede mis cabellos y me diga: todo va a estar bien.

Esta herida aún no cierra por más que me desnude frente al espejo o a su ley,

por más que trate de suturarla con seda o mis silencios, y la exponga a ese anfiteatro donde la piel se tensa, aunque la lágrima contenga.


III.

Hay días, cuando grito, en que no necesito a Pizarnik ni a Poe ni a Vallejo para saber que a mis pulmones les falta el aire y son en parte como algodón mojado comprimido (voy muriendo); en particular cuando recuerdo haber hablado un idioma incomprendido, cuando di la mano y reventaron mis dedos.


IV.

Me pregunto si podré ser un avestruz en este campo abierto y mimetizada pasen de largo los heridores.


V

A veces, parece que soy yo la que me muerdo, y debo pedir perdón por este impulso de escribir de desacuerdos con mi sangre.


VI.

Quiero que me mueva la mano que me vuelve al origen,

la que vence las más densas tinieblas,

la que en sus vuelos ordena las cosas o envía su fuego para quemar lo que estorba en el poema, para pulverizar el lodo.


VII.

En Edén he buscado las hojas para cubrirme, espero de Dios mi túnica y el manto del día séptimo. Es hora de que mi semilla muera en la tierra más fértil.


19, 20 marzo 2024

Para nadie en particular

 




Lluvia

No le cercaré para proteger esa oveja de los lobos

aunque le guarde en mi alma

Ni le sitiaré como un mal gobierno acosa para aprovecharse

Seré esa lluvia intempestiva, la imprevista cuando camine en una calle solitaria

Mojaré su camisa mientras traza sus sueños

me iré pegando a sus cabellos

a sus mejillas

como se mete la arena entre los pies cuando pasea por la playa

como se suda la sal

Me iré adhiriendo y no sabrá

a qué horas cayó la tempestad

y persistió en el portón hasta encharcar la casa

seré aquel sonido en la sala de espera del aeropuerto

que te mantiene en vilo

como un vuelo que se ha retrasado

tocaré sus nervios

seré la silla de su descanso

y cuando abra los ojos

sabrá que lloví solo sobre él.


Abr 3 2024

Y si él tuviera la fórmula

la estructura cristalina

que traspasa mis nervios

el rayo de sol pegado a sus labios

la trampa cruel del embeleso.


Si incendiara mis hojas con espejo cóncavo

y me dejara casi inmóvil

cuando se aquietan las aguas

y el alma queda suspendida

en una noche estrellada

esperando los trinos del alba

¿deshará el frío de Urano?


8 marzo 2024

Diario

 


Diario 2 de abril


Era la hora de limpiar los cajones

de botar a la basura o regalar algunas prendas

poner en venta algo que se lleva en el alma es complicado

le enrollaba las medias a su gusto

echaba a lavar o lavaba a mano algunas cosas 

doblaba y planchaba, antes de meter al cajón o colgar la ropa le hablaba y le hacia ver que besaba sus prendas para hacerlo reír, él meneaba la cabeza

Lo buscaba y le besaba su cuello, aun vestido le besaba su espalda, su pecho, su estómago y sus piernas, algunas veces buscaba su ombligo

sé que es algo cotidiano

pero no es común el olor que se fue yendo

es admitir que ya no está

y su presencia es solo un hueco

una sombra en el mueble

un espacio vacío en la cama

aunque una amiga me dio un osito blanco para abrazar por las noches

ya nadie me compra flores en la avenida cuando el semáforo se detiene

ya no voy a los restaurantes ni tengo quien contrate a músicos y me dedique canciones que coreábamos

él creía en mí, me presumía donde la gente no nos juzgaba

él creía que yo cantaba que yo bailaba que yo sabía algo de francés

pero he olvidado el francés y el inglés poco o nada lo uso

él creía que yo sabía algo de la vida

y confiaba en mí

pero yo no sé nada de razones

En casa también él cantó con el micrófono y bailó, pero no sabía cantar ni bailar

él sabía declamar, contar historias, sabía oír a todos, sabía cocinar, era galante

yo le ponía por cabeza y le pedía opinión de todo hasta del vestido que quería comprarme

a veces si leía algo que no le decía qué, venía y me revisaba el celular, y reíamos

él era demasiado suave, deliciosamente suave y femenino en muchas cosas

hablábamos de todo, le daba esa libertad que siempre quiso

a veces debia exhortarlo en algo pero le dejé ser

en un momento decidí no molestarlo con asuntos de trabajo

le dejé ser y se fue rejuveneciendo, su rostro se veía reposado pero ya empezaba a volar

cuando se iba sintió a los gatos tocarle los pies, pidió su teléfono para pedir el uber que nos fuéramos a comer

pero los gatos no estaban y no era la hora de comer

le faltaba el aire y me dijo esbozando una sonrisa: vámonos juntos porque era algo que hubiéramos querido, no queríamos dejarnos

me dijo que hice todo por él

los paramédicos lo auxiliaron

otra vez antes de empezar el viaje pidió hablar conmigo pero él era un niño que no sabía a qué hora salía el vuelo, solo se sintió con ganas de levantarse porque le habían suministrado oxígeno

no tenía que decirme su voluntad porque constantemente me decía que quería

Él siempre quiso valerse por él mismo

no depender de nadie

Pero yo dependía de su sonrisa

y había puesto mi corazón en esos sueños que él pretendía conmigo.

Me empeñé que no se fuera

Pero, era la hora de limpiar los cajones

y mirar las cosas importantes

lo inmaterial de la vida.

lunes, 1 de abril de 2024

Tu Territorio

 


Encuentro en ti una razón para enlazarme

Y me envías tus ángeles para recordarme

cuantas cosas has hecho por mí

todo lo que me has dado y no logro sumarlo

los privilegios y el camino por donde me has llevado

porque hay cosas que no todos ven

porque lo que el Espíritu manifiesta de manera particular hasta formar esa unidad

hace de cada momento un acto especial

que atraviesa espacios a los ojos invisibles pero que los hijos si perciben

como ondas sonoras

Y por esto hablaré de tu territorio.


Tu Territorio


¿Cuál es el territorio donde paseas mi alma para percibir el momento en que las aves duermen, para soñar sobre las alas de la calma?

Todo bajo el sol es descubierto pero a la luna también le has prestado el calor del plasma.


¿Cuál es el discernimiento en que revelas lo que el semblante encubre?

Porque alguien ríe y calla las tinieblas, porque alguien llora una paz que va creciendo y no comprende.


Llévame a volar a esas noches donde  declaras el porvenir de las naciones que pese al llanto luego abren sus puertas a tu encanto.


No me dejes aquí con esa soledad que estorba tanto y vuélveme cómplice de los planes que has trazado; porque solo tú sabes lo que conviene y qué feliz es reconocer ese amor que tú nos tienes para confiarnos cosas en este juego de querernos.


Talvez pido mucho, es verdad, pero vuelvo a recordar tu majestad

cómo puedes dejar sentir el alma de algunos seres sin tocarlos

cómo puedes dejar a un hombre saber las cargas de otros sin llevarlas

cómo pusiste palabras en la boca de maestros para los necesitados sin imponerles las manos

y le diste voz a un mendigo, y le diste aliento al menospreciado

solo porque amor te has llamado.


Oigo de experiencias, siento tu poder y digo ¿para qué tanto?

¿Qué quieres de mí en esta isla de decepciones, de desencantos?

Tú que no haces acepciones, réspondeme al volar de tu santa mano

réspondeme y declárame para qué me has llamado en este mundo que no entiendo

porque si dices que tampoco soy del mundo dicha me habrás dado

solo que me hiciste de aguas intensas, de júbilos y quebrantos, y de tantas y tantas penas ya solo me resta dejarme ir sobre el córcel que tú has montado.

Llévame, no me dejes porque cala el frio del desamparo

cuando tu voz se oye hay un éxtasis, una dulzura inigualable que me derrite porque para ser fósforo requiero tu salitre,

tu voz desvanece las cicatrices, y me vuelve esa luz que atraviesa la compuerta de tu patio

en este círculo tú eres mi radio

tú me mides, me completas, y si me sujetas yo habré triunfado como solo tú consuelas y das victoria al desvalido

te necesito mío, en mí creciendo y habré vencido.


30 y 31 de marzo 2024

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...