martes, 24 de diciembre de 2024

Nagori

 



Quedarme en ti limpiándome la sal,

limpiándome la espuma

y ser sal nueva,

mineral que aviva la piedra.

Quedarme en ti y dejar la arena,

restaurar la grava del lecho

esfumado en el paraíso perdido,

extenderme sobre Havila.

Nacer como Pisón entre los cuatro ríos,

y borrar las vetas del tiempo;

olvidar la inundación,

la lluvia de ceniza y el origen del desierto.

Retomar el contorno humedecido;

el sublime paisaje accidentado;

y recostarme y hundirme

como quien va al bunker del olvido.

Quedarme en ti y nadar contigo

en ese Verbo que me salva;

sembrar con tus palabras

mi campo arado.

Quedarme en ti y entregar las armas:

quedar contigo.


24/12/24



Otra versión

Quedarme en ti limpiándome la sal,

limpiándome la espuma

y ser sal nueva,

mineral que aviva la piedra.

Quedarme en ti y dejar la arena,

restaurar la grava del lecho

esfumado en el paraíso perdido,

extenderme sobre Havila.

Nacer como Pisón entre los cuatro ríos,

y borrar las vetas del tiempo;

olvidar la inundación,

la lluvia de ceniza y el origen del desierto.

Retomar el contorno humedecido;

el sublime paisaje accidentado;

y recostarme y hundirme

como quien va al recinto redivivo.

Quedarme en ti y nadar contigo

en ese Verbo que me salva;

sembrar con tus palabras

mi campo arado.

Quedarme en ti y entregar las armas:

quedar contigo.


24/12/24

viernes, 20 de diciembre de 2024

Más allá


Más allá de la palabra: el escondite de tu luz,

el intrincado abismo de resoluciones

al margen de tu gloria;

la ingravidez dispuesta en tus rincones;

y es que, si solo pudiese traspasar esta frontera,

esta sima de invisibilidades,

que me golpease de repente tu alumbramiento

y caer en ti, reposo eterno.


20/12/24

jueves, 12 de diciembre de 2024

Viento



Me vuelco,

me arremolino,

abro camino a mis corceles;

me desbordo por el peñasco,

saco mis alas

para cabalgar por los aires

tu lugar alto de lagos azules

donde me retienes.

Tú ves mi furia de cascadas

como si me desbocara,

yo veo en ti una prisión

con barrotes de mermelada.



Elegía


Suenan las flautas en el viento recio,

Alaska en el oído de la península;

y sin embargo, una isla

sobre la silla vacía:

este fantasma hueco y tu ausencia.

Siento los habilidosos dedos

totalmente huérfanos;

esta tos del desamparo

este ahogo, esta disfonía;

y después del charco: la grieta.

Miro el velero a la deriva

anclado en la roca

donde los albatros chillan;

y los ojos más cerrados que la noche,

y tras los párpados el relámpago.

Pareciera una distopía:

mi cuerpo dejó de ser mortaja

sobre tu cuerpo dulce;

al pechiamarillo le vino la ceguera.

¿Y la armonía después de la caricia?

solemne calla la cigarra,

la oda se ha borrado;

expira el fragmento del poema

consumido en la hoguera de la herida.



lunes, 9 de diciembre de 2024

Exuberancia



Era el tiesto con el que Job solía rascarse;

era la llaga abierta

para quitar un trozo de furia atascada,

la desazón de una tiniebla;

y pisaba constantemente la rebeldía

para que no hablara.

¡Agacha la cabeza! me decía,

agacha la cabeza para hallar

tesoros ocultos entre larvas;

y fui juntando las monedas,

buscando la exuberancia de lo sencillo,

sin raptos, porque se ama.

¡No pronuncies palabra! recordaba,

no pronuncies palabra a oídos 

taponados de filosas piedras

porque ya trajeron la hemorragia

y en la sangre está la dignidad que resta, 

el remanente queriendo subir la cuesta.

¡Recuéstate en la piedra! me imponía,

recuéstate en la piedra donde

un pueblo se levanta,

y me hice hierba para aprisionarla,

y fui en ella mancha de agua.

¡Escarba en su fuego! intuía,

escarba en su fuego pleno

de constelaciones y esperanzas,

y fui un sol naciendo de sus manos,

y fui hiedra florecida en sus murallas.


9/12/24

jueves, 5 de diciembre de 2024

El poder del amor



Cuando te siento prolongo mi vida,

me reconcilio con el mundo,

parece que al fin

una caricia verdadera me tocará;

y es que eres mi alfombra mágica,

mi príncipe encantado sin castillo,

más tu escudo alcanza para los dos.

Si por ti le robé al dragón el fuego

y se fue mejor a nadar con los cisnes;

si tumbé a las mujeres

que se subieron al árbol

que malgastaban tu nombre.

Tú me ayudas a ver los enemigos

con armas de goma,

y a entender que colisionan

con sus propias palabras.

Cuando siento tu poder sublime

me pones tan enferma de amor

que no quiero desinfectarme,

más bien pienso

propagar el virus.

Amarillo violeta


I.

¿Eres acaso un sol dulce,

desvaneciendo el gris?

Girasol, hay una lámpara a punto de encenderse

donde no se esconde el llanto,

ni merodea la tristeza en los rincones

a la espera de la palabra ajada.


II.

Ilumínate en esta noche

antes que regresen los pájaros de Orión

a reclamar la espada centelleante de tus manos,

el amor puso en ti su sello.


III.

Lavémonos para la fiesta

que el viento ha expandido el corazón de una violeta

ha ensanchado su tienda de campaña

para el desposado, para recibir el polen

mientras dure este insomnio.

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...