domingo, 21 de abril de 2024

Laetitia

(Basado en un sueño con JFGM antes de partir)

Cierro los ojos y lo sueño...


Me pregunto si coincidiremos en la villa de los plesiosaurios,

si caminaremos por esa plaza blanca colonial;

si se asomará por la puerta de un hostal para encontrarnos e irnos por calles adoquinadas hasta aquel jardín donde se bebe chocolate.

Qué fácil es soñar cuando sientes una corriente de música bajando, despacio.

Me pregunto si podré darle esas piedras hechas de sedimentos que acunan insectos, si le hablaré de los primeros tres rollos de Qumrán, mientras un dulce se diluye en su boca.

Tal vez él haga preguntas al viento que no sabré responder.

Y volveré a sentir una corriente de música bajando, despacio;

le preguntaré de ese espacio en paralelo, y los fotones moviéndose entre nosotros

para ver de nuevo esa sonrisa delicada, mi laetitia.

Yo estaré, si le cimbra la misma corriente de música bajando por dentro, despacio.

Abril 22 2024

jueves, 18 de abril de 2024

Niebla

 


"Sucede a veces en los poemas

que cuando la niebla se disipa

se lleva consigo a la montaña".

Ars poética, de Sjón (Sigurjón Birgir Sigurðsson. Islandia, 1962)

Sjón en Canto del coleccionista de piedras (Evaristo editorial, Argentina, 2019, trad. de Elías Portela)



¿Y si le quito la cáscara a la mandarina

para conocer cada una de sus fibras?

¿Esparciré en la piel del viajero los aceites de jojoba, 

de sésamo, de linaza, de camelia?

¿Podré inquirir qué se esconde tras la niebla;

retendré el rocío como el musgo?

¿Y si voy a tientas como ciego en laberinto,

y en sus muros me recuesto?

¿Me quedará su agua clara, su transparencia,

lo sencillo, lo genuino de esa piedra?


13- 14 feb 2024

A las hermanas

Cuando debes sacar tu machete invisble para abrir caminos

entre la maraña y la hecatombe,

subiendo la cuesta y cargando la cruz.

Pareces una gazania en la helada;

resistes las espinas de los cactus,

y el estorbo de insectos congelados.

La incertidumbre hace rechinar las ventanas,

y quieren lapidarte sin razón

como caes de golpe sobre la cama,

porque alguien abrió su caja de pandora. Algo te estruja y el dolor sobrevine;

maquillas tus párpados de azul oscuro

y formas con tu llanto filigrana;

o ese garabato que dibujas con los dedos.

A punto de irte por abismos,

o de diluirte en ese charco que ni los sapos quieren;

a punto de ser un erial, una palabra estéril, te robusteces y como roble te siembras.

24 de febrero 2024

Tijuana II


(A César H.)

Si cayeran las violetas sobre tu rostro


y vienere a tu boca el pan y la sidra

Si tus manos se extendieren a rescatar el barco

para evitar los naúfragos

en este mar que ha flagelado la ausencia de lluvia

y en la nariz ha pesado el polvo del desierto

Si viniere mejor la ventisca sagrada

y esta tu casa no se profanare

y en tu corazón ardiente como nube bordeada de oro

resplandeciere el sol primero

Si entregares esa semilla sobre las manos  tierra

de este cielo cosmopolita

para buscar la paz entre lo innombrable

te ceñirá la bandera donde las armas se deponen

y la tropa verdadera dominará su escudo

y será un escuadrón que amuralle tus confines.

¡No te olvides de lavarte en la fuente de Jebús, del Rey de Salem!

24 de febrero 2024

viernes, 12 de abril de 2024

La palabra



Tu voz puede destruir todos los escombros en un instante;

puede hacerme omitir mi propia carne.

Quisiera conjurar ese espacio en que me habitas

y traes el sosiego que me fue negado.

Fui hecha a tirones y en turbulencias:

la ruleta girando donde todos lanzaban sus dados hasta desgastarme;

la mesa que cojeaba y sin saberlo alguien se sostuvo con la fuerza de su peso;

fui un diente de león que cayó al azar entre las piedras;

fui tan solo un polen esperando trascender cuando el ave escapó con el mapa de los sueños;

pero ya no importa mi arco roto ni mi brazo herido para el lanzamiento,

tu voz puede borrarlo todo, hasta esas flechas que no llegan a ninguna parte.

Solo háblame y callaré mientras voy muriendo.

Abril 12 2024


lunes, 8 de abril de 2024

Poemas basados en la obra de Óscar Alfaro

 



Textos basados en la obra de Óscar Alfaro (Boliviano)

Escritos en agosto de 2013


Un tordo negro azul


Basado en "El cantor de raza negra"


Un tordo negro azul me trina

en las apacibles quenas amerindias

al sonar de los tambores africanos

en mi sangre tierra americana.


Un tordo negro azul me vuela

garabatea pedazos de cielo

enreda los nudos del viento

en los bordados de mi falda.


Un tordo negro azul se posa

en los aleros de mi hogar

en los árboles del patio

que me columpian la infancia.


Las hormigas


Basado en la obra "Pequeña odisea de dos hormigas"


En las plumas del pato las hormigas

van en la balsa triunfal sobre la sierpe del riachuelo,

sortean los improperios, las inclemencias del tiempo;

se escapan de la muerte como hijas de la tierra,

huyen a su hormiguero con migajas de pan celeste.


En su labor aguerrida, ellas no hacen distingos;

son campesinas que madrugan a revisar su cosecha,

y en su ingenio de arquitectas con energía solar

construyen con denuedo una mansión arenosa.


La hormigas son pecas de arrebol sobre la hierba;

cobran vida en el estío con su danza de la siega;

anuncian la dignidad del trabajo consagrado.




Ronda


"Y con un amor profundo, los niños universales

en cadenas musicales unen los pueblos del mundo."

Ronda de paz


Basta ya de rondarnos la muerte

que irrumpe la ronda infantil

y hurga los sueños con estocadas por la espalda.


Basta ya de esta herida que supura

púpitres desterrados

meriendas contaminadas entre los despojos.


Basta ya de arrebatarnos la sonrisa sedosa

las palomas unidas que tocaban el aire

en los juegos sin trampas.


Basta ya de quejarnos y dejar en los otros

nuestra paz en su manos.



Pájaros rojos


Basado en el cuento El pájaro de fuego.


Las ceibas del mundo cantan por pájaros rojos,

los sauces con sus manos hacía abajo

buscan sus brasas en las aguas,

los eucaliptos prefieren el incendio amoroso de sus plumas,

los baobabs los llaman en dialectos antiguos

para que sus flores no fenezcan;

en este tiempo en que su bocas no están sonrosadas,

sus raíces cercenadas palidecen,

y sus savias se desangran por comercios,

por las manos que tiznan sus cortezas;

los árboles de mundo somnolientos y postrados

sobre campos infructuosos, desolados,

quieren sus aromas mentirosos de gardenias y violetas,

sus trinos efusivos que avivan pulsaciones;

todos dicen: medícanos pájaros de fuego.

Hiperventilo



¿Bocanadas de aire húmedo

diluirán la ceniza de tu beso,

serán la tinta para el epitafio?

El rubor tiende al púrpura

sin violetas, ni nenúfares.

Tal vez el olor de los ebrios

tiene esta melancolía

de alcatraces sin presa.

Yo era vida antes de la vida.

Un aire sutil movía la marioneta

de los hilos sin filo.

¿O fue la mano tersa y el carbón encendido

que quitaron espinas a la seda?

Almibarado era tu nombre

y tu nombre dolía desde el principio,

se enquistaba en la entraña

como las amorosas llamas

del llanto de un recién nacido.

Hoy hiperventilo tu beso nonato

en este lecho de cemento.


Poema leído en feb 2015

en Acanto y Laurel


Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...