miércoles, 12 de mayo de 2021

Evocaciones

 


Evocando a Federico García Lorca, Miguel Hernández, John Keats, Y pensando en el libro Los niños de miedo de Gloria María Medina (Mi libro se quedó en Colombia).


"Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler me duele hasta el aliento." MH

"Yo quiero que me enseñen un llanto como un río

que tenga dulces nieblas y profundas orillas,

para llevar el cuerpo de Ignacio y que se pierda

sin escuchar el doble resuello de los toros." FG

"Brota en el estío tu canto enajenado." JK


Para la estocada trajeron toros flacos,

los que lloraban aun faltando las cebollas;

en la ranchería una niña muere lentamente

no tiene ni uñas para comerse;

hay una niebla dulce y un río sosegado 

para mecer los cuerpos.

Los ganaderos estrechan el camino del ganado

para hacer más apetitoso su banquete;

y tal vez canto como las negras piedras

en la garganta de un ruiseñor enajenado

¿Oyes sus chasquidos, 

su trino difuminado en el aire?

He recogido mis propias plumas.

Y los pequeños a los que hurgaron su templo;

ellos crecen en una loma poblada de estrellas,

y vuelan como pájaros ardientes entre fuegos artificiales

lanzados por hombres ciegos.

Los viejos siguen jugando a la guerra 

como se juega al dominó y se toma una cerveza;

convoca a los buitres para que consuman la carroña;

el trigo y la cizaña no solo crecen juntos, 

también coinciden con la muerte;

siempre quise hacer la oración 

para que sobreabunden los panes y los peces.

Alguien roba el bastón del indígena 

para golpearlo por la espalda

como tatuaron pieles de ébano 

los que saquearon el oro;

la ansiedad parece repetirse,

y falta saliva en los labios.

A los artesanos y los campesinos

les pagaron con mendrugos;

hay una miedosa quietud en la noche,

la hojarasca puede espantar a los pequeños;

el resuello del viento se cuela en el insomnio

y no alcanza ni para un café pirata.

¿Qué negocio hiciste olvidando

a tu mujer y a tus hijos?

Desde que nací, en mi pecho

vi la bandera a media asta

sin trompetas para hacerme honores.

lunes, 10 de mayo de 2021

Mi madre



Mi madre es noble y alta gracia,

flor de loto inmaculada en medio del fango.

Ella vino después que mis abuelos

abrieran hueco en la tierra

para escapar de los rifles rojo-azules.

El mundo la hizo rodar loma abajo
como un juego infantil
que raspa manos y pela rodillas.

En la ciudad tocó puertas
para vender arepas,
reinó por un día,
y gobernó en la escuela donde
dejó muchos sueños bajo el pupitre
y aprendió taquigrafía para escribir poemas.

Sus cicatrices están latentes como patriota:
tiene bajo su clavícula incrustada una bala
de la noche funesta 
que marcó su memoria.

Ella, torre fuerte, cantera,
ella, audaz gacela
sigue siendo el leño encendido
que aviva nuestro hogar.

viernes, 7 de mayo de 2021

Sobre asuntos innombrables


I. 

Pesan los pies en este puente colgante; 

un pasado de sombras acorrala a las palomas, 

desgarra en tiras el corazón 

Minas manchadas de sangre: 

danza y azote alrededor del molino. 

¿Quién podrá moler un alma inquebrantable? 

II. 

Un legado de tinieblas con su mar 

y sus despojos asolaba la casa, 

desde los barcos apuntalaban  con sus cruces, 

lanzaban sus saetas. 

Soledad y frío en la celda de la hoguera, 

viento azufrado extrayendo la entraña. 

III 

Se seca la palabra, palabra en agonía. 

¿Oyes hoy su voz? 

¡Sumérgete, sumérgete en el agua! 

IV. 

Terciopelo azul y rosa a la entrada de la puerta.

Fueron tus dedos, son tus dedos, 

serán tus dedos señal de cielos abiertos, 

rejitas abiertas entre nubes. 

Al extremo del goce viene cada latido,

matizado con ese pincel que quita turbiedades. 

V. 

La luz crece en el laberinto, 

siente su candor. 

¡No salgas! 

Hay opresores sitiando los muros. 

VI. 

¿Para qué mirar el precipicio? 

Desde este abismo inverso 

todos son riachuelos. 

Sube hasta la nieve purísima, 

la roca escalonada es deleitosa y firme. 

VII. 

¿Comerás el pan de la conciencia? 

La vida aún está servida. 

Tras de ti depondrán las armas,

cesará el ansia de la guerra; 

vivirán como rábanos  

unidos por las mismas hojas. 

VIII. 

Gira y gira 

hasta que se desliguen tus vendas 

y puedas abrir al menos 

las dos cortinas que apretujan tus ojos. 

IX. 

Todavía falta ponerle candados 

a la inmensa puerta de las decepciones 

donde el alma se arrastra por los precipicios. 

No oigas la voz estridente en el miedo, 

ni anheles los filos de la ira; 

el enojo clava cuchillos en la misma herida 

y extiende sus zanjas. 

X.  

¿Mirarás de nuevo esa cicatriz? 

Canta y salta con el júbilo de la cascada, 

aún ella se derrama y sigue en pie.

 

miércoles, 28 de abril de 2021

Tijuana


I. 

Tu historia ha girado en la ruleta 

¿en cuál ficha del tiempo viene tu triunfo?

los relojes se detienen a mirarte, 

a ver tus muertes lentas y tus resurrecciones. 

En la hora en que vemos el agua del espejoestá la puerta abierta de la gloria, 

pareciera que los techos se derriten 

por la lumbre que enciende tu pabilo, 

semejante a la fuente que se rompe 

donde sacias tu sed de lo insondable, 

y los montes claman por su calma. 

II 

¿Oyes los ecos del mundo en esta selva de iguanas?

los lobos montan a horcajadas las vides;

en el redil las ovejas balan por el mejor vino,

su esplendor te hará cerrar los ojos, el desagravio;

centellean las fuentes propicias a las aves,

manantiales de consolación descienden a nosotros. 

III 

¿Para qué presumes el barro bajo tus faldas?

quédate en el verano de las cigarras 

y no con el desgonce que estorba al gozo

como una mosca en la frente; 

la melancolía brilla en el borde de la copa,

vuelva a tus flores mustias el color. 

IV 

En los recodos serpentean los astros, 

ellos no se esquivan, se miran cara a cara,

o de reojo coquetean en las calles 

como las huellas del amor y el salitre 

sobre la piel de un tigre dormido 

besado en el tiempo de la espuma. 

Escucha el decacordio del atardecer, 

el arpegio quebrando tu coraza. En las alturas embelesa la fiesta fluorescente, 

llama a los peces alados que zigzagueanen los destellos de las añoranzas, 

en las lágrimas que el mar devuelve a la orilla

mientras desanudan los sueños

de la manta tejida en los alambres. 

Retorna peregrino a la primavera; 

aquí hay un esplendor oculto 

como el acantilado que espera la ola 

y se ase del verdor de las algas. 

VI. 

De mi boca comieron las gaviotas, 

de mis labios provino tu caricia, 

la mudez brotó ante la afrenta, 

mastiqué despacio la amarga calumnia

con tal de verte en libertad. 

De tus manos tierra sembré mis plantas,de tus dedos de tinta dibujé mis letras, 

en tus palmas crecieron las dádivas, 

comiste el ajenjo y el silencio  

con tal de repartir los frutos.

La palabra nos sacó de la postración, 

fuimos depositarios de letras, 

atrás quedaron los buzones del olvido, 

bendito fue el verbo recibir conjugado 

en primera persona de la entrega. 

VII. 

Encontré la pieza de mi rompecabezas 

y el alimento primigenio de mi paz; 

ahora deambulo, loca, llena, llena de ti, 

como una urraca parlanchina 

celebro ebria en el pasaje de los cielos 

por quien bebió la copa fermentada. 

Voy a casa a comer, a comer de tu cuchara; 

discurro cual piedrecita empujada por tus aguas,

precipitada en el cauce de tu insomnio, 

doy palmas y danzo por tu cercanía, 

estiro mis manos para deletrearte  

antes que venga la luz de la mañana. 

Velemos que se hace tarde para dormir.

 

¿Qué es la justicia? Me pregunto



Vas de púrpura, 

tu cámara es de oro, 

te sientas a comer banquete 

y te saludan con respeto; 

nada te sacia en tu cárcel. 

El enojo ha consumido tus días, 

la desnudez fue tu vergüenza, 

trampa fácil que propició tu caída 

lanza atravesando tu costado 

y no puedes con tu corazón. 

¡Perdónate a ti mismo! 

Y no me acuses de ganancias; 

mis bienes no son bienes 

y mis lujos no son de este mundo. 


¿Qué es justicia? Me pregunto 

Justicia es que no te juzgue  

por el pasado que ocultas, 

ni me cargue de envidia por tus posesiones; 

desfilaré con la cabeza en alto, 

con mi banda y mi cetro de papel 

-la honradez me dignifica-.  

Justicia es el que el Espíritu more en mí 

y resplandezca más que las joyas; 

y que ojalá algún día a ti te cubra 

con la multitud de sus piedades 

para que quiebres la corteza  

de infelicidad que te aprisiona, 

para que cautive tu cautividad.

 

Meditación



El orgullo no debe tentar al amor,

ni pasearse la insolencia en la mesa,

la discordia tiene mucha experiencia

en derramar el mejor vino. 

La vanidad no atore la garganta,

no entorpezca el corazón la lengua,

el agua pura viene con medida

a la boca de los sedientos. 

La inteligencia va con la humildad

de la mano, a cantar la ronda;

hay dichos que no ganan coronas,

la flor más hermosa fenece. 

La prudencia está en los ojos del juez

la misericordia en el silencio del sabio

ven a la misma balanza con tu enemigo

y te diré lo que aborreces.

 


 

Nada personal



Hallé un niño extraviado en el camino,

nunca supo leer mis ojos,

de tanto ruido sucumbió a sus ondas.


Le dije: ¡ten cuidado transeúnte!,


las grandes avenida llenan los besos de carbono,


son inciertos como el humo,


vagan hasta el cansancio


entre tantas soledades que gritan;


cuídate de los dedos secos


saturados de ansias por las cartas selladas,


por las noticias que penden de los hilos de otros;


cuídate de abandonarte en el papel reciclado,


siempre habrá alguien que quiera reescribirlo

 

y el alma se queda en el pasamanos del puente,


atiborrado de huellas;


cuídate de no reconocerte en los charcos,


de perder el asombro frente al zumbido de alas


porque los males se contagian


y pueden acuclillarte entre las astillas


de la escalera rota de un sueño de madera.

 

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...