sábado, 28 de diciembre de 2024

Un efluvio de oro recala en mi pecho de hierro


Leyendo a Ramón Carballal, "Poema contra el miedo"


Reaprendo el graznido de las aves,

no me anuncian la partida de nadie,

vinieron a quitarle el festín a la parca;

el aire que me faltaba ha empezado a fluir.

Los profetas me hablaron al oído,

me entregaron el mapa para recorrer el día

que esclarece poco a poco los sueños;

pasa el tiempo susurrando sus saetas,

y antes que toque mi diana canto un himno.

El poeta rompe el miedo con sus epístolas,

crea ondas luminosas mientras nazco de nuevo,

sin orfandades que me nombren,

sin cadenas ancestrales de iniquidades.

Un efluvio de oro recala en mi pecho de hierro:

tu voz ha traspasado mis sienes;

domas al animal bajado del barco de los abismos;

me vuelves florecilla de tu girasol.

Buscaré mi éxtasis en tu guarida de raíces profundas,

te quiero tan dentro y tan fuera

que tu halo imprescindible me haga sombra;

frente a ti no hay jaque mate:

solo soy parte del juego.

miércoles, 25 de diciembre de 2024

¿A qué temperatura caeré entre versos?




Después de leer el poema 'Desdoblarme en versos (2)' de Alberto Mario Carranza, Julius. Escribí lo siguiente.

 

¿A qué temperatura caeré entre versos?

¿A qué velocidad helada o quemante

se incinerará o reconstruirá el poema?

Pudiera escribir con un pedazo de hielo afilado en el espejo.

¿Para qué abrir otra zanja a esta tierra?

A menos que me siembre en una estrofa

que se cante en el silencio,

a menos que se temple esta cuerda

entre los instrumentos.

Me ha pedido recoger los charcos de lamentos;

y yo le ahuequé la almohada,

y me quedo en vilo del descubrimiento.

En mis manos está la pluma fuente

con que ha escrito las partituras,

está la tinta con sus pulsaciones

sobre este pergamino ondulante,

y suena su música aquí dentro. 


25/12/24

martes, 24 de diciembre de 2024

Piedra Viva




¿Quién sembró abrojos entre las tiernas hojas del recuerdo?

¿Quién puso tu presencia entre rebujos?

Persistes en la resistencia de esos hilos

que te sujetaron a este universo de araña,

persistes como un tejido interno, negándose a morir.

Y es que quién no te hubiese querido

atesorar para siempre tras la puerta,

y es que fuiste piedra viva de inmaculada cantera

iluminando mi estancia.


19/12/24

Nagori

 



Quedarme en ti limpiándome la sal,

limpiándome la espuma

y ser sal nueva,

mineral que aviva la piedra.

Quedarme en ti y dejar la arena,

restaurar la grava del lecho

esfumado en el paraíso perdido,

extenderme sobre Havila.

Nacer como Pisón entre los cuatro ríos,

y borrar las vetas del tiempo;

olvidar la inundación,

la lluvia de ceniza y el origen del desierto.

Retomar el contorno humedecido;

el sublime paisaje accidentado;

y recostarme y hundirme

como quien va al bunker del olvido.

Quedarme en ti y nadar contigo

en ese Verbo que me salva;

sembrar con tus palabras

mi campo arado.

Quedarme en ti y entregar las armas:

quedar contigo.


24/12/24



Otra versión

Quedarme en ti limpiándome la sal,

limpiándome la espuma

y ser sal nueva,

mineral que aviva la piedra.

Quedarme en ti y dejar la arena,

restaurar la grava del lecho

esfumado en el paraíso perdido,

extenderme sobre Havila.

Nacer como Pisón entre los cuatro ríos,

y borrar las vetas del tiempo;

olvidar la inundación,

la lluvia de ceniza y el origen del desierto.

Retomar el contorno humedecido;

el sublime paisaje accidentado;

y recostarme y hundirme

como quien va al recinto redivivo.

Quedarme en ti y nadar contigo

en ese Verbo que me salva;

sembrar con tus palabras

mi campo arado.

Quedarme en ti y entregar las armas:

quedar contigo.


24/12/24

viernes, 20 de diciembre de 2024

Más allá


Más allá de la palabra: el escondite de tu luz,

el intrincado abismo de resoluciones

al margen de tu gloria;

la ingravidez dispuesta en tus rincones;

y es que, si solo pudiese traspasar esta frontera,

esta sima de invisibilidades,

que me golpease de repente tu alumbramiento

y caer en ti, reposo eterno.


20/12/24

jueves, 12 de diciembre de 2024

Viento



Me vuelco,

me arremolino,

abro camino a mis corceles;

me desbordo por el peñasco,

saco mis alas

para cabalgar por los aires

tu lugar alto de lagos azules

donde me retienes.

Tú ves mi furia de cascadas

como si me desbocara,

yo veo en ti una prisión

con barrotes de mermelada.



Elegía


Suenan las flautas en el viento recio,

Alaska en el oído de la península;

y sin embargo, una isla

sobre la silla vacía:

este fantasma hueco y tu ausencia.

Siento los habilidosos dedos

totalmente huérfanos;

esta tos del desamparo

este ahogo, esta disfonía;

y después del charco: la grieta.

Miro el velero a la deriva

anclado en la roca

donde los albatros chillan;

y los ojos más cerrados que la noche,

y tras los párpados el relámpago.

Pareciera una distopía:

mi cuerpo dejó de ser mortaja

sobre tu cuerpo dulce;

al pechiamarillo le vino la ceguera.

¿Y la armonía después de la caricia?

solemne calla la cigarra,

la oda se ha borrado;

expira el fragmento del poema

consumido en la hoguera de la herida.



Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...