jueves, 5 de diciembre de 2024

El poder del amor



Cuando te siento prolongo mi vida,

me reconcilio con el mundo,

parece que al fin

una caricia verdadera me tocará;

y es que eres mi alfombra mágica,

mi príncipe encantado sin castillo,

más tu escudo alcanza para los dos.

Si por ti le robé al dragón el fuego

y se fue mejor a nadar con los cisnes;

si tumbé a las mujeres

que se subieron al árbol

que malgastaban tu nombre.

Tú me ayudas a ver los enemigos

con armas de goma,

y a entender que colisionan

con sus propias palabras.

Cuando siento tu poder sublime

me pones tan enferma de amor

que no quiero desinfectarme,

más bien pienso

propagar el virus.

Amarillo violeta


I.

¿Eres acaso un sol dulce,

desvaneciendo el gris?

Girasol, hay una lámpara a punto de encenderse

donde no se esconde el llanto,

ni merodea la tristeza en los rincones

a la espera de la palabra ajada.


II.

Ilumínate en esta noche

antes que regresen los pájaros de Orión

a reclamar la espada centelleante de tus manos,

el amor puso en ti su sello.


III.

Lavémonos para la fiesta

que el viento ha expandido el corazón de una violeta

ha ensanchado su tienda de campaña

para el desposado, para recibir el polen

mientras dure este insomnio.

Rojo y negro




Esferas escarlatas enmohecen

destellos de sol sobre la leche derramada

-bramidos de sal y limón

en la zanja abierta de la arena-


¿Quién le hizo comer ese alarido

de camello con su joroba abierta?


Mantas ocres cubren la flor

incipiente del verano,

pétalos de sudor en el desierto

y los pies hundiéndose

en la hipocresía del mundo.


La nostalgia tiene el cosquilleo

de las dunas (siempre heridas).


¿Acaso puede haber nostalgia

del mañana, del olor a tortas

proveniente de los grandes hornos,

cuando la ausencia se aproxima

certera a la hora del desayuno?


¡Aprieta bien los ojos,

por si llegas al cielo primero!

Aprieta tus delgados nudillos

que es posible que tus manos vuelen

hasta la frontera trazada por tulipanes;

aquí saboreamos la muerte

como cubos de hielo, los que creemos

en los banquetes celestes.


Los que huyen en tumulto les cuesta congelarse;

los empujones hacen que amen el exilio

mientras se dibuja una caricatura agreste.


¿Han nacido para ampararse

en las gotas escasas de la lluvia

que recogen en tinajas?


A los poderosos no les disgusta

que bebamos el agua turbia,

ni usemos el velo cegador de la ignorancia;

cada vez más nos azuzan en la olla

para que no salgamos de ella ni en burbujas.

También nací en un país de procesiones forzadas,

conocí el camino de mariposas negras

tatuadas en las piedras que nos cuelgan del cuello.


Río abajo, río arriba, los encontramos:

-Mucha claridad mojada para tantos escombros



que de tanto herirnos nos suturan-.

La orfandad tiene rostro de papel corrugado.


Ven, bauticémonos Lázaro a ver si resucitamos;

a ver si cambiamos esta masa de incertidumbre

por el Pan de la Vida, nosotros que comimos

la vieja levadura, que dormimos con sed;

a ver si nos miramos con la contemplación de los niños,

y no con la larva que carcome los ojos.

sábado, 30 de noviembre de 2024

Voz nativa



Vienes a mí con el penacho puesto

para iniciar el ritual.

Yo me poso a tu lado con sigilo

como gorrión en la sabana.

Se me aguan los ojos

cual sabueso que distingue

tu aroma de alelíes.

Hincho mi deseo

para que escuches

de mi cigarra los timbales.

Comienza la danza;

te hago sentir

el cuero de los tambores;

pongo luciérnagas

sobre tu hierba húmeda.

Tú, afinas tu oído cual elefante;

yo te canto mi amor

con sonidos onomatopéyicos.





miércoles, 27 de noviembre de 2024

Mi casa



“Preguntaréis ¿Y dónde están las lilas?

¿Y la metafísica cubierta de amapolas?

Pablo Neruda


Mi casa tiene un fuerte

de niños alados con pantalones cortos

un patio angosto que da a una cámara

de donde soplan fuego que yo consumo

Mi casa tiene grabadas doscientas lenguas

que son mi escudo

y un agujero en el comedor

para hacerme invisible ante las sombras.

Afuera hay amapolas en perjurio

y lilas que quisieran resucitar

no hay compositor para las piernas

ni se renta una pieza musical

Afuera hay casas que zozobran

cortinas de humo que agobian

por eso me guardo en la montaña

me rindo ante el dueño que me nombra.

Sueños


Homenaje al Pintor Omar Rayo


El toro imponente camina hasta la plaza

frente a la muchedumbre que teme su presencia

contempla erigida su estatua y sonríe

luego sale a la carretera donde se detiene

herido de amor y de dicha, a dormir su siesta

en brazos de la doncella que le carga su cabeza.


Un joven dobla y desdobla con sus pinceles

retazos en que guarda el nacimiento del arco iris

sobre la mesa del cuarto oscuro

-un pequeño lienzo multicolor se ilumina

en la pared, cual ventana abierta para siempre-.


El parque y las calles del centro del pueblo

se inundan con agua limpia y tranquila

a la hora de pintar los arreboles desde arriba.

Infancia

 

Esta imagen es una caricatura.


Vaya travesía

vaya persistencia

escaparme de la cuna

antes que mis pies

fueran coronados de música

y bailara por doscientos pesos.

Venga la inquietud

venga la sonrisa

de los números benditos

que ahorraran a mis padres

mi curso de tercero.

Gracias al colegio

gracia dulce la tarea concluida

galardón:

recorrer la plazoleta

con mis patines nuevos.

Casi un dios mi padre

todo un privilegio

su ósculo santo

sello eterno

y el circo del domingo

preludio del infierno.

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...