jueves, 25 de abril de 2024

Gloria al Dios que vive para siempre

 


Me desnudo frente a él con la mirada

me desnudo con mi pluma temblorosa

y esparzo los aromas en la danza

por si estos signos en el aire le tocaran

me parece soy remedo de su alma

y le envuelvo con mis notas sostenidas

en calma, en convulsión o en los silencios

él convierte mi cicatriz en un capullo

yo retengo su fragancia en medio del barullo 

y le aprieto como pañuelo en mi lamento

Si este hálito prosigue es porque él late

en el fondo de este sueño incomprendido

como un arcoíris que he robado

para reconciliarme día tras día con la vida

Si mi casa rodante se aprisiona

en esta roca inmutable, en la rosa inmarcesible, 

habré bebido de la fuente

de la sublime caricia que sana mis sentidos.

Feb/11/2024


Indubitablemente haces todo por mí

cuando me dejas saber tu saber no me puedo resistir

eres la ciencia a mi conciencia

el gozo esperado del Deseado

eres mi alimento mi sustento

el verdadero reposo que yo espero

Feb/12/2024

Hambre

Eres el único que conoce mi hambre;

lo que corre por mi piel deshabitada

y debajo de ella un cosmos gravitando

hacia aguas mansas.

Eres el único que me llamaste a la luz

cuando fui un caos,

una nube de abismos

con mi pie enredado en el despeñadero.

Necesito comer la palabra de tus labios de fuego; 

voy por ti con euforia

con mis palpitaciones intensas

tengo prisa, 

tengo el impulso de correr tras de ti cada tarde.

Tengo hambre, 

tengo sed de tu sangre

que me quita la escoria y las ansias;

me apetece tu voz rasgando la distancia

y pegarme a tu sombra de mi mano derecha.

martes, 23 de abril de 2024

Música


Es pesado saber que dejaste la ciudad para mi cumpleaños, y del tranvía se siguen bajando pasajeros desconocidos.

No quiero enredarme en esas músicas que me mantenían debajo de los puentes

como buscando llamar la atención en la pista improvisada cerca de una gran avenida.

Me haces soñar pero no te percatas cuando las palomas que comen de tu mano arrancan a volar.

Oigo ese aguabajo que recuerda la diáspora africana, me detengo en la marimba y sin embargo; tu recuerdo es mucho más suave y tu voz es clarinete, empalaga.

Viene tu imagen exquisita y firme como la ópera, con la sensibilidad de Andrea y la fuerza de Luciano;

en mi mente Lara canta "Je suis malade" veo patinar a Evgeni, y pienso en lo enferma que he estado de ti, perdí la batuta.

A veces, en este insomnio, te requiero, como se requiere el ronroneo de un gato con manchas en su cara, que sale a protegerte en una noche solitaria sin importar el viento frio de primavera.

Mis perros también cantaban alguna balada, le hacían coros a Leidy.

Yo que no sé de partituras sigo buscando los silencios, a ver si en una pausa me llamas por mi nombre. Entre tantos amaneceres y algunos grillos, seguro lo has olvidado.

Oigo las gaitas y el rumor de Totó; la marea está baja, el tamborero se ha detenido en esta playa, y sigues tu camino lejos de mi mano.

Suena "Serenade", e imagino tus manos sobre el piano que reposa en la salina brillante de la melancolía donde danzan los flamingos. También tengo dedos largos para buscar las notas negras sobre tu pecho.

Debes saber que en esta orilla coreo "Leve Palestina och krossa sionismen", así es mi dolor sin querer oír el bombardeo ni devolver el daño.

¿Sabes acaso si podremos coincidir en esas ondas de la estratosfera?

Podría oír cantar al universo si tuvieras la otra punta de mi hilo rojo.

Abril 23 2024

¿Y si fue alevosía?

¿Y si fue alevosía?

Si con sigilo le tomé sin darse cuenta

si le enredé sutilmente y él fue un transeúnte incauto en esta selva

Si le envié polvo o barro para que me dejará sus huellas

Y le envié mis mariposas para que le siguieran

¿Me han de llevar a juicio por robar un poco de su lluvia,

con qué argumentos podrán darme una condena?

por besarle los ojos a aquel sueño

por tentar aun a su blanca conciencia

¿Acaso nadie vio mi sacrificio?

me resistí a morir de tanta pena

por ver un pozo profundo en sus pupilas

las aguas cristalinas lavaron las ausencias

Y claro, usted también dirá tomé ventaja

que inoportuna fui para salvarme de la hoguera

pero sabrá que hui del mar donde encallaban las ballenas

y la playa quedó limpia, y su sol robé además por si acaso de frio me muriera.


Hirieron lo sagrado



No me pidas que ría si no es con los pequeñitos que son libres

No me pidas este grito de viuda de Sarepta porque es mío y me lo callo

Tampoco me pidas lágrimas cuando Amalec golpeó mi retaguardia y mis lagrimales son dos cuencos vacíos, lo dicen mis ojeras

No me pidas cuentas porque Judas se apresuró a vender mi carne

No esperes que aplauda las extrañas imaginaciones de Nabucodonosor, también sé lo que es comer hierba en el campo

Fui Eva y no fue glorioso, excepto por Adán y el Admirable

Oi el gemido en la madrugada cuando ya no hay hijo, cuando Abel partió

Vi extinguirse una llama en mis brazos, cuando se iba Urias, Heteo

Carente de luz, anduve por calles desconocidas donde los ebrios y los indigentes suelen sentarse a tu sombra

Yo fui el enfermo esperando por el estanque

Conocí la densa agonía y era más fácil cerrar los ojos que mutar a lo insondable de la sabiduría

Si Eliseo me hubiese dicho zambúllete siete veces...

En todos hay una ausencia, un hueco atravesando el costado

Pero  ¿conoces el camino de Job?

yo conocí a Bildad, a Elifaz y a Zofar, y también rogué por ellos

Yo tengo mi propio muro para pronunciar las endechas de Jeremías

Y no sé si como a Juan, pidan mi cabeza

pude ser apedreada antes que Jesús me defendiera

Y si canto un himno al amanecer como Pablo y como Silas, guárdate de oírme si no amas porque va a temblar.

domingo, 21 de abril de 2024

Laetitia

(Basado en un sueño con JFGM antes de partir)

Cierro los ojos y lo sueño...


Me pregunto si coincidiremos en la villa de los plesiosaurios,

si caminaremos por esa plaza blanca colonial;

si se asomará por la puerta de un hostal para encontrarnos e irnos por calles adoquinadas hasta aquel jardín donde se bebe chocolate.

Qué fácil es soñar cuando sientes una corriente de música bajando, despacio.

Me pregunto si podré darle esas piedras hechas de sedimentos que acunan insectos, si le hablaré de los primeros tres rollos de Qumrán, mientras un dulce se diluye en su boca.

Tal vez él haga preguntas al viento que no sabré responder.

Y volveré a sentir una corriente de música bajando, despacio;

le preguntaré de ese espacio en paralelo, y los fotones moviéndose entre nosotros

para ver de nuevo esa sonrisa delicada, mi laetitia.

Yo estaré, si le cimbra la misma corriente de música bajando por dentro, despacio.

Abril 22 2024

jueves, 18 de abril de 2024

Niebla

 


"Sucede a veces en los poemas

que cuando la niebla se disipa

se lleva consigo a la montaña".

Ars poética, de Sjón (Sigurjón Birgir Sigurðsson. Islandia, 1962)

Sjón en Canto del coleccionista de piedras (Evaristo editorial, Argentina, 2019, trad. de Elías Portela)



¿Y si le quito la cáscara a la mandarina

para conocer cada una de sus fibras?

¿Esparciré en la piel del viajero los aceites de jojoba, 

de sésamo, de linaza, de camelia?

¿Podré inquirir qué se esconde tras la niebla;

retendré el rocío como el musgo?

¿Y si voy a tientas como ciego en laberinto,

y en sus muros me recuesto?

¿Me quedará su agua clara, su transparencia,

lo sencillo, lo genuino de esa piedra?


13- 14 feb 2024

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...