domingo, 15 de agosto de 2021

Espaciotiempo



Traes el paño de seda que cae por mi rodilla,

la premura contenida del embrión de un beso que no se atreve a nacer,

ese cimbrar del relámpago,

esa grieta luminosa en el cielo

que nos cambia la respiración;

y luego eres ese hombre extraño,

perdido en un profundo duelo

como si nadie hubiera atizado el fuego,

pero hay un viento intruso en la sangre

levantando chispas.

El baño huele a hierba de limón, a rosas y a miel,

otras veces huele a madera, a almizcle, a cristales de ámbar,

y una vez más las sales de mar con aceite de macadamia exfoliando el cuerpo

como esculturas de astros que nadie ve.

No sé si nos preparamos para el adiós,

para el último roce con las flores que llevamos.

¿Se encenderá la fogata en el cráter oculto de la luna?

¿Giraremos en un luminoso anillo

una noche de invierno?

Si tan solo pudieras descifrar el mapa de estrellas que traigo tatuado,

si tan solo volviera a ser esa costilla que nunca se desprendió de ti,

y rotar deliberadamente por el infinito.


15 de agosto

jueves, 5 de agosto de 2021

Reposo



Trepa los muros para hallar la estrella
entre las tinieblas;
se balancea en su columpio de niebla,
hala el halo de la noche y se arropa.
Se esconde bajo la falda
de un monte más elevado que el Olimpo,
quiere beber la lava inextinguible
porque le arde su llama en tierra
como si hubiesen mutilado sus flores.
Toca la puerta del resplandor;
el arado ha valido la pena
y reposa en el suelo acolchado;
un árbol se inclina para ofrendar los frutos,
ahí nada es viejo ni magullado,
todo se viste de una nieve blanquísima:
tal vez una escarcha dulce
que acobardó los miedos hasta que huyeran,
y solo ruedan las lágrimas de regocijo
como un perfume finísimo sacado del alabastro;
por fin se aferra a la raíz de la zarza incandescente.

viernes, 11 de junio de 2021

Un extraño poema


"Y que en todo ser existe un don de ascuas, 

un fuego ambiguo donde el sol escribe epitafios de niebla." Ramón Carballal


No sé qué estupefacta exultación domina la noche,

tal vez una luz robada de todos los rostros mudos;

una luz desplegada sobre las ondas del mar

como un ave lira: girando y cantando

hasta silenciar a las sirenas.

Escribo desde el estuario, entre el cieno y la asfixia, 

siempre sé morir un poco pese a tanta luz,

y sin embargo el agua dulce y salada

avivando las papilas.

Ya no sé si soy un alga emigrando a la orilla,

o es la embriaguez de la madrugada;

me ha corroído un poema, 

mi amante duerme bajo Andrómeda

mientras me carcomen las entrañas

las letras sacadas de los bolsillos de un mago.

He amado la niebla como un regalo divino,

¿acaso hay un alma tan blanca, tan sutil y fresca

besando los océanos y los abismos en caída libre?

¿Y dónde queda el aire y la hoguera?

Hay que beber del fuego de las violetas,

en la fragilidad hay bocanadas de oxígeno de la resiliencia.

¿Acaso nos nombró la ambigüedad del barco de vela?

Nos contoneamos, y seguimos descifrando

la química de la llama de nuestro principio.


11/6/2021

martes, 8 de junio de 2021

Enumeraciones



El rastro de té en la taza,

las rústicas tácticas del olvido,

la gota de saliva en la boca

de la nostalgia negándose a morir;

las espinas en la rosa de los recuerdos,

y este rescoldo nómada

jugueteando con el viento.

La brisa marina y las olas menguando

las zanjas abiertas de la herida,

la lejanía tan cerca, tan cerca la lejanía,

la mística ruta para descifrar misterios,

y el colibrí esmeralda volando 

sobre mi cabeza.

La emancipación para asirnos

de una columna de paz,

la callada brizna mojando

las huellas de los besos,

el corcel de paso fino 

en el delirio de la noche,

y tu sonrisa como una cicatriz amorosa

sobre mi pecho.

Enajenada, es verdad, así me siento.


domingo, 30 de mayo de 2021

Los réquiems Parte II



POR MOZAMBIQUE

A ritmo de pisadas de elefantes heridos
caen en lamentos las notas de los Timbilas
-centuriones del bosque hecho desierto-
¿quién recogerá las huellas perdidas
sí aun a natura rasgaron sus vestidos?
¿Se abrirá la entraña cerrada a la fuerza
la cicatriz será surco fértil a la semilla?
No se mutila el gusano que no muere,
la conciencia trasciende sobre la materia;
los puentes tambaleantes de la historia
se levantan con las tiendas del exilio.
Espejos de sal centelleantes bendigan
los ojos del mar que vieron las tinieblas;
vuelva al corazón la caricia de la espuma,
el concierto místico de la selva humeante;
las lágrimas sean para hacer humedales,
y aves nuevas guarnezcan los árboles.



 

4


POR CAMBOYA

Barbarie quien pretende la involución
(He visto orangutanes con más cerebro).
El hombre en sí es obra de arte,
escultura forjada en el conocimiento;
no rompas esta epístola
si te vislumbra la cúspide de la montaña,
el galardón al final de la escalera.
¿Incendias las leyendas, los mitos,
el cuento fantástico de Šahrāzād?
No amordaces el salmo del profeta;
desarma la histeria de entenebrecidos;
despliega tus alas resquebrajadas
para recibir los ungüentos de la letra vivificante
del espíritu creador;
santifícate con el suelo que guarda
el alarido precoz de tus hijos;
cose tu cuerpo de águila renovada,
y gobierna que el vuelo es tuyo.


5


 

POR SARAJEVO Y KOSOVO
Despierta con tu pasaporte internacional,
serás honorable ciudadano del mundo;
nadie debe preguntarte por tu atuendo,
por las fisuras de tus pies cansados,
por el salitre y el polvo en tus mejillas,
por tus cabellos desenfrenados,
si se enredaron en tu viaje trashumante.
¡Oh gentiles ovejas del redil abandonado!
No hay pastor frente al desquicio del lobo;
es como desenredar los nudos del viento,
meter la mano mientras muerde la presa.
¿Acaso un disfraz dará más vigor
o la desnudez aumentará la fuerza?
La fe te sea por insignia, por baluarte
si no amas la pestilencia y la guerra,
las sepulcrales marcas no oxidarán
las joyas guardadas de tu cofre interior.



6

sábado, 29 de mayo de 2021

Clamor al amor mío

 



Basada en la Canción de Luis Eduardo Aute "Al alba"


Si te dijera, amor alto

que yo deliro con el crepúsculo

del cuervo y de la paloma,

que en el malecón tu sol

me abre los ojos a la madrugada.

Que vivo en duerme vela

a la expectativa de tus pestañas

para que me examines

con los párpados cerrados,

y sentir el viento de tu canícula

que no me reseca el alma

hasta menguar mis temores

con tus promesas aladas.


¿Qué es esta nebulosa

trayendo estrellas como amenazas?

¿Se derramará tu ira a través de los meteoros?

¿Y si trajeran la vida en una llamarada

y resucitaran los niños frágiles

que fueron atropellados

por las escarchas metálicas?


La luna vive sangrando,

piensa que de su belleza está despojada,

ella combatió en su superficie

para atrapar la luz,

intentando socorrernos

de estas noches tan largas.

Desvanece la oscuridad

que se ha extendido

en el frente de las batallas.


"Quiero que no me abandones

Amor mío, al alba"

Yo tuve millones de partos

al ver el pueblo que se desangra,

en cada herida nació una flor empapada

con el rocío de la esperanza.


Si "el día que se avecina

viene con hambre atrasada",

compartiré mi sed

que me condujo al tornasol de tu morada.

Presiento tus puertas abiertas

desvaneciendo siempre a la guadaña.


Quita a los buitres

que pusieron trampa y mordaza

para que los que anhelan el cambio

no les falte el aire en la danza.


Y si llegara el silencio

que sea para extasiarme

con el doble filo de tu espada,

y al unísono cantar desde adentro

amor mío, al alba, muy perfumada.

jueves, 27 de mayo de 2021

Proverbios



Si la ola nos contagiara su insistencia 

para llevar la sal a cada orilla, 

ese beso fuera un pájaro alimentando las crías,

se amaría el esfuerzo de las hormigas, 

y dejaría de admirarse a los que tienen las primicias

y aún velan la carroña.

Cuéntame de la silla en que te sientas. 

Pequeña es la dádiva de un rey 

ante la mano generosa de quien sacrifica 

la despensa insuficiente para todos. 

¿Sobre cuál sueño acuñaste la herida? 

la sangre mi hermano también limpia, 

y el labriego gozará mirar su siembra digna 

como el carpintero convive con la astilla. 

El avaro no guarda llaves para abrir sus prisiones,

ni sus reservas le extenderán su existencia. 

Los ambiciosos tienen quienes abran sus cárceles,

lo dicen las cláusulas en letra pequeña de los contratos,

mas la enfermedad molerá sus huesos 

que creen columnas imbatibles; 

el oro del saqueo no cabrá en sus tumbas, 

sus juicios a los condenados los condenan.

 

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...