sábado, 23 de agosto de 2025

Lo que hacen los locos


Los locos se trasnochan en un trabajo para bendecir a todos
son minuciosos y ven cada detalle de manera que estorba a ciertos ratones
los locos ayudan a ancianos a pasar la calle
le dan sus monedas a un niño que hace berrinche por un dulce
se entremeten en la vida ajena solo para ayudarles a resolver un problema
los locos se sientan con la persona amada por cinco horas para darle la comida cuchara tras cuchara cuando están convalecientes
curan enfermos y les ponen las vendas
los locos se inventan cuentos fantásticos no tan irreales porque en todo ponen el corazón
les gusta hacer reír a los niños y hacer payasadas
son incomprendidos y por eso escriben o leen mucho
otras veces dibujan en cuadernos siluetas que nadie sabe
los locos siempre alguien los hace llorar
les quieren poner camisas de fuerza
están enfermos por haberse entregado de tal manera
que le salen ojeras
por haber amado sin pretensiones ni manipulaciones
los locos observan la naturaleza
y van recitando sus oraciones a la luz pública
cantan mientras caminan
lamentablemente no se guardan nada
su sinceridad es tal que algunos vienen a lanzarles piedras
hay una locura transparente que no tiene cura
esa locura que todos critican porque les estorba la verdad
al otro lado está un "psiquiatra" jugando al ajedrez
maquillado de sus falsos dogmas
con un gesto impostado
si vas a su consulta te sale caro
él es quien convence a todos de que el loco está loco.


Tribulación III


Hay días que son claros para mí

un niño lucha por no odiar

a quien mino su casa

y resquebrajó las paredes

tírate al suelo le dije

mientras se golpeaban sus piernas

con los tiestos que le cayeron encima

De nuevo la hiel con el vinagre para la boca

en la infame esponja

de nuevo la caña golpeando

la cabeza de un rey con corona de espinas

¿hasta cuándo la humillación?

Un niño lucha por no maldecir

a quien bloqueó recibir el pan en su mesa

un niño lucha y desea la muerte

y se pregunta por su madre

su padre hace mucho que no está

y ni siquiera sabe si se fue con ropas limpias

o con el lodo que se forma de los sudores

en el desierto

un niño no sabe quién será condenado mañana 

ni quién absuelto

no sabe si habrá indulgencia

si Jesús volverá a predicar a los muertos 

y desea no haber venido a ver la injusticia.

Antes comía pan caliente

su mamá hacía un delicioso guisado

un niño recuerda las aguas donde se bañaba de pequeño

pero está lejos y son tiempos de guerra

de vez en cuando se ríe y vuelve a la orilla de un río buscando pájaros

o viaja al pie del camino desde el que se ven las cabras monteses

pero le da miedo reírse

porque explotan cohetes en su cabeza

y ya no puede dormir

hace mucho su cuerpo está en estado de alerta

y el sonido de las sirenas le hace abrir los ojos

para darse cuenta que está solo

y no huele a la ribera ni a monte

sus pequeñas hermanas no están

una jugaba a cavar pozos lejos de los abismos

y otra se perdió en una cantera

el niño espera el agua y las piedras preciosas de sus hermanas 

tal vez con eso pueda comerse un pan dignamente 

el niño ha hecho preocupar a su madre

ella llora esperando que vuelvan los doctores a sanar la mente del niño

pero hay un niño perdido desentendido del mundo

cuando el niño pisa las calles polvosas ve las ruinas

y entiende que la mano de Dios hizo cosas perfectas

y se pregunta por el país de Dios

ese paìs que no está en los mapas de la tierra 

ese país que no tiene fronteras

donde la xenofobia no se nombra

y el niño alucina con un sueño eterno

para despertar en otro país

un país sin nombre

donde las gentes no son las gentes

porque aquí los que dicen ser gente desatienden la justicia

ese país que parece extraterrestre por causa del respeto a la vida

y el niño sabe de los doctores y doctoras con batas blancas

cuando los ve llora para que le den una cura

y se sienta en un banquito esperando

un pequeño manjar que lo haga desear ese país

hay un niño sangrándole su frente

deseando viajar a esos campos donde está el reposo

hay días que son claros para mí

y dentro de mí cargo a un niño cansado.

lunes, 4 de agosto de 2025

Realidad



Él me hizo nube cargada 

rompiéndome;

vinieron a vaciarme con azotes

los que usaron su nombre,

su nombre que estaba en mí escrito

con letras sagradas,

usaron su nombre para ejecutar una maldición,

para coronarse a sí mismos.

He debido tomarme mi propia agua,

mis cristales se han ido consumiendo

en el tiempo en que la tierra 

esperaba mi lluvia;

abajo de mí está la sequía,

las cabezas de mis opresores

que presumen de poder alzarla

y ven en mí una mancha de insignificancia;

no me importa parecer insignificante,

la humillación siempre estuvo a la puerta;

pero, estando en lo alto he visto cosas

que ellos no pueden ver,

y siento el orgullo de los que tocan el cielo,

la tranquilidad de los que buscan la verdad;

y le he pedido a Dios

que estas partículas que me quedan

se las lleve él,

no quiero volver a llover

sobre los que se comen todos los frutos,

y olvidan de quién es el suelo

y de quién la lluvia.


miércoles, 16 de julio de 2025

Tribulación II





Julio 15, 16 2025

El núcleo de detiene y gira a la inversa
enredando los hilos en el corazón 
La mujer del cuadro se desdibuja
ella hizo con su propio dedo su apariencia
el vidrio que la cubría ahora roto
ha traído enfermedad como el tétano 
que amenazaba la vena lacerada en mi rodilla
pude desangrarme aquella noche
igual que con lenguas de vidrio
y las flores carnívoras al acecho
en esta selva de polvo
Dos veces mi madre vino a rescatarme
a limpiar la sangre de mis hemorragias
dos veces más vino a consolarme
y a ver con sus propios ojos
cómo es estar en servidumbre
bajo el azote de la envidia
Hay lenguas que son ponzoña
y salpican las vestiduras de los santos
lenguas que hablan de espadas de dos filos
y son cuchillos de plástico 
que estorban para los cortes más finos
pobre de la mujer que solo habla
que cuenta del manantial en el que no se baña
ella repite los pasos de Narciso
y entra en su juego
pobre del Narciso que se hizo un castillo de naipes
convenció a todos de sus artes mágicas
y solo seguía los trucos de un aprendiz de mago
nada sabe de la vida
ni conoce de poderes 
hace llamadas moviendo influencias
aparentando diplomacia 
mientras su reloj le ha asignado su hora
y no se dará cuenta el día que se desborde el río
da miedo usar palabras poderosas
porque pueden regresarse “con la vara que midas, serás medido”
el que debió vestirse decoroso andará desnudo
porque se vestía con el alcance de sus imaginaciones
se vestía con su lengua de malicia
defraudó a su propia madre
cuyo sentir estaba lejos de la codicia
y cuando se enfrente al espejo estará desnudo
tan desnudo como deseó ver la desnudez de la mujer pulcra 
no me reiré de su caída
me reiré por la hazaña del que realmente me gobierna
del que con una mirada hace caer las fichas del dominó
me reiré de la astucia del que vive para siempre
hay lenguas que te hacen desear no haber nacido
lenguas que siembran la guerra
y van secando de hambre a los inocentes
lenguas que cierran las puertas a los herederos legítimos
he dejado mis muertos por el camino
me he puesto el velo y la túnica
me siento en el piso de la casa con aquellas mujeres
cómo las que tienen la bandera de los cuatro colores
poco a poco va quedando vacía la casa
como quien se debe mudar sin arrastrar el pasado
desplazamiento forzoso le llaman
la gente vende lo que tiene para subsanar deudas impuestas
mientras quien pone la carga construye su propia cárcel
¿cuántas rodillas se doblarán después de esto?
ya mis rodillas no se enrojecen
solo miro la cicatriz
y sé que he sobrevivido.




jueves, 10 de julio de 2025

Tribulación

 6 de julio de 2025


La lengua pesa como un bloque de hierro,

es pesada por la irritación; 

me doy cuenta que soy un holograma

cubierto de una carne que duele.

Algunos me tratan como si me hubiesen

hecho una lobotomía,

como si no fuese persona, 

y a la verdad no sé si soy persona,

tengo una tendencia animal.

Hay gente elegante rompiendo sueños ajenos,

gente distinguida que me irrita, 

cuya palabra perdió fuerza;

yo prefiero no ser gente,

prefiero ser un animal que no tiene malicia,

pero debo deshacerme de esta voracidad,

de la ansiedad de ser despojada del hábitat.

Duele esta tierra de nadie

donde todos quieren ser terratenientes;

donde los primates hacen su aullido

y se suben a peñas altas,

pero las peñas son sofismas,

arena que ha de desplomarse.

Me enviaron a tragar polvo,

a arrastrarme como serpiente,

pero ellos no conocen de reptiles;

soy ese seraph,

ese reptil que aprende a volar

y va de un lugar a otro 

destruyendo serpientes ardientes.

He debido luchar por mi vida

como si algo valiera de ella,

y algunos han dicho:

eres la preferida de Dios;

tal vez él me nombró 

uno de sus siete espíritus 

que recorren el mundo

y guardan todo el dolor 

para contárselo,

tal vez me hizo una cachanilla

que la azota el viento

en medio del desierto...

Yo he querido tener el corazón 

de Esteban cuando lo apedrearon,

Esteban dejó las piedras sueltas,

Job dejó suelto al sabeo, al caldeo

y las saetas de la boca de los amigos,

Daniel dejó suelto a uno de los leones

que abrían sus fauces en la cueva,

Abel dejó suelta la envidia de Caín,

sin embargo; Dios me deshizo 

de la maldición de Caín,

de la maldición de la descendencia de Cam,

de cada hechizo que envenenaba mi sangre.

Tantas veces he deseado trascender

a la verdadera vIda,

aquí solo soy un holograma que se mueve,

vinieron a hollarme como al oro.

Me he pasado por el meridiano

y de lado y lado ¿hay niños 

entrenados con sus rifles?.

Del otro lado señores con ínfulas

de representantes de la verdad,

no entiendo nada de esto;

no entendí cuando el maestro

golpeaba con la regla,

cuando hicieron humillar al niño

para besarle la mano al impostor,

y siento náuseas.

Desde niña vi desequilibrio

en la mesa de mi casa,

a mí papá le daban más comida,

opté por dejar de comer

no era tan necesario;

y hace días cuando no tuve migajas

para darle al gato,

él mismo me puso en la puerta

el ratón sin piel,

y pensé en la sabiduría de los gatos.

Sin el corazón limpio

no se puede sentir la vida,

solo que no alcanzo a razonar

cómo logran conciliar el sueño los cobardes;

me pregunto a quiénes se les 

despertará la conciencia

como un comezón entre las piernas,

porque no me gusta vivir

entre los que duermen

con las manos sucias,

yo no puedo…

Cómo quiero en mi lengua

el silencio de los entendidos.

He considerado que la vida no está aquí,

y la eternidad no es el más allá,

la eternidad es el principio de las cosas

donde uno descansa en inocencia,

esa, esa sí es la vida.


Alabanza 8 jul 2025


A tu señal las nubes vendrán

Y el pastor regirá 

el que ha tenido la espada desnuda de Jehová

del pacto se acordará

y tomará en su mano el arco

del Dios de Abraham

lluvia celeste vendrá

cuál meteoros en la heredad

hazme valiente antiguo

hazme hombre de guerra

que quiero ofrendarme

como primicia de la cosecha

no me olvide del primer amor

cuando salí de Egipto

por el manantial aún vivo

poder de lo alto viene

al recinto redivivo.


viernes, 23 de mayo de 2025

Guardo este cuerpo



Guardo este cuerpo
que parece caducar
como un viejo documento
en la esquina del cajón;

entre luces y sombras,
entre paños coloridos
de un ayer inalcanzable
que se muere

con el rastro del pezón
en la ceniza de tu boca,
con el líquido vaivén
adherido
a la pared enmohecida.

No hubo rincón
que no hablara de nosotros:

de los juegos a solas,
de las señales,
de las claves;

de tu halo de luz
atravesándome,

y de cómo te detenías
en mis ojos
para descifrarme,

para decodificar,
con tu pensamiento cósmico,
esos restos de meteoro
que alteraron los ciclos del tiempo

e hicieron emerger criaturas nuevas,
descomponiendo lo que fuimos,
sepultando un pasado
de razas gigantes
que no honraron al amor.

En nuestros rostros
vivían los crepúsculos
y el agradecernos
antes de dormir.

En tu boca quedaba
la manteca del chocolate
sobre mi helado de vainilla;

en mis manos,
la tibieza de tus campos,
el candor de tu jornada,

y el vino
tiñendo tus comisuras.

Y siempre tu olor,
desde el principio:

ese sudor tuyo,
como un narcótico
al que me hice adicta.

Ya no vale la pena llorar
sobre fantasmas
si flotas
del lado de la luz.

No vale la pena esconderme
en la herida quemante,
dejar secar mi sangre,
ni fingir otro temblor,

porque ya estuve
en el epicentro;

porque vi al árbol
sacudir
todas sus hojas perennes,

y vi caer su peso
entre mis brazos.

Se me vendaron los ojos
para no ver
su corteza al viento.

Hubo dolores impuestos
para olvidar;

pero ningún dolor
puede traicionarnos.

Fuimos
el uno en el otro,

como siameses:
núcleo y mitocondria.

Y volveremos a vernos
vestidos de blanco,
con la ternura en los ojos,
sin las penas
que nos asignaron.

De tanto fuego
se quemó la impureza;

prevaleció la inocencia
con la que nos mirábamos.

Ya no vale la pena llorar
sobre fantasmas.

Marcamos el aire
por donde fuimos pasando.

Y me he vuelto fantasma,
escondido en el rincón
de los despojos,

agujero negro
que se tragó tu luz.

Me acallo
como el secreto que fuimos...

Guardo este cuerpo.

        Carolina Varela
Editado Literatura 451



Texto original sin editar

Guardo este cuerpo

que parece que caduca

como un viejo documento

en la esquina del cajón;

entre luces y sombras

y los paños coloridos

de un ayer inalcanzable 

que se muere

con el rastro del pezón

en la ceniza de tu boca,

con el líquido vaivén

adherido a la pared enmohecida.

Y es que no hubo rincón 

que no hablara de nosotros,

de los juegos a solas,

de las señales,

de las claves;

de tu halo de luz atravesándome,

y de cómo te detenías en mis ojos

para descifrarme,

para decodificar con tu pensamiento cósmico

esos restos de un meteoro

que afectaron los ciclos del tiempo

y emergieron criaturas nuevas

descomponiendo lo que fuimos:

sepultando un pasado de razas de gigantes

que no honraron al amor.

En nuestros rostros los crepúsculos

y el agradecernos antes de ir a dormir;

y en tu boca quedaba la manteca

de la cobertura del chocolate

de mi helado de vainilla,

y en mis manos quedaba

la tibieza de tus campos,

el candor de tu jornada;

el vino tiñendo tus comisuras.

Y siempre tu olor desde el principio,

ese tu sudor como un narcótico

al que me hice adicta.

Ya no vale la pena llorar

sobre fantasmas

si flotas del lado de la luz;

no vale la pena esconderme 

en la herida quemante

y dejar secar mi sangre,

o hacer otro simulacro de temblor

porque ya estuve en el epicentro 

porque vi al árbol sacudir

todas sus hojas perennes

y vi caer su peso entre mis brazos;

y se me puso venda para no ver

su corteza al viento,

hubo dolores impuestos para olvidar,

pero ningún dolor puede traicionarnos.

Fuimos el uno en el otro

como siameses,

núcleo y mitocondria;

y nos volveremos a ver vestidos de blanco,

con la ternura en los ojos,

sin las penas que nos asignaron;

de tanto fuego se quemó la impureza,

prevaleció la inocencia 

con la que nos mirábamos.

Ya no vale la pena llorar sobre

fantasmas,

marcamos el aire por donde 

fuimos pasando,

y me he vuelto fantasma

escondido en el rincón

de los despojos,

agujero negro que se tragó tu luz;

me acallo como el secreto que fuimos...

Guardo este cuerpo.


Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...