viernes, 3 de mayo de 2024

Curiosidad



¿Comeré pensamientos,

las violetas deleitosas?

¿Me sabrá a mamoncillo,

a grosellas, a mango biche,

a chontaduro aceitoso?

¿Comeré la palabra escondida,

Tal vez una sílaba,

el contorno de su sonrisa?

¿Descubriré la nota de su melodía

el susurrar de su aliento,

el dejo de un quejido,

la partícula de arena

que trasegó del desierto?

¿Me sabrá a pera envinada,

a duraznos en almíbar,

a panna cotta de pistaches,

a pulpa de guama o de guanábana?

¿Tendrá el licor del chocolate,

el aroma del café, de la nuez,

de la almendra tostada?

¿Me quemará como sol en su cenit

como Antártida Oriental en invierno?

¿Me llevará al sauna perfumado con limoncillo,

a campos de lavanda o girasoles,

o al sendero de los pinos?

¿Me acercará a sedas,

a linos y a algodones?

¿Me hará amar más las rosas,

los geranios, las orquídeas,

las gardenias, las buganvillas?

Solo me pregunto sobre su boca.


martes, 30 de abril de 2024

Sobre mi infancia y otros asuntos

Fui un misterio, desafié el espacio

bajo las aguas del vientre de mi madre,

nadaba con el Invisble.

Me signaron como a León Felipe las letras "y me sé todos los cuentos", y por parte de mis padres heredé las cuentas;

al año quebraba porcelanas con gran placer como me gusta quebrar ídolos mudos;

a los dos años, la caída por las escaleras y el andar a tientas. He sido frágil y vólatil como flor de primavera.

De los tres me queda una sombra, una cicatriz. Y me persigue una mancha negra.

Creo fue a los cuatro que hice mi primer negocio: bailar por doscientos pesos. Bailar puede traerte problemas y algunos premios. Ahora, unas canciones me hacen pensar en mi recorrido y no sé si caí en el fondo de un recuerdo.

A los cinco me hicieron broma con el pan de cincuenta y a los seis con un paseo;

algunos me han visto como conejillo de indias.

Declamé "alondra, alondrita", mi marido declamaba y me dio tres vueltas, y me dejó girando con su ausencia.

Tuve resabios con la comida, ahora estoy como Elías, esperando alimentos de los cuervos.

Dos maestras se unieron y compraron gaseosa y reinas para celebrarme los seis, debieron ser extraterrestres. Solo los que no son de este mundo me comprenden. En casa hubo un regalo sorpresa: la muñeca y los pañuelos aromados. Amo todos los regalos y mi nariz busca las fragancias que causan delirios, aun no sé a qué huele ese hombre que a lo lejos pone la música.

El día que se fue la luz en la escuela, me signó el beso robado de un niño necio, pienso en Sor Juana, en los lugares oscuros que nos hacen declinar y en una boca esquiva.

A los siete, ocupé un segundo lugar en la escuela, pero más me gustaba salir por champús y papa rellena.

Hacer amigas de juegos en la playa es bueno, tan bueno como conocer dos bisabuelas.

A los ocho, los fraccionarios y la historia ahorraron a mis padres el curso de tercero, los números han pagado muchos gastos pero se gasta mucho tiempo.

Pasé a cuarto y fui una princesa con el vestido hecho por mi tía, recogí fondos para ganarme la beca.

Estuve en peligro de muerte con la cara hinchada, otros días con el alma henchida de turbulencias y mi madre al pie de mis batallas.

Tengo una hermana madre y tengo una hermana hija. 

A mis nueve, un día fui maestra; y dos días después de ir al circo, fui huérfana.

Antes de los diez concluyó mi infancia, por eso tomo luz de los ojos de los niños, leo para que no se pierda la inquietud y me deslumbra el de mirada inocente y de manos tersas; me quedé en los asombros y no crezco, no me interesa mientras me siga impulsando a solas en ese columpio que me eleva.

Me quedó el gusto por los patines, las veintidós muñecas, la cocinita con pilas y el timbrar en los apartamentos y salir corriendo.

Es bueno huir de vez en cuando y esconder el corazón todos los días en el vientre primigenio.

Abril 30  2024

lunes, 29 de abril de 2024

Imposible



Esta noche cubriré mis pies del frio.

Debo olvidar mi cuerpo, si hago conciencia de ello quiero regalarte algo;

tu nombre aparece aunque resulte loco decirlo en voz alta.

Soñé que me escribías y me levanté diciendo: ¡yo también!

Soñé que no entendías mis porqués y querías probarme,

entonces pusiste en mis manos un imán para atraerme.

¿Alguien podrá explicarme lo que me es imposible?

¿Por qué si no puedo tentarte, me tientas;

si no puedo tocarte, me has tocado?

28 abril 2024

jueves, 25 de abril de 2024

Gloria al Dios que vive para siempre

 


Me desnudo frente a él con la mirada

me desnudo con mi pluma temblorosa

y esparzo los aromas en la danza

por si estos signos en el aire le tocaran

me parece soy remedo de su alma

y le envuelvo con mis notas sostenidas

en calma, en convulsión o en los silencios

él convierte mi cicatriz en un capullo

yo retengo su fragancia en medio del barullo 

y le aprieto como pañuelo en mi lamento

Si este hálito prosigue es porque él late

en el fondo de este sueño incomprendido

como un arcoíris que he robado

para reconciliarme día tras día con la vida

Si mi casa rodante se aprisiona

en esta roca inmutable, en la rosa inmarcesible, 

habré bebido de la fuente

de la sublime caricia que sana mis sentidos.

Feb/11/2024


Indubitablemente haces todo por mí

cuando me dejas saber tu saber no me puedo resistir

eres la ciencia a mi conciencia

el gozo esperado del Deseado

eres mi alimento mi sustento

el verdadero reposo que yo espero

Feb/12/2024

Hambre

Eres el único que conoce mi hambre;

lo que corre por mi piel deshabitada

y debajo de ella un cosmos gravitando

hacia aguas mansas.

Eres el único que me llamaste a la luz

cuando fui un caos,

una nube de abismos

con mi pie enredado en el despeñadero.

Necesito comer la palabra de tus labios de fuego; 

voy por ti con euforia

con mis palpitaciones intensas

tengo prisa, 

tengo el impulso de correr tras de ti cada tarde.

Tengo hambre, 

tengo sed de tu sangre

que me quita la escoria y las ansias;

me apetece tu voz rasgando la distancia

y pegarme a tu sombra de mi mano derecha.

martes, 23 de abril de 2024

Música


Es pesado saber que dejaste la ciudad para mi cumpleaños, y del tranvía se siguen bajando pasajeros desconocidos.

No quiero enredarme en esas músicas que me mantenían debajo de los puentes

como buscando llamar la atención en la pista improvisada cerca de una gran avenida.

Me haces soñar pero no te percatas cuando las palomas que comen de tu mano arrancan a volar.

Oigo ese aguabajo que recuerda la diáspora africana, me detengo en la marimba y sin embargo; tu recuerdo es mucho más suave y tu voz es clarinete, empalaga.

Viene tu imagen exquisita y firme como la ópera, con la sensibilidad de Andrea y la fuerza de Luciano;

en mi mente Lara canta "Je suis malade" veo patinar a Evgeni, y pienso en lo enferma que he estado de ti, perdí la batuta.

A veces, en este insomnio, te requiero, como se requiere el ronroneo de un gato con manchas en su cara, que sale a protegerte en una noche solitaria sin importar el viento frio de primavera.

Mis perros también cantaban alguna balada, le hacían coros a Leidy.

Yo que no sé de partituras sigo buscando los silencios, a ver si en una pausa me llamas por mi nombre. Entre tantos amaneceres y algunos grillos, seguro lo has olvidado.

Oigo las gaitas y el rumor de Totó; la marea está baja, el tamborero se ha detenido en esta playa, y sigues tu camino lejos de mi mano.

Suena "Serenade", e imagino tus manos sobre el piano que reposa en la salina brillante de la melancolía donde danzan los flamingos. También tengo dedos largos para buscar las notas negras sobre tu pecho.

Debes saber que en esta orilla coreo "Leve Palestina och krossa sionismen", así es mi dolor sin querer oír el bombardeo ni devolver el daño.

¿Sabes acaso si podremos coincidir en esas ondas de la estratosfera?

Podría oír cantar al universo si tuvieras la otra punta de mi hilo rojo.

Abril 23 2024

¿Y si fue alevosía?

¿Y si fue alevosía?

Si con sigilo le tomé sin darse cuenta

si le enredé sutilmente y él fue un transeúnte incauto en esta selva

Si le envié polvo o barro para que me dejará sus huellas

Y le envié mis mariposas para que le siguieran

¿Me han de llevar a juicio por robar un poco de su lluvia,

con qué argumentos podrán darme una condena?

por besarle los ojos a aquel sueño

por tentar aun a su blanca conciencia

¿Acaso nadie vio mi sacrificio?

me resistí a morir de tanta pena

por ver un pozo profundo en sus pupilas

las aguas cristalinas lavaron las ausencias

Y claro, usted también dirá tomé ventaja

que inoportuna fui para salvarme de la hoguera

pero sabrá que hui del mar donde encallaban las ballenas

y la playa quedó limpia, y su sol robé además por si acaso de frio me muriera.


Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...