viernes, 11 de junio de 2021

Un extraño poema


"Y que en todo ser existe un don de ascuas, 

un fuego ambiguo donde el sol escribe epitafios de niebla." Ramón Carballal


No sé qué estupefacta exultación domina la noche,

tal vez una luz robada de todos los rostros mudos;

una luz desplegada sobre las ondas del mar

como un ave lira: girando y cantando

hasta silenciar a las sirenas.

Escribo desde el estuario, entre el cieno y la asfixia, 

siempre sé morir un poco pese a tanta luz,

y sin embargo el agua dulce y salada

avivando las papilas.

Ya no sé si soy un alga emigrando a la orilla,

o es la embriaguez de la madrugada;

me ha corroído un poema, 

mi amante duerme bajo Andrómeda

mientras me carcomen las entrañas

las letras sacadas de los bolsillos de un mago.

He amado la niebla como un regalo divino,

¿acaso hay un alma tan blanca, tan sutil y fresca

besando los océanos y los abismos en caída libre?

¿Y dónde queda el aire y la hoguera?

Hay que beber del fuego de las violetas,

en la fragilidad hay bocanadas de oxígeno de la resiliencia.

¿Acaso nos nombró la ambigüedad del barco de vela?

Nos contoneamos, y seguimos descifrando

la química de la llama de nuestro principio.


11/6/2021

martes, 8 de junio de 2021

Enumeraciones



El rastro de té en la taza,

las rústicas tácticas del olvido,

la gota de saliva en la boca

de la nostalgia negándose a morir;

las espinas en la rosa de los recuerdos,

y este rescoldo nómada

jugueteando con el viento.

La brisa marina y las olas menguando

las zanjas abiertas de la herida,

la lejanía tan cerca, tan cerca la lejanía,

la mística ruta para descifrar misterios,

y el colibrí esmeralda volando 

sobre mi cabeza.

La emancipación para asirnos

de una columna de paz,

la callada brizna mojando

las huellas de los besos,

el corcel de paso fino 

en el delirio de la noche,

y tu sonrisa como una cicatriz amorosa

sobre mi pecho.

Enajenada, es verdad, así me siento.


domingo, 30 de mayo de 2021

Los réquiems Parte II



POR MOZAMBIQUE

A ritmo de pisadas de elefantes heridos
caen en lamentos las notas de los Timbilas
-centuriones del bosque hecho desierto-
¿quién recogerá las huellas perdidas
sí aun a natura rasgaron sus vestidos?
¿Se abrirá la entraña cerrada a la fuerza
la cicatriz será surco fértil a la semilla?
No se mutila el gusano que no muere,
la conciencia trasciende sobre la materia;
los puentes tambaleantes de la historia
se levantan con las tiendas del exilio.
Espejos de sal centelleantes bendigan
los ojos del mar que vieron las tinieblas;
vuelva al corazón la caricia de la espuma,
el concierto místico de la selva humeante;
las lágrimas sean para hacer humedales,
y aves nuevas guarnezcan los árboles.



 

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POR CAMBOYA

Barbarie quien pretende la involución
(He visto orangutanes con más cerebro).
El hombre en sí es obra de arte,
escultura forjada en el conocimiento;
no rompas esta epístola
si te vislumbra la cúspide de la montaña,
el galardón al final de la escalera.
¿Incendias las leyendas, los mitos,
el cuento fantástico de Šahrāzād?
No amordaces el salmo del profeta;
desarma la histeria de entenebrecidos;
despliega tus alas resquebrajadas
para recibir los ungüentos de la letra vivificante
del espíritu creador;
santifícate con el suelo que guarda
el alarido precoz de tus hijos;
cose tu cuerpo de águila renovada,
y gobierna que el vuelo es tuyo.


5


 

POR SARAJEVO Y KOSOVO
Despierta con tu pasaporte internacional,
serás honorable ciudadano del mundo;
nadie debe preguntarte por tu atuendo,
por las fisuras de tus pies cansados,
por el salitre y el polvo en tus mejillas,
por tus cabellos desenfrenados,
si se enredaron en tu viaje trashumante.
¡Oh gentiles ovejas del redil abandonado!
No hay pastor frente al desquicio del lobo;
es como desenredar los nudos del viento,
meter la mano mientras muerde la presa.
¿Acaso un disfraz dará más vigor
o la desnudez aumentará la fuerza?
La fe te sea por insignia, por baluarte
si no amas la pestilencia y la guerra,
las sepulcrales marcas no oxidarán
las joyas guardadas de tu cofre interior.



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sábado, 29 de mayo de 2021

Clamor al amor mío

 



Basada en la Canción de Luis Eduardo Aute "Al alba"


Si te dijera, amor alto

que yo deliro con el crepúsculo

del cuervo y de la paloma,

que en el malecón tu sol

me abre los ojos a la madrugada.

Que vivo en duerme vela

a la expectativa de tus pestañas

para que me examines

con los párpados cerrados,

y sentir el viento de tu canícula

que no me reseca el alma

hasta menguar mis temores

con tus promesas aladas.


¿Qué es esta nebulosa

trayendo estrellas como amenazas?

¿Se derramará tu ira a través de los meteoros?

¿Y si trajeran la vida en una llamarada

y resucitaran los niños frágiles

que fueron atropellados

por las escarchas metálicas?


La luna vive sangrando,

piensa que de su belleza está despojada,

ella combatió en su superficie

para atrapar la luz,

intentando socorrernos

de estas noches tan largas.

Desvanece la oscuridad

que se ha extendido

en el frente de las batallas.


"Quiero que no me abandones

Amor mío, al alba"

Yo tuve millones de partos

al ver el pueblo que se desangra,

en cada herida nació una flor empapada

con el rocío de la esperanza.


Si "el día que se avecina

viene con hambre atrasada",

compartiré mi sed

que me condujo al tornasol de tu morada.

Presiento tus puertas abiertas

desvaneciendo siempre a la guadaña.


Quita a los buitres

que pusieron trampa y mordaza

para que los que anhelan el cambio

no les falte el aire en la danza.


Y si llegara el silencio

que sea para extasiarme

con el doble filo de tu espada,

y al unísono cantar desde adentro

amor mío, al alba, muy perfumada.

jueves, 27 de mayo de 2021

Proverbios



Si la ola nos contagiara su insistencia 

para llevar la sal a cada orilla, 

ese beso fuera un pájaro alimentando las crías,

se amaría el esfuerzo de las hormigas, 

y dejaría de admirarse a los que tienen las primicias

y aún velan la carroña.

Cuéntame de la silla en que te sientas. 

Pequeña es la dádiva de un rey 

ante la mano generosa de quien sacrifica 

la despensa insuficiente para todos. 

¿Sobre cuál sueño acuñaste la herida? 

la sangre mi hermano también limpia, 

y el labriego gozará mirar su siembra digna 

como el carpintero convive con la astilla. 

El avaro no guarda llaves para abrir sus prisiones,

ni sus reservas le extenderán su existencia. 

Los ambiciosos tienen quienes abran sus cárceles,

lo dicen las cláusulas en letra pequeña de los contratos,

mas la enfermedad molerá sus huesos 

que creen columnas imbatibles; 

el oro del saqueo no cabrá en sus tumbas, 

sus juicios a los condenados los condenan.

 

domingo, 23 de mayo de 2021

Los réquiems I Parte

 

POR CIUDAD JUÁREZ

Socavad el abismo donde yace la herida;

 la hendidura es necesaria a la memoria,

 la herradura en las patas del caballo

como quien ara la tierra de la resistencia.


Quemad el juicio escurridizo y cesante,

que arda como casa de paja y madera;

la alegría son lámparas colgantes

en el palacio do resplandece la justicia.


Saciad con premura el hambre de fieras

(ellas comen la carroña como buitres),

antes de que cenen el vientre de sus hijas

y se asemejen a una pila de escombros.

Tended trampas con veneno a roedores

que desconocen las fuentes de agua limpia;

 en otrora allí se bañaban las doncellas,

ahora sus guedejas son cascadas de cieno.


Levantad a las que duermen en agonía,

a ellas echaron a suerte sus huesos,

prorrumpan sus voces en las calles

como banderas ondeantes de victoria.







POR APARTADÓ


Sujeta está la vara de discordia,

el grito ya es campana en la iglesia,

el llanto es la canción de moda;

muchos se uniforman, no atienden,

se confabulan con las hienas.


La escuela no es refugio seguro:

degüellan a las liebres y los ángeles;

infunden al pueblo que escondan su cabeza

en el campo de avestruces,

despojan los tesoros cultivados.


El clamor de la sangre de valientes

trasciende la frontera del agravio,

su eco gravita en el asombro infinito,

es la hierba amarga en esta pascua

que anuncia la esquiva libertad.


La señal del vino en las puertas

es advenimiento del retorno a la vida.

 





POR RUANDA Y BURUNDI


A su imagen y semejanza moldeó el alfarero

toda gracia del barro,

la gloria de la arcilla en sus manos

para llenar su casa de utensilios

de donde bebieran los peregrinos;

y no miró con distinción de formas

puso en cada uno su raíz, su sello.


¿Cuál acento tiene ahora diferente

el mismo verbo conjugado, la palabra?

¿Dónde el menosprecio de las diversas flores

alimentadas de la savia única?


Juntemos el oro derretido por el fuego,

hagamos collares con sus nombres,

revivan sus antorchas en los umbrales;

se sienten los ancianos en el concilio

a reinventar la ronda de las palmas

que aúnan las llamas de hermandad.



Nessun dorma

Nadie duerma.

Nadie duerma en esta casa, 

ni el vaho frío que se cuela por la ventana 

donde el gato sube a maullar; 

ni cese el golpe de la lluvia en los tejados

mientras mis andenes posean 

las salpicaduras de tu miel,

y entre rosas amarillas y orquídeas 

me recuerden tu firma 

como aquella tarjeta en abril. 

Nadie duerma en esta casa 

de paredes húmedas y blandas, 

ni se vaya el vapor de las caricias 

que opaca el espejo;

ni las aves mueran en la puerta 

heridas por la boca de los cazadores;

que la vida forme surcos  

como tropas enfiladas, 

y tu semilla fecunde una estrella azul 

en este invierno.

 

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...