jueves, 30 de abril de 2026

Vienes (JyC)


Hay un rumor de tu proximidad

dicen vieron tu barca atracar en el muelle

los soles desteñidos

las lunas rojas

tus ojos de avellana

oyeron tus pisadas de maestro en los andenes

el rugido de un cachorro de león

pasearse por el pórtico

el trotar de los corceles en el norte

las ruedas de los carros

desenvainar los querubines sus espadas

promulgan mi demencia

que por tu causa me hice sibarita.

Cautiva en tu albergue

despierta del letargo

concluyo:

nunca te fuiste

vives conmigo

lo sé, por el hueco en la almohada

y esta embriaguez de tu simiente.

Mi elixir (JyC)


¿Podré yo ser el llano de tu heredad

la mística sazón de tu banquete?

Viviré prendida a ti

como una salamandra

y si tratas de espantarme

prometo escabullirme entre tu traje

en el recinto donde aguardas

por las nupcias.

Si por tu vara de almendras

me diste a beber 

el elixir incorruptible de mi esperanza.

miércoles, 29 de abril de 2026

Mi Amado (JyC)


Mi Amado no es una quimera,

es quedar satisfecho 

con los jugos salubres

de los frutos del firmamento;

quitarse la arena de los ojos

que te aflige;

correrle el botón a la ropa

que te aprieta;

remojar tus pies hinchados

en agua tibia con piedra alumbre,

darles masajes con gotas de lavanda;

y obtener la paga mayor de la jornada.

Mi Amado nombró a la libertad 

libre de borrascas

en la tempestad

junto vientos y tormentas,

y los cordones del viento se anudaron;

restituye lo perdido,

rescata la gran obra,

restaura mi pintura 

en su acuarela.

Petición (JyC)

 


Rodéame con tu escudo

tú que fortaleces al mendigo

al menesteroso das manjares suculentos

debilitas al verdugo

y al ceñirme con tu diestra

acortas las horas.

Guárdame bajo tus alas

tú que defiendes al pueblo

que resiste los agravios

al que ama su bestia le bendices

y el vino refinado

sirves en mi mesa.

Dame el refrigerio

tú que apacientas al redil

aquietas las olas agitadas

afirmas en la peña la vivienda

y me haces crecer 

cual manzano en la campiña.

Vivifícame con tu potencia

en los arroyos de tu Espíritu

tú que alargas los días del humilde

das arrojo a los guerreros

y me haces invisible

ante el peligro.

Satúrame con tu gracia

en el eco de tu magnificencia

tú que sobreabundas en galardones al ciruelo

a la astromelia hidratas

y hermoseas mi balcón 

con veraneras.

Infúndeme denuedo

tú que agudizas la vista de alcatraces

das tesón a los búfalos

rejuveneces a las águilas

y con esmero sanas

la herida que supura.

¡Sea en mí 

desde siempre

y para siempre

la pureza del Amado!

martes, 28 de abril de 2026

Detalles (JyC)


Amo tus detalles

la confusa sonoridad de la Torre de Babel

la separación continental

la imponencia necesaria de los icebergs

la prudencia del sol para el esqueleto

las estaciones con su rotonda

mi luna de queso

los acordes de los trinos

la orquesta en la madriguera

el ejemplo en los animales

el testimonio del sembradío

la travesía de las células

la multiplicación y la resta

la primera muerte si en ti durmiera

las papilas gustativas

los cañones naturales

los distintos maquillajes de la tierra

la aurora con su rosa cromática

los guardianes de las visiones

la astucia de las bacterias

la caja resonante de las cigarras

la estirpe de los flamingos rosados

el garbo de las gacelas

la inocencia de los recién nacidos

la familia de dentro y de afuera

entre otros obsequios que me has dado.

Más hay premio en la vertiente

que supera mis regalos

una cantera inagotable

una constancia inenarrable:

el Amado dador de vida.

lunes, 9 de marzo de 2026

Desplazados

 


¿A dónde se fue su risa y solaz,

a dónde se fue su calma su paz,

el rayo de luz en la oscuridad?

La ronda infantil se fue a senectud,

el salto inmortal se volvió inquietud;

no vio el fuerte golpe venir,

sobrepasó la angustia a fuerza de huir.

Llegó el vituperio, llegó la calumnia,

vino la mentira con su baile de lujuria.

¿A dónde quedó su techo asignado?

Le nombraron paria y desarraigado

¿A dónde se fue la obra de sus manos?

Le armaron la guerra por un tal fulano.

Vinieron con armas al atardecer

y se alardeaban de su proceder.

Tiraron la casa como un vendaval,

le enviaron a traspasar las fronteras del litoral.

Mas ellos no conocen de los nativos,

ellos no saben que el río es camino.

Toman las leyes a su conveniencia,

ignoran la ley de la costumbre y la clemencia. 

El desplazado fue agua y espuma, volvió al río

fue jaguar y fue búho, fue cielo y abismo.

Conoció los montes y el bosque franco; 

un lenguaje indecible vestido de blanco.

Allí se sacudió todas las piedras; 

con frutas sanó todas sus miserias.

Enterró sus harapos, se lavó la cara;

le asignaron un nombre nuevo y hoy se levanta.

Y hoy se levanta como la alborada

Y hoy se levanta.


viernes, 6 de marzo de 2026

Mujer migrante



Soy migrante enfrentada a una especie de apostasía:

conocí los muros infames de la apatía.

Vine de los cuatro puntos cardinales, lo dice mi documento originario y mis rasgos fundamentales.

Fui sentada en el banquillo de los acusados

y me señalaron cien dedos por haber amado

porque vine a amar aunque me encuentre púas;

vine a comerme las fresas, los nopales y las tunas;

vine a recuperar los ríos que se secaron;

vine a rodear las playas con mis caballos.

Soy migrante y me place naturalizarme

en el lugar donde veré los juicios

porque el orgullo caerá de golpe en el precipicio;

la más pequeña cosa envanecida morirá cuando se rieguen las sales,

allí se acabará la raíz de mis males.

Yo arrastraba cadenas que parecían condenas,

me traje una bandera herida en la infancia

y soñé por momentos otra abundancia;

varias veces incendiaron mi nombre,

a veces hay monstruos entre los hombres.

A fuerza de caer ya caigo de pie,

fui una flor tratada a puntapiés;

soy una general que lava su uniforme,

pasé en regla todos los informes.

Celebra si crees tu sangre más limpia,

la mía es mezcla poderosa de todas las insignias;

soy peregrina fértil y viva, 

no vuelvas a despellejar mi carne entumecida.

Soy mujer de toda la tierra

deja de hacerme la guerra.


Vulneración de derechos

Los que aman la guerra y la promueven, hacen y generan estas cosas: 1. Planear mentir sobre un enemigo. 2. Generar entorno hostil. 3. Causar...