jueves, 8 de octubre de 2026

Un día


Un día conocí a un hombre que al tomar mi mano me dio paz, era como si lo conociera de toda la vida

De repente darle la mano a ese hombre era sentir deseo

Y nunca desapareció ese de repente

Hoy necesito a ese hombre. Si al menos en sueños volviera a ese diluvio que me salvaba.

¿Quién enterrará a mis muertos?


El día en que te llega la guerra y no puedes enterrar a tus muertos,

es como ver de frente el lado más cobarde de los hombres;

es ver desde lejos la cara del dictador;

el tanque de guerra apuntando a tu casa;

los hombres a caballo quemando la aldea,

y uno acuclillado, masticando la impotencia mientras se abre una hendidura que te parte en dos.

No sé qué cabe en mi zanja abierta.

¿Quién ha sumado ira a la copa de Dios?

El amor era como tenerlo todo

El despojo fue como hombres necios hollando los frutos.

Y uno tan frutal se va pudriendo hasta volverse gusano

Y luego el gusano abona la tierra

¿Quién reclamará por los muertos a los que mal gastaron sus nombres?

Espera la tierra y esperan los cielos

No conocí justicia entre hombres

Huele a pólvora y a metales pesados

Hay un Chernóbil generando un cáncer,

la indolencia es el virus que lo hizo nacer.

Los que cuidan los frutos jamás serán del mar insolente.

Un día

Un día conocí a un hombre que al tomar mi mano me dio paz, era como si lo conociera de toda la vida De repente darle la mano a ese hombre er...