lunes, 8 de mayo de 2023

Panal y abeja


Seremos panal y abeja entre la esplendidez de los rayos de alguna de sus moradas.

El ángulo alfa del sol traza la danza,

la prisa crece en el corazón por los aromas de azaleas,

se ve venir el vuelo en el campo de lavanda.

-Ni aun Salomón se vistió como el más precioso lirio,

y la Rosa más hermosa puede estar en el vaso cristalino-

¿Cuánta agua se debe beber para atraerle?

Libemos en las flores más dulces, en el Misterio.

El Amado vendrá a ver la pureza de la miel, se probará en el fuego.

Que vengan también los vientos cuando demos los exquisitos perfumes, en el tiempo de mazanos y ciruelos.

Vamos asirnos de las alas donde no hay vanidades,

vamos a vestirnos con el perfecto pelaje, con el escudo de los valientes.

Abr 23 2023.

Te espero




Te espero, delante del sol anaranjado
cayendo ante mis ojos, 
en las orillas del deseo;
acurrucada en el armario 
donde añoré la libertad y el suave lecho.

Te espero, mientras huyo del cieno,
y quito los puñales propios
que cargué en el pecho;
en el camino estrecho
hasta que el río me anegue
y sea esa gota entre tus dedos.

Te espero, sembrando silencios en la lengua,
abriendo la intuición a las señales,
rastreando huellas;
asomada por muros buscando tus mejillas;
aprendiendo de mi perro a olfatearte,
y de los gatos a marcarte con la oreja.

21 de abril 2023

martes, 7 de marzo de 2023

Ejercicio poético I





¿Cómo escribir sobre la cicatriz, sobre el pecho tan herido, si las piedras que cayeron ancharon el camino?

¿Cómo completar los dedos de las manos si falta el amado, y la memoria ha borrado con los años las enredaderas que crecieron en la casa?

¿Olvidamos acaso el viento que abrió la puerta, y ese latir tan distinto que trababa las manecillas del reloj?

¿Y si coincidimos en la lágrima y nos decimos un secreto, volverán el olor a viajero, los cenzontles y las golondrinas?

Carta abierta sobre el camino

 




Quiero entrar al Lugar Santísimo donde está el Maná del cielo, el que no vio descender Moisés.

¡El velo se rasgó en el templo!

Bajo la tiniebla de la ignorancia, algunos atendieron la voz de destruir el templo: la carne fue abatida, y en tres días a la diestra del Padre, en gloria su Vida fue restituida.

¡El velo se rasgó en el templo!

Y antes de entrar pasaré por la fuente

a bañarme y a beber.

No se puede derramar una gota del vino reservado para los humildes.

Quien menosprecia la Vid, en verdad está ciego. Solo se puede pisotear el oro del mar, solo se puede echar abajo la mentira y lo fatuo.

Si tuviera de David la herencia para ser parte del más hermoso olivo, o si tuviera en mi alma la predicación de Pablo para ser un gentil que disfrutó el final banquete. ¡Oh, sí, lo he soñado! La bandeja con la comida delicada y perfecta como postres, la bandeja que sigue completa, aunque haya probado un toque de esas mieles.

¿Quién pagará ese precio, el precio del tesoro escondido que se paga sin dinero?

Pero mis ropas tienen ese aroma de rama silvetre que se añade al olivo perenne.

¡Ay de mis ropas, las que yo traía! Cuando era vieja, ante el fuego sucumbieron.

Pero en esas lágrimas se cayeron las escamas de sal (de la esposa de Lot): las dudas, el descontento por mirar atrás.

Y que decir de la daga que me quitaron las enfermeras en el tabernáculo, esa daga que me atravesaba la infancia, ese mareo, esa náusea, esa venda por la que tambeleaba: mis lamentaciones.

Cantaré que si hay Justicia, si hay Justicia porque vi Canaán, y los gigantes ya no eran los gigantes, solo columnas del templo restituido.

¡El velo se rasgó en el templo!

Y la novia elegida se engalana con el vestido blanco satinado, de piedras preciosas hasta sus pies, aunque tiene ondas no se arruga, tampoco se le ven los pies.

¿Quién fuera aquella que viste de novia, y su vestido no envejece?

La novia ciertamente es alta, yo vi su vestido. Ella debió haber alcanzado la estatura del novio hecho carne.

7 ene 2022

viernes, 16 de diciembre de 2022

Ese Calor

 



Los milagros existían bajo los soles de sus manos,

y su pecho fue una nube provocándome 

a abandonar esa tierra de raíz amarga.

Soñé sobre las hojas restantes del calendario,

luego el olvido vino a borrar la noche vieja 

y larga del grito y la hecatombe.

Plegué el acordeón de la espera 

buscando esas notas de locura y melancolía,

esa voz de juglar que sedujo los cerrojos de la puerta.

Escurrí los trapos que absorbieron

el cansancio de los lomos doblados,

esa agua turbia que goteaba en la casa,

la que cesa cuando cantan las doncellas.

Fui una piedra cayendo en el lago cristalino;

la flor de algodón madurando bajo el cielo azul de su sonrisa.

Peregriné siguiendo el humo de sus aromas,

ese fuego traído para encender los siete brazos de mi candelero.


16 dic 2022

martes, 6 de diciembre de 2022

¿Y si me hermoseas?




¿Y si me hermoseas?

¿Y si reemplazas este vestido que tengo indecoroso?

¿Y si me cortas las amarras, las anclas de un pasado lastimero?

¿Y si te alabo por cada día que quitaste el caos de mi sangre?

¿Y si me regresas al Jardín de donde fui expulsada?

Bendita es tu espada revuelta y bendita es tu espada desnuda,

y aun más benditas las dagas que pones en las manos.

¿Y si me preparas con las sedas y los tules, con los hilos de oro y la armadura?

¿Y si me regalas los rubíes, los diamantes, la corona?

¿Y si me envías la paloma con la rama de olivo?

¿Y si me lavas de todos mis diluvios, del barro del afán?

Bendita es la boca con guarda, y bendita es la boca sin mancha, 

más benditos tus labios cuando me llamas.

¿Y si adornada mis sienes escudriño tus misterios?

¿Y si velo con mi lámpara encendida y me recuesto en tus rodillas?

¿Y si reposo en tu nube tornasol, y en tu arcoíris?

¿Y si tu nombre recorre mis huesos y mis tuétanos?

Bendita el arpa dorada, bendita la trompeta, más bendita es la fuente de la vida eterna.


Dic 5 2022


 

jueves, 10 de noviembre de 2022

Esa extraña calma...


Esa extraña calma en que todos miran con sus puñales, excepto los niños.

Los rostros de los emigrados y la xenofobia en el vaho de la noche eclipsada, se nublan de un rosa anaranjado, la lluvia hace estragos en una ciudad de huérfanos.

Me empalago de un dulce que no debo comer; el amor no deja de doler, parece que soy el juez y el abogado defensor, busco argumentar mi imperfecta inocencia, lo sabe Dios y mis salpicaduras.

A la casa le pusieron cercas puntiagudas mientras dormía. Suelo dormir a menudo hacía el paredón, para olvidarme de los tumores, el hedor del pus y los tantos dedos hundidos sobre mis llagas.

Desde este agujero y esta tiniebla, se siente el aire gélido y huele a moho las evidencias en el papel; las ansias me mantienen en cuclillas y me arropo a medias para poder velar con ese hilo de luz que entra por la rendija.

Todavía el hombre persiste en la ceguera, en dioses de barro que no salvan; encienden velas en medio de la nada, el viento levanta el polvo del desierto de Santa Ana revuelto con hojarasca.

Y tantas flores sometidas a ritos de moribundos, y aun los hombres juegan a los dados a ver quien me da el tiro de gracia.

Me revuelco espantando las moscas; voy de aquí para allá recogiendo los cristales rotos donde tallaste tantas promesas.

Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...