viernes, 6 de marzo de 2026

Mujer migrante



Soy migrante enfrentada a una especie de apostasía:

conocí los muros infames de la apatía.

Vine de los cuatro puntos cardinales, lo dice mi documento originario y mis rasgos fundamentales.

Fui sentada en el banquillo de los acusados

y me señalaron cien dedos por haber amado

porque vine a amar aunque me encuentre púas;

vine a comerme las fresas, los nopales y las tunas;

vine a recuperar los ríos que se secaron;

vine a rodear las playas con mis caballos.

Soy migrante y me place naturalizarme

en el lugar donde veré los juicios

porque el orgullo caerá de golpe en el precipicio;

la más pequeña cosa envanecida morirá cuando se rieguen las sales,

allí se acabará la raíz de mis males.

Yo arrastraba cadenas que parecían condenas,

me traje una bandera herida en la infancia

y soñé por momentos otra abundancia;

varias veces incendiaron mi nombre,

a veces hay monstruos entre los hombres.

A fuerza de caer ya caigo de pie,

fui una flor tratada a puntapiés;

soy una general que lava su uniforme,

pasé en regla todos los informes.

Celebra si crees tu sangre más limpia,

la mía es mezcla poderosa de todas las insignias;

soy peregrina fértil y viva, 

no vuelvas a despellejar mi carne entumecida.

Soy mujer de toda la tierra

deja de hacerme la guerra.


Fotografías 4 CLO