domingo, 13 de abril de 2025

Isabela (A Isabela Santander Varela, agosto 2013)


Tus manos hipnotizan los pájaros en vuelo;

los micos reposan y son tímidos;

el león descansa con las cebras

en la pradera iluminada.


Todo es posible bajo tus párpados:

difuminas el azul con el ancla

que dibuja los sueños marineros;

clarificas el negro de mi congoja.


Tu pincel salpica luciérnagas

a la hora del concierto de los grillos;

fresca es la noche en la memoria

de tus bosques fluorescentes. 


Tú eres como dijo Alfaro

un rayo de luz que corta

el cabello de la lluvia.

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