viernes, 16 de diciembre de 2022

Ese Calor

 



Los milagros existían bajo los soles de sus manos,

y su pecho fue una nube provocándome 

a abandonar esa tierra de raíz amarga.

Soñé sobre las hojas restantes del calendario,

luego el olvido vino a borrar la noche vieja 

y larga del grito y la hecatombe.

Plegué el acordeón de la espera 

buscando esas notas de locura y melancolía,

esa voz de juglar que sedujo los cerrojos de la puerta.

Escurrí los trapos que absorbieron

el cansancio de los lomos doblados,

esa agua turbia que goteaba en la casa,

la que cesa cuando cantan las doncellas.

Fui una piedra cayendo en el lago cristalino;

la flor de algodón madurando bajo el cielo azul de su sonrisa.

Peregriné siguiendo el humo de sus aromas,

ese fuego traído para encender los siete brazos de mi candelero.


16 dic 2022

martes, 6 de diciembre de 2022

¿Y si me hermoseas?




¿Y si me hermoseas?

¿Y si reemplazas este vestido que tengo indecoroso?

¿Y si me cortas las amarras, las anclas de un pasado lastimero?

¿Y si te alabo por cada día que quitaste el caos de mi sangre?

¿Y si me regresas al Jardín de donde fui expulsada?

Bendita es tu espada revuelta y bendita es tu espada desnuda,

y aun más benditas las dagas que pones en las manos.

¿Y si me preparas con las sedas y los tules, con los hilos de oro y la armadura?

¿Y si me regalas los rubíes, los diamantes, la corona?

¿Y si me envías la paloma con la rama de olivo?

¿Y si me lavas de todos mis diluvios, del barro del afán?

Bendita es la boca con guarda, y bendita es la boca sin mancha, 

más benditos tus labios cuando me llamas.

¿Y si adornada mis sienes escudriño tus misterios?

¿Y si velo con mi lámpara encendida y me recuesto en tus rodillas?

¿Y si reposo en tu nube tornasol, y en tu arcoíris?

¿Y si tu nombre recorre mis huesos y mis tuétanos?

Bendita el arpa dorada, bendita la trompeta, más bendita es la fuente de la vida eterna.


Dic 5 2022


 

jueves, 10 de noviembre de 2022

Esa extraña calma...


Esa extraña calma en que todos miran con sus puñales, excepto los niños.

Los rostros de los emigrados y la xenofobia en el vaho de la noche eclipsada, se nublan de un rosa anaranjado, la lluvia hace estragos en una ciudad de huérfanos.

Me empalago de un dulce que no debo comer; el amor no deja de doler, parece que soy el juez y el abogado defensor, busco argumentar mi imperfecta inocencia, lo sabe Dios y mis salpicaduras.

A la casa le pusieron cercas puntiagudas mientras dormía. Suelo dormir a menudo hacía el paredón, para olvidarme de los tumores, el hedor del pus y los tantos dedos hundidos sobre mis llagas.

Desde este agujero y esta tiniebla, se siente el aire gélido y huele a moho las evidencias en el papel; las ansias me mantienen en cuclillas y me arropo a medias para poder velar con ese hilo de luz que entra por la rendija.

Todavía el hombre persiste en la ceguera, en dioses de barro que no salvan; encienden velas en medio de la nada, el viento levanta el polvo del desierto de Santa Ana revuelto con hojarasca.

Y tantas flores sometidas a ritos de moribundos, y aun los hombres juegan a los dados a ver quien me da el tiro de gracia.

Me revuelco espantando las moscas; voy de aquí para allá recogiendo los cristales rotos donde tallaste tantas promesas.

sábado, 2 de julio de 2022

¿Cómo?

 


¿Cómo te explico?

Descanso en tus besos inocentes, de labios finos

que se van escondiendo con los años,

y conservan la frescura del día primero

en que nos soñamos,

borrando de la memoria las flores mustias,

los amores ariscos,

los puentes quebrados de discordias pasadas.

Tuviste la paciencia de mirar la carne

delicada entre las piedras;

de soportar el dolor de los trenes sin regreso;

de mirar como se incendiaba mi libro mojado,

se rompía, se iba deshojando,

pendiendo de hebras de hilos,

y esperaste el día para reescribirme

con esas letras en forma de llamas.


¿Cómo me explico?

Tus ojos entrecerrados cuando sonríes

y parece que me amas entre madreselvas, geranios, y colibríes;

tu aroma se torna claro y firme como la tierra fresca empapada de la extraña lluvia limpia,

en esa aproximación para sentir tu vida.

Tu sombra, sombra inmantada,

me empuja, me llama, me impulsa a seguirla al alba y en la noche esplendente;

respiras cerca y aun dormido,

te escucho componer el verso noble y sencillo que suaviza dentro,

la melodía de una ronda inacabada.

domingo, 19 de junio de 2022

19 de junio


Flor muriendo.


Mancharon el puño de sangre...


Saúl aún llora por la desobediencia,

Israel gime por pedir un rey visible,

que gobernara en la carne.

La esperanza era un vaho en el espejo

y el estratega se encargó de romperlo,

señalando a sus contrarios;

un halo de humo oscuro de tabaco enturbia el esparcimiento, las colillas cayeron sobre los pedazos.

¿Quién barrerá está incertidumbre?

David le perdonó la vida a Saúl, en la cueva,

entre la penumbra y la humedad,

aunque la vengaza azuzara.

Y de nuevo se levantó Israel por manos del profeta

y de nuevo la mentira asoló a los de vestiduras de lino

y rompieron las puertas de sus casas

hirieron a los pequeñitos y a los que apenas se amamantaban,

para abrir paso a un Absalón orquestando la guerra entre Tutsis y Hutus, deshonrando el palacio.

Pero entre los pequeños como los Batwa, de entre los que son ignorados saldrá la luz, no sin antes equilibrar la balanza.


19 de junio de 2022

lunes, 2 de mayo de 2022

El dolor distrae...




Las manos tienen las salpicaduras del barro del mundo;

el vientre la atadura pagana,

el recuerdo de tumores y hemorragias;

la boca fue llenada de mentiras idolátricas;

la casa es una cueva de murciélagos que espantan la siesta,

alberga extraños que no la aman como un mal gobernante...

Algo chilla en el aire,

algo en el cuerpo aprieta, se contrae,

algo se hincha, se sale de lugar.

Uno solo ve de la paloma la sombra,

una guacamaya australiana soñando la huída,

y mi ruiseñor mordiendo la jaula, 

procurando la copa del árbol más alto del bosque.

2 de mayo 2022

domingo, 27 de febrero de 2022

Los réquiems parte III



POR SRI LANKA


Bajo la carpa del desamparo

la lluvia apabulla con su sopor gélido,

evapora elegías no escuchadas;

desasosiego de una lucha incomprendida:

recogieron cardos y plantaron espinos.

Los ambiciosos son sordos por naturaleza

buscan las insignias, ganan el repudio

porque las aguas siguen embravecidas,
en nombre de la ley manchan lo puro,

desconocen el equilibrio del acuerdo.


Júntense las abejas en la colmena,

unten el propóleo que espanta el virus,

a puerta cerrada destilen su miel,

festeje el panal con su danza;

tomen el té de la etnia primigenia

sin Torre de Babel que las divida.

7


POR SAN PETERSBURGO Y UCRANIA


Rompe el cerco de alambres de púas

que sometió a ignominia la cocina;

resurge de la ceniza en tu bautismo

sin la piel que cubrió tu vergüenza.


¿Qué asunto consumió tus palacios

en las brasas atizadas de inmisericordia?

al pan extendiste, agitaste los brazos,

recibiste la opresión por levadura.


Preparemos las tortas exquisitas,

que viene el tiempo de tu banquete;

de los trenes ataviados con magnolias;

de coronar tu frente como cúpulas

bordeadas con cintos de laureles;

en tus adoquines se revelará

la sombra luminosa de la esperanza;

el museo contará de almas aladas

enfiladas en el dintel del paraíso.

8


POR GUATEMALA


La evidencia corroe más que moho al papel,

¿servirás a dos señores, nadarás al tiempo

entre dos corrientes del río turbio?

Socavaron a los hermanos mayores,

obligaron a los padres a saltar el muro,

a rodar como piedras en el despeñadero;

maldijeron las dos manos de su simiente:

si quisieras su diestra le darías herencia

sin panfletos que evoquen la vanagloria,

si quisieras su izquierda le darías trabajo

para aumentar los conectores de sus neuronas.

¿Será el templo, leña al holocausto;

el lugar sagrado, el sacrificio vivo?

Encuentra tu sentencia entre la hierba

que brota de caudales invisibles;

contempla la piedad de tus ancestros

escrita en el libro con tinta indeleble;

tus pies te guíen por torrentes de paz,

baja las espadas y los rifles de tu escudo.




9

POR LAS TRES 




I.

Cierro los ojos para morir un poco,

para que el mundo no tema de mí,

y no venga a apedrearme…


Soplo las velas de mi velorio;

me place dormir con la luz apagada,

me habita la lumbre al final del túnel.



II.

Antes de nacer ya morías;

gozabas del ímpetu de libertadores,

y la guerra se fue tras de ti,

para ponerte al frente de la batalla,

te persigue para asolarte con sus dardos,

mientras la máquina en el hospital

avisa todas tus resurrecciones.



III.

Has muerto y nacido en tus partos;

en el día que adornaron tu cuello

con el hueso de tu cadera;

das el último aliento tantas veces,

aún cuando no terminas de golpear

al hambre con tus zancadillas.

10.

Textos del año 2011

POR LAS CUATRO

Estas son las últimas lágrimas

nos tomaron como a polvo

ciertamente somos polvo

en las manos del Alfarero

Sopla sobre nuestras narices

y damos vida eterna

y los años de vida que nos fueron robados

donde nos araron escarbando 

para robarnos hasta la semilla

Ven a nosotros oh Rey

otórganos el jubileo

redime a la heredad que gime

a la que le negaron incluso a sus muertos

a la que ningunearon

pero somos el polvo que conoce su origen

que nunca negará al Rey de la Gloria

al Dios de las Alturas

vuélvenos barro en tu Jardín

danos entrada en el lugar de la espada revuelta

es hora que este polvo se vuelva monte muy alto

en la adoración 

monte afirmado para siempre en el fundamento

las puertas se abren con el llamamiento

Volvimos al llamamiento

Oímos tu voz con el corazón y el pensamiento

Oímos tu voz

Y se borran las marcas de las humillaciones

Oímos tu voz y tiemblan los que no se hagan arrepentido aún

Todavía está sobre la tierra tu misericordia

Jehová resplandecerá sobre nosotras

Y sobre nuestros varones que también fueron humillados.

Aleluya


Desplazados

  ¿A dónde se fue su risa y solaz, a dónde se fue su calma su paz, el rayo de luz en la oscuridad? La ronda infantil se fue a senectud, el s...