viernes, 3 de mayo de 2024

S/T II

 



Me inquietaban tus manos

¿Podría medir tu calor?

podría saber si ese fuego en tus manos

me haría correr de prisa

y en ti recostarme

o arrinconarte hacía una pared de la casa

No podría saberlo.

Pero cerré los ojos

y en medio de un salón, estando en pie los dos, abrimos nuestras manos

tu calor sobrepasaba el cuerpo

había en tus manos una tibieza de refrigerio

un sosiego

una calma

y todo estaba tan limpio

tan blanco

excepto por mi blusa luctuosa

por esas preguntas inconclusas

por la incertidumbre

Y cuando esperaba mi mano derecha tomar tu izquierda

tu mano vino sobre mi cintura descubierta

y fuimos como dos adolescentes

que tienen inquietud sobre la vida

te sugerí guardar el secreto

y desperté.

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